LA OPINIÓN, 30 de abril de 2006
Estudió dos carreras a partir de los 40 años
El placer de la escritura: Una vocación tardía pero exitosa
María Rosa Navarro, bibliotecaria jubilada, empezó a escribir en 2002. Desde entonces ha escrito seis novelas y 138 cuentos y ha ganado 12 premios literarios
ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA
"Cada momento de la vida es diferente", explica María Rosa Navarro. Esta máxima le llevó, con cuarenta años, a compaginar el cuidado de la familia con el estudio de la carrera de Magisterio y luego la especialidad de Historia Medieval para trabajar en el Ayuntamiento de Málaga como arqueóloga.
Más tarde llegó el tiempo de estudiar unas oposiciones y convertirse en bibliotecaria municipal y desde 2002, la jubilación y un nuevo placer que le absorbe no menos de tres horas al día: la escritura. "Todo empezó porque estaba de bibliotecaria en El Perchel, abrí un libro y era un poema de Teresa Núñez a su madre. Pensé que me habría gustado escribirlo a mí, así que un día me senté en el ordenador y comencé a escribir una carta a mi madre, muerta hacía diez años".
Su hijo Laureano le animó entonces a escribir un cuento para publicarlo en un concurso y escribió su primer relato, `Y me piden que escriba un cuento´, en el que un ama de casa cuenta los ajetreos de su trabajo mientras trata de escribir un relato. "Quedé segunda en el certamen Vigía de la Costa 2002 de Benalmádena y me entusiasmé", confiesa María Rosa.
Desde entonces, ha escrito 138 cuentos, algunos de los cuales reconoce con humor que "pasea por España", y que le han deparado 12 premios literarios. "El que más me ilusionó fue el del Certamen Literario de Relato de Ibercaja, en Zaragoza, el año pasado, porque acudimos seis finalistas y no sabíamos quién iba ser el ganador. Durante el acto creí que me habían dado el segundo premio y al final fue el primero".
María Rosa, de 65 años, confiesa que ha tenido afición por la lectura "desde bebé". Este amor por los libros lo volcó en el trabajo. Durante los cinco años que estuvo en la biblioteca municipal `Dámaso Alonso´ de Ciudad Jardín, organizó grupos de lectura infantiles, preinfantiles, grupos de lectura para mujeres mayores, talleres de literatura para universitarios, así como los primeros carnés para niños desde el nacimiento.
Pedro Duque
Además, en 2003 publicó el libro `Los 4 de la Nasa´, sobre Pedro Duque, realizado por cuatro adolescentes de 14 años del taller de lectura que dirigía en Ciudad Jardín. El libro narra las aventuras de los cuatro autores que tratan de encontrar al astronauta español viajando desde Málaga hasta la Nasa. La obra fue repartida en todas las bibliotecas malagueñas.
Durante el taller, el grupo consiguió el correo electrónico del astronauta, que le escribió seis veces, agradeciéndole haberle convertido en un personaje literario. María Rosa conserva en casa una foto dedicada de Pedro Duque, en recuerdo de esta aventura.
El último galardón de esta malagueña de adopción ha sido el primer premio del VII Certamen de Relato Corto de Algarrobo, en abril. En su casa de Echeverría del Palo muy pronto no cabrán las placas y reconocimientos de media España. María Rosa ha alcanzado parte de la felicidad con la escritura y, por si fuera poco, se le da bien.
Una biblioteca increíble.