wordpress com stats

cumbres borrascosas, casa rural alquiler completo brañuelas, bierzo León

Welcome to TÉCNICA LITERARIA!

     Principal
· Home
· AÑADIR ARTÍCULO
· Contactar
· Diario de Usuarios
· Encuestas
· Estadísticas
· Foros
· Listado completo de material
· ORDENAR POR TEMAS
· Ranking de popularidad
· Recomiéndanos
· Te recomendamos
· Tu Cuenta
· Versión para imprimir

     Gente Online
Actualmente hay 23 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Visitas totales
Hemos recibido
4639407
impresiones desde julio 2007

 El haiku

Técnica literaria 
Abordaremos la pregunta desde dos puntos de vista: En cuanto a la expresión, un haiku (o haikai) es un poema breve de aproximadamente 17 sílabas, que suelen estar organizadas en 3 versos (5-7-5). El haiku no tiene título ni rima en japonés, su simplicidad es tal que podemos prescindir de signos de puntuación y mayúsculas; de alguna forma, se parece a lo que decimos hablando. En concordancia, en el haiku abundan los sustantivos, es una forma poética predominantemente nominal, de expresión sencilla y concisa. El término haiku es, sin embargo, relativamente reciente, pues el primero en emplearlo es Shiki en el siglo XIX.
En cuanto al contenido, "haikai es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento", nos dicen los poetas japoneses del siglo XVII. El poema suele tratar de la naturaleza, de la realidad, de la aprehensión de los sentidos. El haiku clásico es una apreciación directa de un acontecimiento, a menudo trivial, que llama la atención del poeta (haijin, o persona que escribe haiku), el cual lo espiritualiza y eleva por encima de su pequeña trascendencia. La fuente de inspiración para el poeta puede ser un monte, un arroyo, la vegetación o el clima. En todos los casos, el haiku está impregnado de un fuerte sentimiento de estación: primavera, verano, otoño, invierno y Año Nuevo, concepto este último muy tradicional y con connotaciones propias en la tradición nipona.
El haiku ha permanecido durante siglos íntimamente relacionado con la cultura japonesa, al igual que otras formas poéticas propias como los tanka (waka), sedôka, chôka, renga (canción encadenada) o, primitivamente, los katauta. Más allá, comulga y se relaciona indisociablemente con ese grupo tan característico de tradiciones niponas centenarias como la ceremonia del té, el arreglo de jardines, los bonsáis, el arreglo de flores (ikebana), la caligrafía o las artes tradicionales (pintura, música, teatro...). Esta ligazón tan fuerte con la tradición japonesa no ha impedido el conocimiento y posterior adopción del haiku por parte del mundo occidental, y su consideración definitiva como género poético abierto y universal. H. G. Henderson teoriza diciendo: "El haiku puede ser de muchas clases, grave o bullicioso, profundo o superficial, religioso, satírico, triste, humorístico o encantador; pero todos los haiku dignos de tal nombre son documentos de momentos cumbre -más altos, al menos, que el llano circundante-. Y en las manos de un maestro, un haiku puede ser la esencia concentrada de la poesía pura". Chamberlain también tiene palabras maravillosas para definir el haiku: "Tragaluz abierto un instante sobre un pequeño hecho natural, resplandor súbito, sonrisa formada a medias, suspiro interrumpido antes de ser oído". El estudioso del Japón André Bellesort dedica unas palabras al significado del haiku: "Exactitud disfrazada de ensueño; poesía de resplandores y de escalofríos; pequeñas chispas que comunican a los sueños vibraciones infinitas; preciosos abanicos que, en el mismo instante en que se los despliega y se los cierra, hacen pasar ante nuestros ojos el milagro de un gran paisaje..."
Ciertos cineastas rusos han querido ver una relación directa entre el haiku y el cine, una semejanza en los fundamentos de ambas artes cual es la observación directa de un suceso insertado en el tiempo. El mismo Eisenstein cita en sus obras teóricas varios haiku. Un cineasta como Andrei Tarkovski, a menudo tachado de críptico y oscuro, nos deleita con observaciones apasionadas sobre el sentido último del haiku: "El lector de un haiku tiene que perderse en él, como en la naturaleza, tiene que dejarse caer en él, perderse en sus profundidades como en un cosmos, donde tampoco hay un arriba y un abajo..." "Con sólo tres puntos de observación, los poetas japoneses fueron capaces de expresar su relación con la realidad. No la observaron simplemente, sino que sin prisas y sin vanidades buscaron su sentido eterno...".
Orígenes del haiku
Fuentes remotas
El haiku japonés hunde sus raíces en las viejas religiones de oriente (Taoísmo, Confucianismo y Budismo). Las dos primeras toman forma hacia el siglo V a. C. en China. La tercera procede de la India y, aunque su nacimiento se puede considerar simultáneo, no penetra en China hasta el siglo I a. C. aproximadamente, con la dinastía Han. Asimismo, consideraremos como fuente remota la poesía china clásica. La influencia es, por tanto, muy lejana en el tiempo, y se introduce de un modo general en la temática a través de conceptos globales (religiosidad, filosofía...).
Taoísmo: Fundado por el mítico Lao Tse ("el anciano maestro"), gira en torno a la idea fundamental del Tao, el principio del universo en el que confluyen una serie de opuestos como la vida y la muerte, el bien y el mal, el todo y la nada. De este principio emanan dos conceptos contrapuestos y, a la vez, complementarios: el yin y el yang (la mujer y el hombre, la tierra y el cielo). El Tao es el gran origen de todo, pero es también el gran vacío. Es una doctrina de la no-acción, preconiza de alguna forma la inserción armónica del hombre en el devenir de la naturaleza, del universo. El taoísmo nos enseña a ver la vida como un camino, a no marcar grandes objetivos; más bien se trata de seguir una vía de perfeccionamiento espiritual, de crear un vacío en el alma como forma de acercamiento al Tao a través de la no-reflexión y el no-pensamiento. El haiku bebe de estos conceptos y nos propone a menudo paradojas, estar en contacto con la naturaleza, armonizar espiritualmente nuestra propia existencia con el curso natural del universo...
Confucianismo: Moral filosófica que debemos a Confucio (Kong Tse), muerto hacia 480 a. C. Sin pensar en seres superiores, Confucio hace una moral al alcance de todos, orientada hacia este mundo; proporciona al pueblo una ética que abarca todas las facetas y circunstancias de la vida. Altera ciertos conceptos del taoísmo, pues podemos considerar ahora tres principios básicos: el cielo, la tierra y... el hombre, que unifica ambos conceptos. Según Confucio, "Los peces están hechos para el agua, los hombres para el camino". Esto enlaza con ciertos conceptos taoístas y con el propio "camino del haiku" que seguirían grandes autores de haiku como Bashô, y que consiste en una vida ascética y frugal, de observación, de identificación con la naturaleza y con el mundo. El confucianismo es una influencia que contribuirá a culturizar la poesía japonesa, tiñéndola de espontaneidad y de moralidad confuciana, y en el aspecto formal, de concisión y simplicidad.
Budismo: Hacia el siglo VI a. C. vive en la India el creador del budismo, Buda, un príncipe indio cansado del mundo que se retira a meditar. Buda tiene entonces una iluminación: ve el mundo en que vivimos como una serie de engaños, de falsedades materiales. A partir de este hecho, considera que nuestra vida se desarrolla ignorando el verdadero fondo de las cosas. Para superar este desconocimiento, nos propone un camino de meditación que, en último término, conduce al nirvana o iluminación (satori en japonés). Alcanzar el nirvana es desprenderte por completo de las ataduras de la vida, crear un vacío interior para "llenarte" de verdad y de cosas buenas. La comprensión y el perdón de Buda están al alcance de todos los humanos.
Mención aparte merece el zen, heredero de una de las corrientes budistas que se forman tras las revelaciones de Buda, el budismo Mahayana, y de la tradición taoísta. El zen se desarrolla en China, y desde el siglo XII se introduce con normalidad en Japón. Su espiritualidad influye decisivamente en el haiku. En el zen, así como en el budismo, todo es sagrado, todo tiene su dimensión (una mota de polvo contiene la tierra entera). Enlaza en este sentido con el panteísmo shintoísta, la religión propia de Japón, anterior a las influencias chinas. El zen, por tanto, dota al haiku de simbolismo, de misterio, de amor por la vida sencilla y ascética.
Poesía china clásica: El siglo VIII es una época de consolidación de la influencia china en Japón, que comienza en el siglo VI. Es una influencia que se extiende a todos los aspectos de la vida cotidiana, desde la religión, como hemos visto, hasta la literatura. En esta última, los temas de influencia serán la añoranza, el paso del tiempo o el cansancio del mundo. Son temas, por lo general, bastante pesimistas. Como reacción, se llega a producir en el pueblo japonés cierto rechazo a la influencia del continente por miedo a la pérdida de la identidad japonesa más tradicional. Una conocida pieza medieval de teatro Noh (género típico nipón, de lenguaje muy arcaico) llamada "Hakurakuten", nombre de un gran poeta chino de mucha fama en Japón, trata de la expulsión de este poeta a China por miedo a su gran influencia. En cuanto a la forma, la poesía china se estructura frecuentemente en grupos de versos cortos que pueden tomarse separadamente, y en ella encontramos antecedentes directos del haiku como los jueju de la dinastía Tang (siglos VII-X), cuartetos de versos de 5 y 7 sílabas que persiguen una poesía sintética del instante, de la percepción sensitiva, tal y como encontraremos en el haiku unos siglos más tarde. Son notas comunes entre las poesías china y japonesa la espiritualidad heredada de la tradición religiosa y la comunión con la naturaleza.
Fuentes próximas
Consideraremos como tales las propias fuentes literarias de la cultura japonesa, antecedentes del haiku en su pauta formal y en su contenido. Es imprescindible remitirse al "Manyôshû" (colección de las diez mil hojas), primera gran antología medieval nipona que se remonta al siglo VIII y que recoge los géneros poéticos que se practicaban entonces. Los primitivos katauta, aún anteriores al "Manyôshû", eran estructuras formadas por un sólo poema o canción, con dos posibles pautas silábicas: 5-7-7 o 5-7-5 (esta última es la misma que la del haiku). Dos katauta en forma de pregunta y respuesta formaban un mondô, género poético superior. Ya en el propio "Manyôshû" no aparecen katauta, sino otras formas evolucionadas como son el sedôka, el chôka (canción larga) y la popular tanka (canción corta). La canción larga constaba de versos de 5 y 7 sílabas en alternancia constante sin una longitud prefijada de todo el poema. Las tankas, por su parte, eran dos estrofas de tres y dos versos, de la forma 5-7-5 / 7-7. Por último, los sedôka eran poemas de dos estrofas idénticas: 5-7-7 / 5-7-7. Todo nos remite en la poesía japonesa, como vemos, a versos de bien 5 bien 7 sílabas, cuestión sobre la que se ha teorizado mucho, achacable según varios autores al propio ritmo de la naturaleza: regularidad con un cierto cambio.
Poco a poco, conforme van cambiando los propios gustos de los poetas, van desapareciendo géneros como el sedôka y el chôka, convirtiéndose el tanka en la forma dominante, en el waka (canción japonesa) por excelencia. El "Kokinshû", nueva antología aparecida en el siglo X, recoge sólo 5 chôka y 4 sedôka, siendo el resto (unos 1100 poemas) tankas. La evolución hacia el haiku tiene su primer estadio en la paulatina separación de la primera estrofa de la tanka (llamada hokku, de pauta 5-7-5) del resto del poema. Pero hay un género poético que hace de eslabón entre la tanka y el haiku, que aparece a principios del siglo XII, en el período Heian, llamado renga (que significa canción o poema encadenado). El renga consiste en una cadena de tankas compuesta por varios poetas que, en un ambiente festivo y de relajación, de competición si se quiere, van formando la poesía. En esta obra conjunta, el hokku tenía mucha importancia, pues daba pie al resto del poema y debía sugerir un tema o motivo a los poetas que componían el renga. Esta primera estrofa empezó a cobrar poco a poco cierta independencia, y en las sucesivas antologías se fueron creando secciones dedicadas íntegramente al hokku. Poetas como Sôgi, ya en el siglo XV, se dedicarían a componer hokku independientes.
Como último paso hacia un concepto de haiku tal y como ha llegado a nosotros, nos encontramos con el haikai, nombre que ha llegado a considerarse sinónimo de haiku, y que consiste en un giro que ciertos jóvenes poetas, hacia finales del siglo XV, dan al renga en respuesta a su rigidez formal y conceptual. Haikai es una palabra que ya aparece en el "Kokinshû" en referencia a los versos cómicos y ligeros. El haikai renga es, por tanto, un encadenamiento de poemas divertidos, sin mucha trascendencia, de lenguaje simple, sentido irónico y, dicho sea de paso, con poca calidad literaria en general. En este estado de cosas, se forman escuelas dispares que fomentan la creatividad poética de Japón, algunas partidarias de cierta rigidez en sus premisas poéticas y otras de carácter más flexible. Matsuo Bashoo, el gran poeta de haiku, se considera deudor de la escuela Danrin, de libertad expresiva, lenguaje llano y amplitud en la temática.
Cabe hacer, por último, un apunte sobre el sentido de estación que suele dominar el haiku clásico. Es un rasgo que se da esporádicamente en otras formas poéticas japonesas como sedôka o chôka, y comienza a ser algo más corriente en la tanka. Es Sôgi el primer poeta que insiste en incluir como algo necesario una palabra que referencie la estación del año en el hokku, y se dedica incluso a relacionar ciertos eventos y objetos naturales con estaciones determinadas, para que el lector pueda, tras identificar la estación del año, enmarcar el haiku en un ambiente particular. La costumbre de incluir en el poema esta palabra relativa a la estación (kigo) se convertirá en el futuro en seña de identidad del haiku, al mismo nivel que su pauta formal característica 5-7-5, y llegará hasta Shiki Masaoka, en el siglo XIX.



Columnas de prensa. Temas de actualidad. Otro enfoque


cartelandia.com" /a> Galería gratuitas de carteles antiguos.



 
     Login
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.

     Enlaces Relacionados
· Cumbres Borrascosas
· Más Acerca de Técnica literaria
· Noticias de heathcliff


Noticia más leída sobre Técnica literaria:
estructura y desarrollo del cuento


     Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 5
votos: 1


Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


     Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible


Tópicos Asociados

Técnica literaria





El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea algún material que no debería estar aquí que nos informe de ello.


Nuestros fines son meramente culturales

Rogamos a los usuarios que citen las fuentes cuando aporten materiales externos.

Se permite copiar cualquier texto de esta web, simplemente citando la fuente.


No obstante, todos los textos son propiedad de sus autores.

Verba volant
scriptum manet
`
Copyright © 2005 by Francisco Burzi. This is free software, and you may redistribute it under the GPL license. This software comes with absolutely no warranty. El texto original de los créditos ha sido modificado sólo por razones de seguridad. Apoyamos sin reservas al autor y la creación de software libre
Página Generada en: 0.41 Segundos