wordpress com stats

cumbres borrascosas, casa rural alquiler completo brañuelas, bierzo León

Welcome to TÉCNICA LITERARIA!

     Principal
· Home
· AÑADIR ARTÍCULO
· Contactar
· Diario de Usuarios
· Encuestas
· Estadísticas
· Foros
· Listado completo de material
· ORDENAR POR TEMAS
· Ranking de popularidad
· Recomiéndanos
· Te recomendamos
· Tu Cuenta
· Versión para imprimir

     Gente Online
Actualmente hay 19 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Visitas totales
Hemos recibido
4691116
impresiones desde julio 2007

 Entrevista a María Teresa Andruetto

Entrevistas y noticias actuales
Entrevista a María Teresa Andruetto

Escribir para ver

La poesía de María Teresa Andruetto (Arroyo Cabral, Córdoba, 1954) es un vuelo de cercanías, una voz que surca lo tangible y la trascendencia de lo rutinario. En su provincia natal, acaba de concluir su poema libro Beatriz –del cual se reproduce un fragmento-. Publicó Palabras al rescoldo (1993), Pavese y otros poemas (1997), Kodak (2001) y varios libros destinados a jóvenes lectores. Además, es autora de cuentos y de las novelas Tama (1992) y Stefano (1997). Su obra teatral Enero fue seleccionada para el ciclo Teatro por la Identidad. Ejerce la docencia y coordinó varios talleres de literatura en barrios marginales.

Por Alejo González Prandi*


- Citando a Circe Maia, ubicás tu poesía en la atmósfera de "lo cercano y lo visible". Sin embargo, en tus poemas hay una latente narración desde la distancia. La memoria siempre está acechando. ¿Cómo influyen los recuerdos en la gestación del poema?

- Casi todo en el poema es memoria, porque la memoria es casi todo: la preservación de ciertos hechos –ciertos relámpagos de vida- y de su trazo y sus ecos en nosotros. Volver cercano y visible (Todo lo que decimos debe poder verse, decía Chejov; obedezco a ese principio tanto como me es posible) lo lejano, las huellas a veces borrosas que la vida deja en nosotros. Detener por un momento en toda su intensidad lo que nació para perderse.

- Tu poema Desnuda en la tienda quizás logra el mayor acercamiento a lo que es tu búsqueda en la poesía. Sin embargo, en esa aparente cotidianeidad hay un sentimiento de belleza que expresa infinitud y distancia. Pareciera que la "pequeñez" de una escena doméstica, en definitiva, traiciona, se da vuelta y se convierte en trascendental.

- De eso se trata, me parece. De ver cuánta grandeza y cuánta trascendencia hay en lo pequeño, incluso en lo ínfimo. Como en aquel poema de León Felipe, a falta de "grandes asuntos" se pueden cantar y contar "cosas de poca importancia". Descubrir la potencia extraordinaria de lo mínimo... Tras Desnuda en la tienda (de todo lo que he escrito, lo que prefiero), tras una pequeña escena en el probador de una tienda, están –estuvieron para mí a la hora de escribir- las hermanas, la condición de mujer, el amor, la enfermedad, el valor ante la adversidad, la muerte... es tan difícil decir qué es grande y qué es pequeño.

- En esa indagación también figura al desarrollo de un tono íntimo y el encuentro de una "música menor". La pregunta es: ¿en el camino de creación y corrección, el límite son esas dos fronteras o te permitís experimentar nuevos registros?

No es el canto, ni la música exaltada lo que más me interesa. Tampoco la percepción de lo heroico, ni lo órfico, sino más bien la sencilla música –apenas perceptible- de las escenas cotidianas, la belleza y la conmoción de lo que no tiene estridencias ni afán de ostentación, ni pretensión de escandalizar. Constatar algo de lo que está entre nosotros y nos sucede muchas veces sin que nos demos cuenta.

- En un texto, que si mal no recuerdo se llama Mentir, contás que los libros en la casa de tu infancia tenían un sentido "utilitario". Luego de haber escrito algunos poemarios, ¿qué sentido les das a los libros de poesía?

- La de mi casa era una biblioteca típica de ciertos inmigrantes: algunos clásicos, algunos libros de arte, muchos libros informativos, mucha literatura política, muchos libros de historia. Me parece que la poesía está en el extremo opuesto de aquellos libros de la biblioteca de mi padre, libros que servían "para saber", para informarnos, en el sentido más directo de la palabra. La poesía está en el lugar de lo gratuito, de lo que no espera nada de nosotros porque lo espera todo. Sólo cuando algo no puede ser manifestado de otro modo, cuando no alcanzamos a comprender, cuando lo observado o recordado excede la posibilidad de aprehender, cuando hemos comprendido que nada sabemos de eso que nos asombra, nos duele o nos persigue, anida en nosotros la poesía.

- Tus poemas tienden a contar algo. Pareciera que hay una gran necesidad de registrar un momento y de narrarlo. ¿Cómo advertís que lo que querés decir será un poema o un cuento?

- Es verdad, lo narrativo, la necesidad de contar, siempre me pisa los talones. Me gusta el poema relato, el delgado hilo de una historia que calcine al lenguaje, que lo vuelva incandescente, la marca del gran Pavese. Pero enseguida percibo, no sé exactamente cómo, si se trata del núcleo de un posible poema, o de una historia propia de una novela, o de un cuento. Aunque no siempre pueda yo explicarlo, hay grandes diferencias, ya desde el primer brote. Generalmente, lo que hace esa diferencia es la altísima carga emotiva de la escena percibida o del pequeño relato, eso es quizás lo que me lleva a seguir los pasos de la poesía. Al mismo tiempo, los poemas que he escrito siempre refieren a sucesos y emociones vividas por mí, a la experiencia emotiva más íntima y personal. La narrativa en cambio, en muchas ocasiones nace de lo que he visto u oído, de la observación de la vida de los otros. De todos modos, algunas veces me pierdo, y cambio de búsqueda y de género a lo largo del camino.

- ¿Qué razones te llevan a corregir mucho? En todo caso, ¿qué poema buscás cuando corregís?

- Pienso con Valery que la corrección es un ejercicio de depuración y de disciplinamiento sobre uno mismo. Soy una persona que no desdeña el oficio, que lo valora especialmente. La corrección nos recuerda que la escritura también es oficio, también es trabajo. Al mismo tiempo, en ese ejercicio de corrección, de depuración, de limpieza de todo lo que es superfluo, de lo que está en demasía, lo innecesario, se va en busca del hueso. Escribir cada vez más cerca del hueso, decía Silvia Plath. Qué poema busco cuando corrijo? Sin duda un poema que aún no conozco y que está debajo de una hojarasca de palabras, como está dentro de la piedra una escultura.

- ¿Cuándo comenzaste a escribir y qué hechos o determinaciones te incitaron a publicar tu primer libro de poemas?

- Comencé a escribir muy temprano, pero no pasé de ejercicios infructuosos sino hasta muchos años más tarde, cuando estaba cerca de los treinta. De todos modos, entre ese momento y el de la publicación de mis primeros libros (un libro de poemas –Palabras al rescoldo-, una novela y dos libros de cuentos para niños, todos en 1993) iban a pasar todavía diez años. Lo que me animó a ofrecer a Ediciones Argos, en Córdoba, ese primer libro de poemas, y a Sudamericana y El Quirquincho aquellos libros de cuentos para niños, fue haber obtenido un premio que incluía la publicación con Tama, aquella primera novela.

- Después de haber realizado varios talleres literarios ¿qué idea tenés acerca de ellos? ¿Cuáles pueden ser sus aportes y sus riesgos?

- Me parece que –si se trata de un espacio bien guiado por un coordinador generoso que tenga buenas lecturas y una clara percepción del oficio- un taller puede acortar mucho el camino: descubrir autores, libros, afinidades literarias que es más difícil encontrar solos, aprender a trabajar lo escrito abandonando la idea de que la obra cae del cielo, explorar zonas de escritura a las que acaso no se concurriría por motu propio, también encontrar un espacio de recepción de lo que cada uno escribe, comenzando a ver cómo funcionan los textos. Esos son, pueden ser, los aportes.

¿Los riesgos? Veo sobre todo dos. El primero de ellos le compete al coordinador: es el peligro de adocenar, de uniformar, de no detectar ni estimular lo particular, el trazo propio de cada tallerista; olvidar que tras el error, lo desprolijo o lo incorrecto puede estar, si se lo descubre y trabaja, el trazo personal, el comienzo de un estilo. El segundo riesgo le compete sobre todo –aunque no exclusivamente-al participante: quedarse en situación de receptor, de alumno, por demasiado tiempo, sin hacerse cargo del deseo de escribir.

- Realizaste trabajos de asesoramiento a docentes en barrios marginales y también coordinaste talleres de escritura en villas de emergencia. ¿Cómo fueron esas experiencias?

Han sido muchas las experiencias en ese sentido, sobre todo las experiencias con docentes, a lo largo de muchos años y he tenido resultados diversos, pero en general la palabra es una herramienta generosa y el descubrimiento de que se puede escribir sobre lo que nos sucede y sobre lo que sentimos provoca emoción y agradecimiento hacia el coordinador, hacia el motorizador. Está tan instalada la idea de que escribir es privilegio de unos pocos, que descubrir que es una experiencia que podemos llevar a cabo todas las personas, produce asombro y regocijo. Claro que debemos hacer una diferencia –se trata de diferencias de grado- entre esos espacios de animación y los talleres de escritura a los que los participantes concurren buscando conocer algunos secretos del oficio.

- Sos una especialista en literatura infantil, además ejercés el periodismo y el teatro. En cada una de esas tres expresiones ¿cuáles son los cambios y las diferencias al abordar la palabra? En ese sentido, ¿qué influencia ejerce la poesía sobre esas manifestaciones?

- Trabajé en periodismo cuando era muy joven, ahora sólo hago colaboraciones especiales sobre cuestiones relacionadas con la literatura. Estoy a cargo de un taller de dramaturgia en la Escuela Provincial de Teatro, en mi provincia. Son espacios que ocupo de un modo parcial. En cuanto a la formación a docentes en literatura infantil, ha constituido mi trabajo por muchos años. Tras esos ejercicios de docencia siempre estuvo la escritura, como un gusto, una pasión, una obcecación. En este momento y desde hace un par de años, me he retirado en parte de la docencia y la escritura ocupa la mayor parte de mi tiempo. ¿Qué influencia ejerce la poesía sobre todas esas manifestaciones? No lo sé exactamente. La poesía está en el centro de mi ser y de mi deseo de ser, de modo que imagino que ha de irradiar en todo lo que hago. Pero al mismo tiempo hay una corriente inversa, desde el mundo y los oficios, hacia la poesía que me llega y a la que busco escribir, poesía que no nace de la nada sino de esa relación con los otros y con el mundo. Así las lecturas y la escritura de lo que no es poesía, el dolor con respecto a ciertas cuestiones del mundo, el asombro ante lo poco o mucho que vemos y el trato con alumnos, que en mi caso siempre ha estado muy cargado de afectos, van dejando su marca en el poema.

- ¿Estás trabajando en algún libro actualmente? ¿Cuáles son tus proyectos literarios para este año?

Di por terminado (ya que el poema no se termina, se abandona, como también decía Valery) un largo poema, un poema libro, titulado Beatriz, en cierto modo conmoción y homenaje a la poeta santafesina Beatriz Vallejos que espero dar a una editorial en breve. Estoy revisando una novela escrita en estos últimos meses y todavía sin título y conjuntamente con un ilustrador estoy ajustando unos libros para primeros lectores. Tengo además ideas, apuntes y buenas intenciones, veremos qué de todo eso empieza a cuajar y entusiasmarme una vez que dé por terminado lo que tengo entre manos. De todos modos, hay dos proyectos en los que me he comprometido para el año en curso, por un lado continuar con la dirección de una colección de libros para jóvenes en Ediciones del Eclipse, por el otro escribir teatro a partir de trabajos de improvisación de los integrantes del grupo Balbuceando teatro, de Córdoba.

Alejo González Prandi modera la revista virtual El vendedor de Tierra www.elvendedordetierra.com.ar y el blog La víspera




Columnas de prensa. Temas de actualidad. Otro enfoque



Fragmentos literarios. selección de textos. Ejemplos de estilo



Fragmentos literarios. selección de textos. Ejemplos de estilo


Una biblioteca increíble.



 
     Login
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.

     Enlaces Relacionados
· poesia
· Más Acerca de Entrevistas y noticias actuales
· Noticias de heathcliff


Noticia más leída sobre Entrevistas y noticias actuales:
La poesía es prosa con música


     Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


     Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible


Tópicos Asociados

Entrevistas y noticias actuales





El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea algún material que no debería estar aquí que nos informe de ello.


Nuestros fines son meramente culturales

Rogamos a los usuarios que citen las fuentes cuando aporten materiales externos.

Se permite copiar cualquier texto de esta web, simplemente citando la fuente.


No obstante, todos los textos son propiedad de sus autores.

Verba volant
scriptum manet
`
Copyright © 2005 by Francisco Burzi. This is free software, and you may redistribute it under the GPL license. This software comes with absolutely no warranty. El texto original de los créditos ha sido modificado sólo por razones de seguridad. Apoyamos sin reservas al autor y la creación de software libre
Página Generada en: 0.23 Segundos