EL NORTE DE CASTILLA, 25 de marzo de 2006
VICENTE GALLEGO. ESCRITOR
«Cuando empiezo un libro me sorprendo de mi propia voz»
Premio Loewe con 'Santa Deriva', acaba de publicar 'Cantar de ciego', un libro con el que rinde homenaje al romancero
ANGÉLICA TANARRO/VALLADOLID
Vicente Gallego (Valencia, 1963) siente alergia cuando se habla de grupos generacionales, o de tendencias dentro de la poesía española. Y, si se le pregunta por cómo ve el panorama de la poesía española actual, aprovecha para dejarlo claro y ser contundente al respecto. «Yo no hablo de grupos, ni de generaciones, yo hablo de individualidades, de obras. Y creo que hay montones de gente haciendo cosas espléndidas. Hay gente, entre los que son más jóvenes que nosotros, que empieza a destacar y luego están los mayores que siguen en la brecha, como Paco Brines, Caballero Bonald o Ángel González, que siguen haciendo cosas espléndidas».
Vicente Gallego hace doblete estos días en Valladolid, ya que el miércoles presentó en el Patio Herreriano el libro de Elena Pallarés 'Ella guarda secretos' y ayer participó en las jornadas de poesía organizadas por la asociación universitaria Comunicación. Gallego es uno de esos poetas que parecen tocados por la gracia, ya cada libro le ha traído un premio bajo el brazo, el más destacado el Loewe que obtuvo con 'Santa Deriva' (Visor).
En ese no querer hablar de grupos o tendencias que pongan un límite a la creación, practica con el ejemplo de su propia obra, pues de 'La plata de los días' (1996) al libro citado anteriormente hay una evolución que podría incluso parecer que proceden de voces distintas.
Rendición
«Eso es debido a un planteamiento muy honesto: el de que uno no puede ir a la poesía, sino dejar que la poesía venga a uno cómo y cuando ella decida. Hay que rendirse a las órdenes de Nuestra Señora la Poesía. Y uno cuando se pone a escribir no sabe qué saldrá, si será musical, o será triste. Entre libro y libro hay una evolución personal, hay lecturas... A veces, el primero que se sorprende al escuchar esa voz es uno mismo».
Gallego viene a Valladolid con un libro recién salido de la imprenta 'Cantar de ciego', publicado como los anteriores en Visor y en él encontramos un nuevo giro. «Es un libro de versos más cortos, más musical, en el que se nota el peso de la tradición, algo que de todas formas es normal en mi obra. Yo sin la tradición no sería nadie. Pero me apetecía hacer este homenaje explícito al romancero».
Ahora, como cada vez que termina un libro, «está en barbecho». Y es que «en un libro te vuelcas tanto que luego tienes que pasar una temporada en dique seco. Es bueno que sea así».