DIARIO DE JEREZ, 28 de marzo de 2006
"Aunque no lo parezca, el cuento es más difícil de leer que la novela"
El escritor José Manuel Benítez Ariza desgranó ayer su personal visión sobre el relato en el ciclo literario 'La costumbre de leer' de la Fundación Bonald
PILAR NIETO
jerez. El escritor José Manuel Benítez Ariza estuvo ayer en la Fundación Bonald, dentro del ciclo 'La costumbre de leer', para comentar dos relatos: 'El oficio', perteneciente al libro 'Lluvia ácida' y el inédito 'Huecos en la pared'. La introducción estuvo a cargo del escritor José Mateos. Benítez Ariza explicó su impresión de que "el relato que predomina ahora en España es básicamente semi humorístico, ingenioso y con un final más o menos sorprendente. Es una fórmula que está bien y tiene precedentes ilustres como Edgar Alan Poe, pero el éxito de esa fórmula en España ahora creo que se debe sobre todo a que el principal medio de supervivencia de este género son los premios, y esta fórmula es más atractiva y engancha con mucha facilidad a los miembros de un jurado que tiene que leer cientos de cuentos". En su opinión, esto "no es que esté mal, pero se nota mucho en el relato español contemporáneo el peso de una fórmula que tiene sus pros y sus contras". Para este escritor el peligro estriba precisamente "en que se trata de una fórmula y un escritor debe luchas contra los clichés y las fórmulas". Es más, insiste en que "a un cuento le sienta bien la disgresión, que no sea todo un chiste que se resuelve en un final gracioso u ocurrente. Hay otras maneras que pueden ser tan sugerentes para el lector como esta". Reconoció no obstante que la mencionada anteriormente "es una fórmula acreditada y que ha dado buenos frutos, pero también se puede agotar. La moda actual me la explico por los premios, porque como la cobertura editorial del relato es tan mala, la salida que le queda a un autor de relatos es presentarse a un premio. En otros países el ámbito natural de los relatos son las revistas como New Yorker o incluso Play Boy, pero ese tipo de revistas no abundan en España, no existen". A Benítez Ariza le preocupa "que se están borrando las lindes entre la literatura personal y la comercial. Hay quien escribe de cara al mercado y quien lo hace porque quiere expresar una serie de preocupaciones por medio de la escritura. Últimamente la comercialización de la literatura ha llegado a unos extremos que muchos escritores de talento están siguiendo esas fórmulas de moda, aunque eso también se puede hacer bien o mal".
También recuerda que "editoriales pretendidamente literarias están rechazando libros más difíciles a favor de otros más próximos a los comerciales. Hay una coyuntura muy conservadora ahora en la novela. La experimentación y el riesgo no lo aceptan tanto".
Tampoco cree que el actual sea un buen momento para el relato. "La novela siempre se vende más -dice- e incluso cuando una editorial le publica un libro de relatos a un escritor conocido siempre lo hace a regañadientes, porque piensa que el esfuerzo que hace publicando ese libro de relatos, en una novela le rendiría mucho más. Un libro de relatos de un autor reconocido vende diez veces menos que una novela de ese mismo autor".
Benítez Ariza insiste en que "algunos dicen que el relato es el género ideal para el lector de hoy, breve, que se puede leer en cualquier momento, pero yo creo que eso no es cierto. El relato exige más del lector que la novela. Una novela, una vez que te sumerges en ella, casi la puedes leer pensando en otra cosa. Si se te va el santo al cielo, lees tres páginas de las que no te enteras porque estás pensando en otra cosa no importa, porque la propia extensión de la obra hace que recuperes el hilo, pero en un relato de diez páginas te tienes que enterar de principio a fin".