wordpress com stats

cumbres borrascosas, casa rural alquiler completo brañuelas, bierzo León

Welcome to TÉCNICA LITERARIA!

     Principal
· Home
· AÑADIR ARTÍCULO
· Contactar
· Diario de Usuarios
· Encuestas
· Estadísticas
· Foros
· Listado completo de material
· ORDENAR POR TEMAS
· Ranking de popularidad
· Recomiéndanos
· Te recomendamos
· Tu Cuenta
· Versión para imprimir

     Gente Online
Actualmente hay 22 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Visitas totales
Hemos recibido
4688409
impresiones desde julio 2007

 FERNANDO PESSOA Y EL LIBRO DEL DESASOSIEGO

Textos de crítica 

Pessoa nació en Lisboa en 1888. Cinco años más tarde, a la muerte de su padre, su madre se volvió a casar con el cónsul portugués en Durban, en Sudáfrica, y se fue a vivir allí con toda su familia. Su primera formación, pues, fue inglesa y, de hecho, una parte pequeña pero significativa de su obra la escribió en este idioma. En 1905 regresó a Portugal, ya para quedarse, y a partir de entonces alternó los estudios de letras con distintos proyectos culturales y con tareas de traducción para empresas comerciales. Se unió en seguida a las vanguardias literarias, y en 1914 creó sus heterónimos principales, concepto al que me referiré a continuación.


Tres años más tarde, en 1917, fundó la revista Orpheus, de la que sólo aparecieron dos números. Su obra se publicó esporádicamente en revistas, y hasta 1934 no se editó un libro suyo, el único mientras estuvo vivo, el poema Mensaje. Pessoa murió en 1935 y ya al día siguiente de su fallecimiento, como quien dice, su fama, la consciencia de su importancia, no dejaron de crecer.



LOS HETERÓNIMOS


Hablemos, pues, de los heterónimos. Se trata de autores ficticios, inventados por Pessoa. Sabemos ya que un seudónimo es un nombre falso bajo el cual algunos autores firman obras que no se quiere que se sepan que son suyas. En el caso de Pessoa, los heterónimos responden a personalidades distintas a la suya, o mejor dicho, a partes de su personalidad, aisladas del resto y desarrolladas al máximo. Pessoa inventó, principalmente, tres heterónimos, además de un semi-heterónimo, el Bernardo Soares que protagoniza el Libro del desasosiego. Las otras tres figuras, Álvaro de Campos, Alberto Caeiro y Ricardo Reis, poseen peronalidades distintas, para las cuales Pessoa inventó fecha de nacimiento, rasgos físicos y hasta redactó su horóscopo, y responden asimismo a tres tipos distintos de poesía. Justamente en el Libro del desasosiego, y por boca de Bernardo Soares, Pessoa nos dice:


He creado en mí personalidades varias. Creo personalidades constantemente. Cada uno de mis sueños, inmediatamente después de aparecer soñado, se encarna en otra persona, que pasa a soñarlo, y que no soy yo.

Para crear, me he destruido; me he exteriorizado hasta tal punto en mi interior que dentro de mí existo tan sólo exteriormente. Soy el escenario vivo por el que pasan distintos actores representando piezas distintas.



No entraré ahora a diferenciar las poesías de cada uno de estos tres heterónimos, por cuanto me interesa centrarme en el Libro del desasosiego, pero sí me gustaría insistir en este hecho, insólito y original. Como he señalado, cada uno de estos nuevos personajes, de estos escritores, es el desarrollo de una parte de la personalidad del propio autor. Pessoa quiso crear lo que el bautizó con el nombre de "drama em gente" (en lugar de "drama en tres actos", pongamos por caso), en el que cada momento de su estado de ánimo (alegre, mélancólico, lúcido, apagado...) se concretara en uno de sus heterónimos y se personificara en una estética concreta. Este proyecto se enmarca, obviamente, en las vanguardias de principios del siglo XX, en las teorías e inviestigaciones de disociación del yo, en la literatura del doble, de la multiplicidad. Por suerte, cada una de las obras edificadas por cada uno de los heterónimos ha sabido trascender el sabor a veces coyuntural o contextualizado de algunas vanguardias, gracias a la "vis poetica" y al talento de Pessoa, y han atravesado las décadas sin envejecer.


---


EL LIBRO DEL DESASOSIEGO


El Libro del desasosiego es el proyecto de un libro, y tal como lo conocemos responde a una iniciativa de una serie de filólogos que reunieron y ordenaron varios centenares de fragmentos que Pessoa fue escribiendo entre 1913 y 1935 y que, según anunció en cartas a amigos y en algunas revistas, habían de formar el Libro del desasosiego de Bernardo Soares. En 1961 se dieron a concoer algunos de los fragmentos, pero hasta 1982 no se publicó la primera edición. Por cierto, en 1999 se anunció que, entre los más de 25.000 papeles que siguen investigando los expertos, han aparecido más fragmentos del Libro, en realidad tantos como los que ya había. Es decir, de momento ya es el doble de largo de lo que se pensaba.


El Libro del desasosiego es un dietario, que recoge los pensamientos de un ayudante de contable llamado Bernardo Soares. Según Pessoa, Soares "es un 'semi-heterónimo', ya que su personalidad no es la mía, ni es distinta a la mía, sino que es una simple mutilación de la mía. Soy yo, menos el raciocinio y la afectividad". Resulta sorprendente la lucidez, la capacidad de análisis necesaria para llegar a compartimentar la mente y ofrecer, sólo, lo que le interesa, para dar, como decía él mismo "a cada emoción una personalidad, a cada estado del alma un alma".


En un fragmento del libro describe a la perfección esta disgregación que percibe en su mente:


Mi alma es una orquesta oculta; no sé qué instrumentos puntea y rechina, cuerdas y arpas, timbales y tambores, en mi interior. Sólo me conozco como sinfonía.



Como decía, este libro es un dietario, que comienza con un fragmento firmado por Pessoa. En este prólogo, el autor nos habla de una persona a la que ha conocido en un restaurante, que es el mismo Bernardo Soares, y a continuación comienza el dietario propiamente dicho, en el que este ayudante de contable hablará de literatura, de creacion, de amor, de muerte, de su trabajo, de Lisboa, del paisaje, etc. Soares es, pues, un ayudante de contable de un despacho de Lisboa, y probablemente es el personaje más parecido a Pessoa de entre todos sus heterónimos. Y si digo que es "casi" como Pessoa, pero no totalmente, es porque carece de lo necesario para funcionar en la vida diaria. A veces, lo más irreal de Soares no son sus paisajes interiores o su percepción, que tiene continuamente a flor de piel, sino la descripción de su vida cotidiana.


Soares, cuya voz adoptaba Pessoa, según decía, "siempre que estoy casado o somnoliento", es un hombre incapaz de acción y de intercambio con los demás, encerrado en la literatura, que se analiza con fervor, que cultiva sistemáticamente el poder de su imaginación. Es una persona que ha elegido soñar su vida, más que vivirla, y que ha convertido el desánimo, el tedio, la tristeza de vivir, en una estética, que reivindica su pequeñez, su modestia, hasta el punto de que, a fuerza de inmodestia, roza la vanidad y el orgullo.


------


El libro está recorrido por un caudal importante de poesía, si definimos poesía no como género literario concretado en poemas, por así decirlo, sino como los momentos de verdad, de captación certera de la realidad, que es capaz de transmitir un autor. Muchas veces consigue estos momentos de intensa belleza diseccionando los impulsos más triviales de las personas, encarnándose en todos los eprsonajes que Soares va viendo ante sí, en todos sus aspectos. Esta capacidad para "ponerse dentro de la piel de las personas", por así decirlo, es constante en Soares, tal como nos dice él mismo, por ejemplo en el siguiente fragmento:


Al pasar en tren delante de casas, villas, torres, vivo en mi interior todas las vidas de los seres que las habitan. Vivo todas aquellas vidas domésticas al mismo tiempo. Soy el padre, la madre, los hijos, los primos, la doncella y el primo de la doncella, al mismo tiempo y todos juntos, por ese arte especial que poseo de sentir al mismo tiempo numerosas sensaciones diversas, de vivir al mismo tiempo --y al mismo tiempo por fuera, viéndolas, y por dentro sintiéndomelas-- las vidas de varios seres.



Debe destacarse la capacidad de extrañarse ante las cosas que tenemos más asumidas en la vida, hasta de uno mismo. Es decir, Bernardo Soares a menudo no se conoce, o no se reconoce. Hay un fragmento en el que nos dice que ha encontrado un texto suyo, de hace unos quince años, escrito en francés, y que no recuerda haber podido escribir tan bien este idioma. El texto sigue así:



A veces encuentro textos que no recuerdo haber escrito --lo cual es poco para asustarse--, pero que ni siquiera recuerdo poder haber escrito --lo cual sí me aterra--. Ciertas frases son de otra mentalidad. Es como si encotnrara un retrato antiguo, mío sin duda, con una estatura distinta, con unas facciones incógnitas --pero indiscutiblemente mío, espantosamente mío.


------------


Los traductores acostumbran a encontrarse con una serie de problemas ya característicos a la hora de abordar un texto suyo. Pessoa es muy claro y preciso, complejo pero claro, y fuerza el idioma según sus necesidades. Hay un momento en el que habla de ello, en el Libro del desasosiego, y expone dos ejemplos de traición legítima a las normas gramaticales o sintácticas. De hecho se trata de exageraciones, no exentas de ironía, como se podrá ver a continuación. En el primero nos dice que la manera más correcta de describir a una chica con aspecto de chico sería decier "Aquella chico". En el segundo, hablando de los verbos, escribe:


Si quiero decir que existo, diré: "Soy". si quiero decir que existo con alma separada, diré: "Soy yo". Pero si quiero decir que existo como entidad que se dirige y forma a sí misma, que ejerce sobre sí misma la función divina de crearse, ¿cómo he de usar el verbo "ser", salvo convirtiéndolo súbitamente en transitivo? Entonces, triunfalmente, antigramaticalmente supremo, diré: "Me soy". Habré dicho una filosofía en dos pequeñas palabras. ¿Acaso no es preferible a no decir nada en cuarenta frases? ¿Qué más se le puede exigir a la filosofía y a la dicción?



Repito que este ejemplo que el propio Soares plantea, es una caricatura de la libertad de lenguaje que reclama para llegar a expresar cada cosa con la puntería que se precisa. De hecho, Pessoa no llegará casi nunca a estos extremos, pero sí hay otras licencias, como verbos convertidos en sustantivos, o sustantivos en adverbios, neologismos, etc. Y un sabor que lo empapa todo, el de esta materia maleable que manosea Pessoa, una apropiación legítima e inconfundible del lenguaje.



--------------------


Lo dicho hasta ahora, incluso la selección de pequeños fragmentos, puede dar una idea parcial del Libro del desasosiego. Más allá de las exposiciones analíticas, de disección de su mente, Soares nos regala decenas y decenas de episodios de un lirismo contenido pero constante, fragmentos de prosa espléndidos, yo diría que las páginas de diario ideales, sirviéndose del filtro que representa para él el hecho de encarnarse en un personaje de semificción, y por ello aparcando ese yo tan molesto de los dietarios a los que nos tienen acostumbrados tantos escritores. El siguiente texto es un ejemplo de ello, así como una manera ideal de hacer mutis por el foro y dejar que sea el ayudante de contable Bernardo Soares quien diga la última palabra:


He entrado en la barbería como siempre, con el placer de serme fácil entrar sin apremio en las casas conocidas. Mi sensibilidad de lo nuevo es angustiosa: siento calma sólo donde ya he estado.

Cuando me he sentado en la silla, he preguntado, por un azar que recuerda, al chico barbero que me aplicaba en el cuello un lino frío y limpio, cómo estaba el colega de la silla de la derecha, más grande y con espíritu, que estaba enfermo. Se lo he preguntado sin el peso de la necesidad de preguntárselo: se me ha ocurrido a causa del lugar y del recuerdo. "Murió ayer", ha contestado sin tono la voz que estaba detrás de mí y de la toalla, cuyos dedos se levantaban desde la última inserción en la nuca, entre mí y el cuello. Toda mi disposición irracional ha muerto de repente, como el barbero eternamente auente de al silla de al lado. Ha hecho frío en todo lo que he pensado. No he dicho nada.

¡Añoranza! La siento hasta de quien no me era pariente o conocido, por una angustia de la huida del tiempo y una enfermedad del misterio de la vida. Rostros que veía habitaulmente en mis calles habituales --si dejo de verlos me entristezco; y no tenían relación alguna conmigo, salvo la de ser el símbolo de toda la vida.

¿El viejo sin interés de las polainas sucias, que solía cruzarse conmigo a las nueve de la mañana? ¿El vendedor de lotría cojo que me perseguía inútilmente? ¿El vejete rechoncho y rosado con un puro en la puerta del estanco? ¿El amo pálido del estanco? ¿Qué ha sido de todos ellos que, puesto que les vi repetidamente, han sido parte de mi vida? Mañana también yo desapareceré de la calle de la Prata, de la calle de los Douradores, de la calle de los Fanqueiros. Mañana también yo --el alma que siente y piensa, el universo que soy para mí--, sí, mañana yo también seré aquel que ha dejado de pasar por estas calles, aquel al que otros evocarán vagamente con un "¿Qué ha sido de él?" Y dodo lo que hago, todo lo que siento, todo lo que vivo, no será más que un transeúnte menos en la cotidianidad de calles de una ciudad cualquiera.




Fragmentos literarios. selección de textos. Ejemplos de estilo



 
     Login
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.

     Enlaces Relacionados
· Literalia
· Más Acerca de Textos de crítica
· Noticias de heathcliff


Noticia más leída sobre Textos de crítica:
RESEÑA DEL LIBRO: NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA


     Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


     Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible


Tópicos Asociados

Textos de crítica





El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea algún material que no debería estar aquí que nos informe de ello.


Nuestros fines son meramente culturales

Rogamos a los usuarios que citen las fuentes cuando aporten materiales externos.

Se permite copiar cualquier texto de esta web, simplemente citando la fuente.


No obstante, todos los textos son propiedad de sus autores.

Verba volant
scriptum manet
`
Copyright © 2005 by Francisco Burzi. This is free software, and you may redistribute it under the GPL license. This software comes with absolutely no warranty. El texto original de los créditos ha sido modificado sólo por razones de seguridad. Apoyamos sin reservas al autor y la creación de software libre
Página Generada en: 0.23 Segundos