wordpress com stats

cumbres borrascosas, casa rural alquiler completo brañuelas, bierzo León

Welcome to TÉCNICA LITERARIA!

     Principal
· Home
· AÑADIR ARTÍCULO
· Contactar
· Diario de Usuarios
· Encuestas
· Estadísticas
· Foros
· Listado completo de material
· ORDENAR POR TEMAS
· Ranking de popularidad
· Recomiéndanos
· Te recomendamos
· Tu Cuenta
· Versión para imprimir

     Gente Online
Actualmente hay 10 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Visitas totales
Hemos recibido
4761031
impresiones desde julio 2007

 Por qué me hice escritor

Técnica literaria
VEGAMEDIA, 19 de febrero de 1007

Por qué me hice escritor

 
Emilio Morote Esquivel

Comencé en esta locura de escribir por culpa de unos anuncios vistos de casualidad en televisión: trataban sobre una especie de "manual de escritura creativa" que no tardé en comprar por curiosidad. Venían unos ejercicios que yo hacía religiosamente cada día; el problema era que no tenía quién me corrigiera, pero no debía de estar haciéndolo tan mal, porque a los seis meses o poco más de empezar a escribir (y yo carecía y carezco de formación universitaria) quedé finalista en un premio de cuento en Andorra (Teruel). Aquella carta enviada por un amable funcionario de la Biblioteca Pública de Andorra cambió mi vida. Sería más o menos el año 2000, y por entonces empecé a tener la sospecha de que yo había nacido para escribir.

Me lancé con unos relatos, acabé varios, pero no estaba satisfecho. Para mí, la confirmación de un escritor venía con el acabado de una novela. Era un pensamiento equivocado, ahora lo sé (hay muchos grandes escritores que jamás han escrito una novela, Borges entre ellos); pero a mí esa obsesión por contar una historia larga y elaborada me sirvió de acicate para empezar dos que nunca acabé.

Me faltaba algo para terminar las novelas, las empezaba y pronto me iba desinflando. En el año 2002 oí una conversación en la calle sobre un hombre que había visto a dos jubilados vender hachís. Eso me dio la idea para mi primera novela, que acabé en un versión primeriza, "Lágrimas privadas"; mientras la dejaba madurar en un cajón (ya finalizada, por fin), se me ocurrió una idea más compleja, me imaginé a otro viejo, o a otro jubilado que no tenía por qué ser un viejo, sino un prejubilado, alguien que no está muy bien de la cabeza, o que ha logrado engañar a todo el mundo para hacer pensar a la gente que no es apto para trabajar. Por entonces había estado leyendo "Ciudad de Cristal", de Paul Auster, en el volumen "La trilogía de Nueva York", que incluía también el cuento "Fantasmas". En este cuento, los personajes tienen nombres de colores (Azul, Negro, Castaño, Rojo); pues bien, me dije, mis personajes tendrán nombres de texturas: así nacieron los nombres del protagonista, Áspero, y el de sus supuestos corresponsales Bruñido y Desabrido, aunque este último es el nombre de una sensación puramente emocional. Tenía los nombres, me faltaba el argumento, y eso, que hasta ahora había aparecido de una forma dificultosa, surgió por sí solo, con tanta fortuna que, después de mandar un boceto de Náufragos (así titulé la novela) al Premio Herralde de la editorial Anagrama en 2002, ¡quedé entre los veinte primeros! Anagrama tuvo la amabilidad de mandarme un certificado según el cual yo había superado la fase eliminatoria, y junto con otros 19 escritores, formaba parte del grupo seleccionado de veinte que competían por el premio final. Ganó otro, Enrique Vila Matas, pero para mí aquella carta fue otro paso de gigante, el espaldarazo que necesitaba para presentar mis obras a otras editoriales. Seguí trabajando en ambas novelas, Náufragos y Lágrimas Privadas, esta última la reescribí por completo, y por fin, en 2004, una editorial de Cádiz puso interés en sacarla a la calle, y lo mismo hicieron con Náufragos en 2005. Puedo decir que Náufragos se ha convertido en un pequeño clásico en Ciudad Real, ciudad donde vivo y donde he vendido más de mil ejemplares de Náufragos. 

Para mí, "Náufragos" tiene un significado especial. Mi deseo era representar la locura, la psicosis, como hizo Kafka en "La transformación": hablar de un loco, pero hablar desde dentro y de una forma nada convencional: quería hacer partícipe al lector del desequilibrio mental del protagonista, Áspero, y al mismo tiempo ofrecerle una novela que podría calificarse de suspense o ciencia ficción sin ser propiamente ninguna de las dos cosas. Creo que el resultado es extraño, perturbador, pero también muy muy entretenido. En "Náufragos" no paran de suceder "cosas". La novela va muy deprisa, y casi todo el mundo, aunque se queda un poco traspuesto al terminarla, me dice que debería escribir una segunda parte, que quedan muchas cosas sin explicar, pero aun así nadie ha dicho que se aburriera. La historia es oscura, muy oscura en algunos pasajes, el protagonista no cruza palabra con nadie en ningún momento, por eso, entre otras razones, prescindí de los diálogos.

Mientras publicaba y no publicaba, me dio tiempo a escribir la tercera novela, "El sendero eterno", un ambicioso proyecto que me llevó diez meses y medio a razón de ocho horas diarias, una novela de una extensión del cuádruple de "Náufragos"; con "El sendero eterno" llegué mucho más lejos que con ninguna de las otras: la presenté a finales de 2005 al Premio Fernando Lara, y en mayo de 2006, mientras promocionaba mis dos novelas en una librería de Ciudad Real, una llamada de la editorial Planeta me hacía saber que "El sendero eterno" había quedado finalista, junto con otras nueve novelas, para optar al premio Fernando Lara (120.000 euros, que se dice pronto, más promoción internacional y posibilidad de dar el gran salto). Acudí a la votación, a una cena de gala en Sevilla; me sentía como Peter Sellers en "El guateque", totalmente fuera de lugar. Y lo bueno aún quedaba por ocurrir, pues cuál sería mi sorpresa cuando después de cuatro votaciones, sólo quedábamos para el premio Fernando Sánchez Dragó y un servidor ¡empatados a 19 puntos! Para mí, que ya sospechaba que no iba a ganar, aquello era mucho más de lo que hubiera podido imaginar en mis más delirantes sueños. La historia tiene un final conocido, Dragó recibió en la ronda final cuatro puntos, y yo uno sólo. De modo que quedé ¡a tres puntos de Dragó, yo, que llevaba un año publicando, y él, treinta y nueve años en el oficio!

Después de eso, volví a presentarme al Premio Herralde con "El sendero eterno"... y volví a quedarme entre los 18 primeros; una nueva comunicación de Anagrama me hacía saber que me había clasificado por segunda vez en el Premio Herralde. Tampoco esta ocasión me llevé el premio, pero a estas alturas ya no dudo de que he nacido para escritor, para este extraño y oscuro delirio de creación que todos los días me lleva a ponerme delante de teclado para raspar los entresijos de mi mente y sacar de ella las esquirlas que se convertirán en historias para ser contadas a quien le interese leerlas. Espero que haya muchos de esos, de interesados digo, ahí fuera, porque me parece, tengo la sospecha, de que en mi cabeza hay historias para rato. Algo se ha roto, un dique, una presa, no sé qué, pero sí que ha dado paso a un torrente de palabras que me arrastra todos los días y ha dado un sentido nuevo a mi vida. 



cartelandia.com" /a> Galería gratuitas de carteles antiguos.

Una biblioteca increíble.



 
     Login
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.

     Enlaces Relacionados
· Cumbres Borrascosas
· Más Acerca de Técnica literaria
· Noticias de heathcliff


Noticia más leída sobre Técnica literaria:
estructura y desarrollo del cuento


     Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


     Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible


Tópicos Asociados

Técnica literaria





El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea algún material que no debería estar aquí que nos informe de ello.


Nuestros fines son meramente culturales

Rogamos a los usuarios que citen las fuentes cuando aporten materiales externos.

Se permite copiar cualquier texto de esta web, simplemente citando la fuente.


No obstante, todos los textos son propiedad de sus autores.

Verba volant
scriptum manet
`
Copyright © 2005 by Francisco Burzi. This is free software, and you may redistribute it under the GPL license. This software comes with absolutely no warranty. El texto original de los créditos ha sido modificado sólo por razones de seguridad. Apoyamos sin reservas al autor y la creación de software libre
Página Generada en: 0.18 Segundos