wordpress com stats

cumbres borrascosas, casa rural alquiler completo brañuelas, bierzo León

Welcome to TÉCNICA LITERARIA!

     Principal
· Home
· AÑADIR ARTÍCULO
· Contactar
· Diario de Usuarios
· Encuestas
· Estadísticas
· Foros
· Listado completo de material
· ORDENAR POR TEMAS
· Ranking de popularidad
· Recomiéndanos
· Te recomendamos
· Tu Cuenta
· Versión para imprimir

     Gente Online
Actualmente hay 20 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Visitas totales
Hemos recibido
4691186
impresiones desde julio 2007

 Leer hoy un libro es situarse en un espacio de resistencia

Otros textos sobre literatura
LA VERDAD, 17 de abril de 2007

MANUEL RIVAS ESCRITOR Y POETA

«Leer hoy un libro es situarse en un espacio de resistencia»

ANA MARTÍNEZ/ALBACETE

La Verdad de Albacete y su Aula de Cultura estrenan hoy martes escenario y auditorio. El escritor Manuel Rivas, autor de títulos tan consagrados como ¿Qué me quieres, amor?, El lápiz del carpintero y Las llamadas perdidas, visita el salón de actos del instituto de Educación Secundaria Bachiller Sabuco para hablar de La literatura amenazada. Persona muy comprometida con el medio ambiente -fue fundador de Greenpeace-, Rivas está considerado como la voz más sobresaliente de la literatura gallega actual, por su manejo del lenguaje, su autenticidad, la ternura de sus historias y su acercamiento a las masas.

-¿Tan amenazada está la literatura? ¿O quizá las palabras?

-Aunque el título pueda resultar apocalíptico, no es más que una llamada de atención. Más que hablar de amenaza para la literatura, hablaremos del sentido de las palabras, porque lo que está amenazado es el lenguaje. Humildemente creo que una de las tareas de la literatura exigente y no acomodada es la de estar en permanente vigilia sobre el sentido de las palabras y evitar la apropiación indebida del lenguaje. Por eso creo que puede ser pertinente, como punto de partida, el reflexionar de una forma inconformista sobre el sentido de la literatura.

-¿Y de quién es responsabilidad de que ese lenguaje y el sentido de las palabras se vean intoxicados?

-No estamos hablando de un fenómeno contemporáneo, es evidente que la historia de la cultura en general es algo dramática. Si tuviera que hacer un resumen de la trama de mi última novela Los libros arden mal, hablaríamos de esa historia dramática de la cultura, porque cuando hablamos de cultura y de literatura lo asociamos a una confección optimista y esperanzadora del mundo, es decir, en nuestra mente la cultura es sinónimo de civilización, pero su realidad es que ha sido instrumen-talizada incluso por aquellos que encarnaban la barbarie. Es algo que nos remite a otros momentos históricos pero, ahora mismo, se ha universalizado con nítida claridad que lo prioritario para los poderes totalitarios es hacerse con el control de las mentes, y creo que la nueva fase es que estamos viviendo una especie de complot de los eufemismos: hoy se habla de palabras sagradas como libertad, cultura o civilización, todas ellas manipuladas y trivializadas para la batalla decisiva del control de las mentes. Creo que los poderes -esa simbiosis de poder político y económico que se da en el mundo globalizado de hoy- no se contentan con la ocupación de las instituciones o del espacio público, sino que su ambición es ocupar también el espacio de lo privado y, en última instancia de la mente. Yo tengo la sensación de que una de las luchas fundamentales es reivindicar nuestro espacio de tiempo propio para pensar, porque cada vez más hay como una expropiación de lo personal.

-La literatura reivindicativa y crítica, la literatura cañera, debe estar en permanente vigilia para que se respete el verdadero significado de la palabra, su sentido ¿Cree que los escritores contemporáneos están por la labor?

-Decía Onetti que había que optar entre el oficio de ser escritor o el oficio de escribir y vivir. No se trata de tener un estatus, ser escritor es como el campesino que tiene que cultivar la tierra día a día porque si no deja de ser campesino. Por ironizar un poco, pienso que hay como dos modelos y actitudes: escritores rostro pálido y escritores piel roja y, aunque creo que se entiende bastante bien, el piel roja es aquel que no está acomodado, que está a la intemperie. Cuando era pequeño mi madre me dijo que tenía que buscar un oficio donde no me mojara, porque en Galicia llueve mucho y me pareció que este oficio de escritor correspondía con esa recomendación materna, pero realmente en este oficio o te mojas o nada tiene sentido. Creo que en este tiempo hay gente que hace una litera-tura muy acomodada y de confort, gente que está demasiado mediatizada por el factor comercial. No puedes hacer karaoke con la literatura. Cuando uno se plantea escribir un libro tiene que intentar que exista como una especie vegetal nueva, intentar aportar algo que antes no existía , al menos intentarlo. Ser escritor debe ser un oficio de alto riesgo, tienes que apostar la cabeza en cada libro.

-El Aula de Cultura de La Verdad estrena nuevo escenario y nuevo público, pues en esta ocasión se traslada a un instituto para tener como auditorio a los jóvenes estudiantes. ¿Es cuestión de empezar a remover a las masas juveniles para educar personas críticas y con criterio?

-El ser humano si se define por algo es por ser capaz de rebelarse contra las injusticias.

-¿Y cree que la juventud de hoy es rebelde?

-Lo que creo es que la juventud está bastante maltratada en cuanto a imagen. Durante mucho tiempo se hizo mucho sarcasmo y se ironizó contra la juventud narcisista, preocupada de sí misma, muy comercial, a la que no interesaba el mundo y fueron los adultos los que construyeron ese imaginario de la juventud. Hay una imagen muy falsa y muy resabiada de la juventud, hecha desde un cinismo adulto. Nunca te van a poner una medalla por ser crítico, creo que la juventud en el fondo está más sensibilizada con el futuro del planeta, el medio ambiente, es otro tipo de rebelión, quizá no tan política, no tan preocupada por la competencia entre siglas, pero en la gran mayoría de los jóvenes existe una sensibilización y una mirada mucho más inquieta y sensible que en generaciones anteriores.

-¿En esta inquietud juvenil se encuentra también la literatura? ¿No es un contrasentido que se detecten bajísimos niveles de lectura y, sin embargo, cada vez nos encontremos con más títulos en las librerías?

-Escribir en España era llorar. Genios como Valle-Inclán pasaron muchas necesidades y mucho hambre. Por suerte estamos remontando ese pasado porque, a parte de que en España escribir era llorar, leer era sospechoso, llevar un libro en la mano suponía ser un tipo raro. Hay que pensar que en el siglo XIX, no hace tanto, el vendedor de biblias observaba cómo la gente se ponía nerviosísima cuando le ofrecía un ejemplar, porque leer la biblia era una actividad sospechosa, algo que sólo podían leer los curas. Lo digo de una forma literaria, forzando la hipérbole, pero frente al tópico hoy se lee más que antes y los jóvenes leen muchísimo más y más variado que se leía hace 20 años. Aún así, estoy totalmente insatisfecho porque estamos hablando de unos puntos de partida muy bajos, de una situación muy precaria, hay muchísimo que hacer, hay un mapa de bibliotecas y de casas de cultura que antes no existía pero es todavía muy, muy, muy insuficiente.

-¿Opina que las bibliotecas deben ser una prioridad para cualquier Gobierno?

-Debe ser una superprioridad un nuevo modelo de biblioteca mucho más social para los jóvenes; las bibliotecas escolares deberían ser el centro del centro educativo y tendrían que incorporar su hemeroteca, su filmoteca, su discoteca Una de las tareas fundamentales es crear hábitats culturales. Se critica mucho a los jóvenes por el botellón pero, que yo sepa, no hay biblioteca alguna que abra por la noche y ofrezca espacios para conversar o ver una película. Leer un libro hoy es situarse en un espacio de resistencia. A mí me parece que ir con un libro en el Metro o en el autobús tiene un alto valor como gesto humano, y cada vez es menos raro, porque la gente está siendo dueña de su tiempo privado, no le están imponiendo lo que tiene que hacer en su tiempo libre. Para mí, entrar en una librería es un acto de rebeldía.



Una biblioteca increíble.



 
     Login
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.

     Enlaces Relacionados
· literalia
· Más Acerca de Otros textos sobre literatura
· Noticias de heathcliff


Noticia más leída sobre Otros textos sobre literatura:
Stevenson, Dumas y Dostoievski inmortalizaron la crueldad


     Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


     Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible


Tópicos Asociados

Otros textos sobre literatura





El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea algún material que no debería estar aquí que nos informe de ello.


Nuestros fines son meramente culturales

Rogamos a los usuarios que citen las fuentes cuando aporten materiales externos.

Se permite copiar cualquier texto de esta web, simplemente citando la fuente.


No obstante, todos los textos son propiedad de sus autores.

Verba volant
scriptum manet
`
Copyright © 2005 by Francisco Burzi. This is free software, and you may redistribute it under the GPL license. This software comes with absolutely no warranty. El texto original de los créditos ha sido modificado sólo por razones de seguridad. Apoyamos sin reservas al autor y la creación de software libre
Página Generada en: 0.17 Segundos