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<title>T&Eacute;CNICA LITERARIA</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM</link>
<description>T&eacute;cnicaliteraria. Recursos para escritores</description>
<language>es_ES</language>

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<title>I&amp;ntilde;igo Sota presenta su nuevo libro: Monika sonr&amp;iacute;e frente al espejo</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1336</link>
<description>Rese&amp;ntilde;a literaria.&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;ldquo;Monika sonr&iacute;e frente al espejo&amp;rdquo; es el t&iacute;tulo del segundo libro del navarro I&amp;ntilde;igo Sota Heras. Pese a su juventud, demuestra en cada una de sus p&aacute;ginas una capacidad literaria sorprendente para construir historias que invitan a pensar sobre temas sociales de actualidad. Historias que muestran peque&amp;ntilde;os retales de vida, escenas cotidianas cargadas de significado para el lector. Momentos que quedan abiertos a la imaginaci&oacute;n. Y es que a veces, aunque parece que el autor no lo dice todo, s&iacute; que lo hace en un libro que exalta la importancia del lado positivo de la existencia humana. Quiz&aacute; por eso, Monika sonr&iacute;e frente al espejo en un acto metaf&oacute;rico de agradecimiento hacia s&iacute; misma. La obra trata temas tan universales como el amor, las relaciones interpersonales, la vejez&amp;hellip; El arte de la vida alcanza su m&aacute;xima expresi&oacute;n cuando se transforma en literatura porque en ese instante el hombre es a la vez sujeto y objeto de la investigaci&oacute;n. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El autor muestra una extraordinaria capacidad de introspecci&oacute;n a la hora de presentar unos personajes realmente humanos. Aunque el libro toma su t&iacute;tulo del relato principal, existen otras historias que tambi&eacute;n transmiten valores, ense&amp;ntilde;an e invitan a pensar en qu&eacute; es lo adecuado cuando se trata de ser feliz y de quererse a uno mismo con una autoestima sana. En ocasiones como esta, la literatura es una oportunidad para el aprendizaje vital, la superaci&oacute;n personal y el bienestar emocional. Adem&aacute;s, conviene destacar que la autora del pr&oacute;logo es Rosseta Forner que realiza una presentaci&oacute;n magistral no s&oacute;lo del libro (editado por Atlantis) sino tambi&eacute;n de la calidad literaria y personal del propio autor. Un autor joven y con talento que poco a poco convierte en realidad su sue&amp;ntilde;o de escribir para el gran p&uacute;blico desde la humildad y el agradecimiento. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Como buen periodista, &Iacute;&amp;ntilde;igo Sota muestra un gran dominio de la palabra puesto que no s&oacute;lo escribe en prosa sino que tambi&eacute;n sorprende con la calidad y la madurez de sus versos. Adem&aacute;s, domina el arte de la met&aacute;fora. La literatura de I&amp;ntilde;igo no est&aacute; cargada de artificios sino que contiene la elegancia de la sencillez para que la forma no reste protagonismo al fondo. Un fondo que no deja indiferente a un lector que seguramente sonr&iacute;e al leer el libro igual que Monika cuando se mira en el espejo. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Como dice el propio autor, debemos comenzar a querernos m&aacute;s a nosotros mismos e invertir el camino que tomamos habitualmente de la cr&iacute;tica negativa para potenciar todo lo bueno que hay en nosotros. Un mensaje profundamente esperanzador en una sociedad un tanto dada a la negatividad propia de la tristeza que aflora en forma de adicciones, complejos, depresiones, envidia&amp;hellip; Es importante pararse a pensar para iniciar el cambio de rumbo hacia el optimismo que tiene su m&aacute;xima expresi&oacute;n en la sonrisa que muestra por fuera c&oacute;mo nos sentimos por dentro. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; I&amp;ntilde;igo Sota Heras tiene un largo camino por delante, sin embargo, este libro es su presente. Por esta raz&oacute;n, recomiendo la lectura de &amp;ldquo;Monika sonr&iacute;e frente al espejo&amp;rdquo; a todo aquel que tenga alg&uacute;n tipo de inquietud vital, ganas de superaci&oacute;n o que simplemente, quiera disfrutar y pasar un buen rato ante un libro de calidad que puede ser un buen regalo de Navidad. Maite Nicuesa Guelbenzu Doctora en filosof&iacute;a</description>
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<title>POUL ANDERSON: EN SUS PROPIAS PALABRAS</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1335</link>
<description>&amp;ldquo;Comenc&eacute; a escribir como un entretenimiento, vend&iacute; unos pocos cuentos cuando estaba en la escuela, y m&aacute;s tarde me gradu&eacute; con el t&iacute;tulo de bachiller, en una &eacute;poca de recesi&oacute;n. No hab&iacute;a empleos disponibles, y no me quedaba m&aacute;s dinero para continuar estudiando, de manera que, siendo un bachiller no ten&iacute;a oportunidad para desarrollar gustos caros, as&iacute; que pens&eacute; que podr&iacute;a mantenerme escribiendo mientras buscaba alg&uacute;n empleo. Y de alguna manera el &amp;lsquo;mientras&amp;rsquo; se hizo m&aacute;s y m&aacute;s largo.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Me gustar&iacute;a que hubiese m&aacute;s aut&eacute;ntica ciencia ficci&oacute;n, al estilo de Hal Clement o Gregory Benford, simplemente por que me gusta. Pero, despu&eacute;s de todo, hay muchas otras cosas para leer adem&aacute;s de ciencia ficci&oacute;n. Gracias a Dios, todav&iacute;a puedo leer todas las obras de Arist&oacute;teles.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;En verdad, ya no considero que la producci&oacute;n de mis primeros a&amp;ntilde;os sea legible. Afortunadamente, el p&uacute;blico de entonces era un poco m&aacute;s tolerante.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Es verdad que la fantas&iacute;a ignora la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica que sucede a nuestro alrededor. Pero se &lt;em&gt;puede&lt;/em&gt; escribir una fantas&iacute;a pura sobre, digamos, una computadora. Pero si en verdad se quiere intentar abordar seriamente en t&eacute;rminos ficcionales c&oacute;mo va a afectar este cambio a la gente en su cotidianeidad, probablemente sea necesario usar la forma de la ciencia ficci&oacute;n.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Bien, &amp;iquest;c&oacute;mo se puede decir esto sin sonar demasiado snob? Al menos en cierta parte de lo que habitualmente llamamos Civilizaci&oacute;n Occidental, el concepto de libertad individual y de un gobierno con l&iacute;mites bien estrictos, fueron los avances m&aacute;s importantes jam&aacute;s realizados. Yo no digo que esto funcione necesariamente en todas las culturas, pero para, digamos, la mayor parte de Europa Occidental y algunos otros pa&iacute;ses, qued&oacute; probado definitivamente que, m&aacute;s all&aacute; de todos sus inconvenientes, es materialmente lo m&aacute;s productivo y, lo que es realmente m&aacute;s importante, le dio al individuo una mayor oportunidad para comprender su propio potencial o simplemente para disfrutar de su propia vida.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Trato de no predicar en mi ficci&oacute;n. A menudo digo que si los lectores quieren sermones, pueden ir a la iglesia; todo lo que hago es contar historias. Pero inevitablemente todos estamos parados sobre una u otra plataforma filos&oacute;fica y hablamos desde ella, y esto tiene que manifestarse de alg&uacute;n modo.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Si tuviera que definirme de alg&uacute;n modo, ser&iacute;a un liberal conservador o un conservador liberal. Pero prefiero evitar los r&oacute;tulos. B&aacute;sicamente, siento que el concepto de libertad que fuera manifestado en el siglo XVIII por gente como los Padres Fundadores fue, en realidad, un concepto radicalmente audaz que desde entonces ha estado en retroceso. Y yo no creo que sea necesariamente reaccionario decir eso.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Aunque no soy el &uacute;nico, a lo largo de mi carrera de medio siglo logr&eacute; que algunas personas se cuestionaran cosas que daban por supuestas, o comprendieran algunas otras de las que no eran conscientes. No necesariamente terminan estando de acuerdo con lo que expreso, pero cambian. Esto incluye, en primer lugar, el lograr que algunos j&oacute;venes descubrieran una carrera cient&iacute;fica. Hay otra gente que lo &uacute;nico que obtiene de lo que yo escribo es cierto placer. Es muy posible que tambi&eacute;n haya marcado alguna influencia en otros escritores, aunque esta influencia es en una direcci&oacute;n muy distinta.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;&amp;iquest;Por cu&aacute;les cinco libros me gustar&iacute;a ser recordado? Bien, siempre se espera que el &uacute;ltimo sea el mejor. Pero mirando hacia atr&aacute;s... &lt;em&gt;Tau Zero&lt;/em&gt;, esa novela me gusta especialmente. De alguna manera fue un &lt;em&gt;tour de force&lt;/em&gt;, y creo que m&aacute;s o menos result&oacute; como yo quer&iacute;a. &lt;em&gt;Midsummer tempest&lt;/em&gt;, seguramente. Y &lt;em&gt;The boat of a million years&lt;/em&gt;... que est&aacute; justo en el l&iacute;mite entre la ciencia ficci&oacute;n y la fantas&iacute;a. Tengo un afecto especial por &lt;em&gt;Three hearts and three lions. &lt;/em&gt;Para la n&uacute;mero cinco vacilo entre media docena de novelas, pero elegir&iacute;a &lt;em&gt;The enemy stars&lt;/em&gt;. Ojal&aacute; pudiera conseguir una idea realmente buena como esa m&aacute;s frecuentemente, sobre la que uno puede desarrollar todo un concepto. Eso &lt;em&gt;es&lt;/em&gt; lo que hace mejor la ciencia ficci&oacute;n. &lt;em&gt;Brain wave&lt;/em&gt;, as&iacute; tan vieja como es, tambi&eacute;n podr&iacute;a entrar en mi lista. En ella, repentinamente todo el que tuviera cerebro sufr&iacute;a un enorme incremento de su coeficiente intelectual y, aunque la transici&oacute;n era dif&iacute;cil, los resultados finales fueron gloriosos. En estos d&iacute;as, sin embargo, yo tengo algunas reservas sobre de que suceda&lt;em&gt; as&iacute;.&lt;/em&gt;&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Adem&aacute;s de ser tu propio jefe, las recompensas de escribir son bastante escasas. Por un lado, est&aacute; la cuesti&oacute;n del aprendizaje: para escribir sobre algo, tienes que saber muy bien sobre lo que est&aacute;s escribiendo. Esto involucra cierta investigaci&oacute;n, y a veces viajes, para experimentar directamente c&oacute;mo son las cosas. O experimentar con otras cosas. Ahora puedo escribir mucho mejor una escena de combate medieval que antes de que existiera la Sociedad para el Anacronismo Creativo. Y hablar con la gente, dejar que ellos te lleven a lo largo de lo que hacen en sus vidas. Luego me siento y pienso en algunas de las implicaciones de todo eso. A veces aparece repentinamente alguna noci&oacute;n... eso es algo bastante excitante. Incluso disfruto sent&aacute;ndome a trabajar en cosas como en el dise&amp;ntilde;o de las &oacute;rbitas para los planetas, examinando las consecuencias de cualquier suposici&oacute;n.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Principalmente pienso en m&iacute; mismo alguien que plantea preguntas m&aacute;s que encuentra respuestas. Algo que definitivamente desprecio es lo sobrenatural, todo lo que no pertenece al universo materia-energ&iacute;a. No estoy diciendo con esto que no existe dios o que no hay un alma inmortal; estoy diciendo que no lo considero para mi escritura.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Creo que siempre ha habido en mis historias un elemento de conflictos inevitables, pero no entre el bien y el mal sino simplemente entre dos maneras o actitudes irreconciliables. En la serie de la Patrulla del Tiempo, se pueden apreciar m&aacute;s de una vez distintas culturas colisionando. Ninguna es esencialmente malvada ni esencialmente santa. A veces el h&eacute;roe tiene que hacer cosas que no le gustar&iacute;a hacer, pero que le parece que son las menos malas. &amp;iexcl;Una vez inclusive tuvo que destruir todo un universo alternativo!&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt; &amp;ldquo;La escritura generalmente es una cuesti&oacute;n de aproximaci&oacute;n o actitud del escritor. Yo no creo que alguna vez pueda escribir lo que llaman realismo m&aacute;gico, por ejemplo; no tengo ese tipo de forma de pensar. Pero tampoco creo que se pueda trazar una l&iacute;nea entre la ciencia ficci&oacute;n y la fantas&iacute;a. Toda la ficci&oacute;n trata de personas y eventos irreales, y ni siquiera se puede trazar una distinci&oacute;n entre ficci&oacute;n y no ficci&oacute;n, porque muchas veces la historia es una cuesti&oacute;n de interpretaci&oacute;n. E incluso con la fantas&iacute;a, yo tiendo a pensar en ella en t&eacute;rminos concretos... no importa cu&aacute;n rara sea una situaci&oacute;n, trato de que la l&oacute;gica mantenga el control. La fantas&iacute;a es una forma m&aacute;s libre. En verdad, mi obra favorita de todas las que escrib&iacute; probablemente sea una fantas&iacute;a, &lt;em&gt;A midsummer tempest&lt;/em&gt;, que se desarrolla en un universo en el cual todas las obras de Shakespeare son hechos literales. Me divert&iacute; mucho escribi&eacute;ndola.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Los historiadores cl&aacute;sicos y medievales construyen un di&aacute;logo libremente, lo que es algo bastante leg&iacute;timo. Pero en lo que llamamos ficci&oacute;n, las personas y los hechos pertenecen a &lt;em&gt;clases&lt;/em&gt; de gente y hechos reales. Entonces se puede decir que la ciencia ficci&oacute;n trata de clases &lt;em&gt;i&lt;/em&gt;rreales, pero que podr&iacute;an llegar a ser reales en el futuro, que podr&iacute;an haber sido reales en el pasado, que tal vez fueran reales en alg&uacute;n otro lugar en el universo. Una historia sobre una expedici&oacute;n tripulada a la luna fue ciencia ficci&oacute;n hasta el &lt;em&gt;Apollo&lt;/em&gt;, y una historia sobre otra expedici&oacute;n a Marte todav&iacute;a lo es, pero esperemos que ese no sea siempre el caso.&lt;br&gt;Y la fantas&iacute;a trata con clases irreales de las cuales no tenemos ninguna raz&oacute;n para creer que pudieran ser reales, o que podr&iacute;an haberlo llegado a ser alguna vez: unicornios, magos, pol&iacute;ticos honestos... Pero, por otro lado, la ciencia ficci&oacute;n y la fantas&iacute;a se funden una en la otra. El viaje en el tiempo y el viaje m&aacute;s r&aacute;pido que la luz son motivos de la ciencia ficci&oacute;n, aunque la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos los llamar&iacute;an imposibilidades; por el otro lado, los fantasmas y los dioses son motivos de la fantas&iacute;a, pero hay personas perfectamente razonables que creen en al menos un dios o aducen alguna evidencia para el retorno del alma despu&eacute;s de la muerte, etc.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;En gran parte de la moderna ficci&oacute;n fant&aacute;stica, los dragones ya no son figuras mortales. Muchos son simp&aacute;ticos, e incluso dulces y cari&amp;ntilde;osos. Sospecho que la transformaci&oacute;n se debe al hecho de que los dragones ya no pueden atemorizarnos. Imaginen un reptil de diez o doce metros de largo, con garras, alas de murci&eacute;lago, colmillos envenenados y un aliento llameante. &amp;iquest;Qu&eacute; terrores puede convocar si lo comparamos con los que convocan un cr&iacute;tico franc&eacute;s, un chofer de taxi italiano, o un cocinero de comidas r&aacute;pidas norteamericano?&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt; &lt;div&gt;&amp;ldquo;Creo, resumiendo, que &eacute;ste es un universo verdaderamente maravilloso y misterioso en el que tenemos el breve privilegio de vivir, con tantas maravillas, posibilidades infinitas, y que escribir y pensar sobre &eacute;l me ayud&oacute; a apreciar ese hecho todav&iacute;a m&aacute;s. Espero haber podido ayudar a algunas personas a tener el mismo tipo de apreciaci&oacute;n, el mismo tipo de gozo de estar vivos.&amp;rdquo;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;</description>
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<title>ENTREVISTA A STANISLAV LEM, por Ivan Finotti</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1334</link>
<description>&lt;strong&gt;&lt;div&gt;Ivan Finotti:&lt;strong&gt; Uno de los niveles en que se puede comprender &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;es como un mundo donde todos nuestros deseos pueden ser verdad y cu&aacute;n malo ser&iacute;a esto, en lugar de bueno. &amp;iquest;Esta idea fue la motivaci&oacute;n detr&aacute;s de su libro o hubo otras?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Stanislav Lem: Yo no me inclino por ninguna interpretaci&oacute;n de mis libros: dejo que los lectores hagan esa tarea. Y nunca me siento a mi escritorio con un plan completo de un libro entero. El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;lo escrib&iacute; tras una pausa de un a&amp;ntilde;o. Tuve que dejar de lado el libro, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con mi h&eacute;roe. Hoy ni siquiera puedo recordar &lt;em&gt;por qu&eacute; &lt;/em&gt;fui incapaz de terminarlo durante tanto tiempo... S&oacute;lo recuerdo que la primera parte la escrib&iacute; de un tir&oacute;n, con fluidez y facilidad, mientras la segunda la termin&eacute; mucho m&aacute;s tarde, en un d&iacute;a feliz.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La cuesti&oacute;n es que no poseo un cuadro terminado de una obra. Cuando llev&eacute; a Kelvin a la estaci&oacute;n en Solaris y le hice ver a Snaut borracho y temeroso, no sab&iacute;a que lo pondr&iacute;a tan ansioso. No ten&iacute;a idea de por qu&eacute; Snaut estaba tan temeroso de un extra&amp;ntilde;o completamente inocente. En ese momento no lo sab&iacute;a... pero pronto lo descubr&iacute;, porque continu&eacute; escribiendo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;En una edici&oacute;n brasile&amp;ntilde;a de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de los ?80, hay un posfacio de Darko Suvin donde se lee: &amp;quot;&amp;iquest;Existe Lem? Rechazamos los rumores que se&amp;ntilde;alan que &eacute;l es una computadora que est&aacute; usando las letras iniciales de Lunar Excursion Module (L. E. M.)&amp;quot;. Es muy curioso. &amp;iquest;Este rumor realmente existi&oacute; o fue s&oacute;lo una broma de Suvin? Si existi&oacute;, cu&eacute;ntenos algo sobre eso.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;El 2 de septiembre de 1974, Philip K. Dick le envi&oacute; la siguiente carta al FBI:&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Lo que importa de esto no es que estas personas sean marxistas o siquiera que Fitting, Rottensteiner y Suvin sean extranjeros, sino que todos ellos, sin excepciones, representan conexiones dedicadas en una cadena de comando desde Stanislav Lem, en Cracovia, Polonia, un funcionario del partido (lo s&eacute; por sus obras publicadas y por las cartas personales que envi&oacute; a m&iacute; y a otras personas). Que un grupo del Partido de la Cortina de Hierro ?&lt;strong&gt;Lem es probablemente un comit&eacute; compuesto m&aacute;s que un individuo, dado que escribe en varios estilos y a veces lee idiomas extranjeros, y a veces no lo hace?&lt;/strong&gt;, gane posiciones monop&oacute;licas de poder desde las cuales pueda controlar la opini&oacute;n a trav&eacute;s de la cr&iacute;tica y los ensayos pedag&oacute;gicos, es una amenaza para nuestro campo de la ciencia ficci&oacute;n y su libre intercambio de visiones e ideas.&lt;/div&gt;&lt;br&gt; &lt;div&gt;Su &eacute;xito m&aacute;s importante podr&iacute;a ser en el campo de los art&iacute;culos acad&eacute;micos y las rese&amp;ntilde;as de libros, y posiblemente controle en el futuro la concesi&oacute;n de premios y honores. Creo, sin embargo, que su campa&amp;ntilde;a para establecer a Lem como un gran novelista y cr&iacute;tico est&aacute; perdiendo terreno; ha comenzado a encontrar una oposici&oacute;n seria: las habilidades creativas de Lem ahora parecen haber sido eclipsadas por los brutales, insultantes y categ&oacute;ricos ataques sobre la ciencia ficci&oacute;n norteamericana y sobre los escritores norteamericanos de ciencia ficci&oacute;n, que fueron demasiado lejos y demasiado r&aacute;pido y lo apartaron de todos salvo de los fieles del Partido (yo soy uno de los que m&aacute;s se apart&oacute;).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&Eacute;ste es un hecho desagradable para nuestro campo y es posible encontrar que gran parte de nuestra cr&iacute;tica, tesis y publicaciones acad&eacute;micas est&eacute;n controladas por un grupo sin rostro en Cracovia, Polonia. Qu&eacute; se puede hacer, sin embargo, no lo s&eacute;.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;(Por favor, t&eacute;ngase presente que Dick muy probablemente estaba sufriendo de esquizofrenia.)&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;Le&iacute; que usted dijo, hace diez a&amp;ntilde;os, que era muy pesimista con la civilizaci&oacute;n humana. Y que por esa causa deb&iacute;a dejar de escribir. &amp;iquest;Est&aacute; todav&iacute;a escribiendo? &amp;iquest;Qu&eacute; tipo de libros?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;En 1989 dej&eacute; de escribir ficci&oacute;n. Fue por muchos factores; aunque ten&iacute;a muchas ideas para nuevos proyectos, llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que no val&iacute;a la pena usarlas a causa de la nueva situaci&oacute;n del mundo. La misma transformaci&oacute;n en verdad de algunos de mis conceptos (por ejemplo, la conversi&oacute;n de la categor&iacute;a fantasmag&oacute;rica en realidad) parad&oacute;jicamente termin&oacute; siendo un obst&aacute;culo en la m&aacute;s indulgente ciencia ficci&oacute;n. Esta era una t&iacute;pica situaci&oacute;n de aprendiz de brujo: los demonios ya estaban sueltos.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Ahora yo estoy mejor y m&aacute;s consciente del hecho de que no s&eacute; nada. Ni siquiera soy capaz de familiarizarme con las nuevas teor&iacute;as cient&iacute;ficas. A veces tengo la impresi&oacute;n de que las universidades crecieron a un promedio mayor que el universo mismo mientras los profesores se multiplicaban incluso m&aacute;s; cada dos a&amp;ntilde;os cada uno de ellos tiene que publicar un nuevo libro (obviamente describiendo una teor&iacute;a nueva). Las ideas malas no son algo poco com&uacute;n en las ciencias, pero &amp;iquest;qui&eacute;n leer&aacute; todos estos libros? &amp;iquest;Qui&eacute;n separar&aacute; lo insensato de lo que es valioso? &amp;iquest;Qui&eacute;n dispondr&aacute; todo en una perspectiva correcta? Puede haber algo genuino all&aacute; afuera, pero yo no soy capaz de reconocerlo. Ya no creo que yo ?incluso si intentara gritar con mi voz m&aacute;s potente? pueda cambiar algo. Este crecimiento exponencial no se detiene. Seguir&aacute; desarroll&aacute;ndose en su propia direcci&oacute;n, nos guste o no, como un torbellino, un tornado que no puede detener ning&uacute;n hombre. Entonces, &amp;iquest;qu&eacute; importa si mis libros fueron traducidos a cuarenta idiomas y se imprimieron 27 millones de ejemplares? Se desvanecen puesto que chorros de libros nuevos est&aacute;n fluyendo desde todas partes, arrasando con todo lo que se escribi&oacute; antes. Hoy un libro en una librer&iacute;a ni siquiera est&aacute; el tiempo suficiente para juntar polvo. Es verdad que ahora vivimos m&aacute;s tiempo, pero la vida de todo lo que nos rodea es mucho m&aacute;s corta. Es triste, pero no podemos detener este proceso. El mundo a nuestro alrededor est&aacute; muriendo tan r&aacute;pidamente que no se puede llegar a usar nada.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;Si bien sus libros fueron traducidos a cuarenta idiomas y son muy populares, mucha gente conoce su obra a trav&eacute;s de las pel&iacute;culas. &amp;iquest;Est&aacute; de acuerdo con esto? &amp;iquest;Qu&eacute; piensa?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;S&oacute;lo recientemente Hollywood ?descubri&oacute;? mis libros, as&iacute; que ser&iacute;a dif&iacute;cil hablar de alguna influencia seria de las adaptaciones cinematogr&aacute;ficas sobre la recepci&oacute;n de mis obras. Adem&aacute;s de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de Tarkovsky, la pel&iacute;cula de Soderbergh fue la &uacute;nica adaptaci&oacute;n de gran presupuestode uno de mis li realizada en Hollywood bros.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;No s&eacute; si es verdad, pero le&iacute; que no le gust&oacute; la versi&oacute;n de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de Tarkovsky cuando se estren&oacute;. &amp;iquest;Es as&iacute;? &amp;iquest;Por qu&eacute; no le gust&oacute;? Desde entonces, &amp;iquest;ha cambiado de opini&oacute;n?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;Definitivamente no me gust&oacute; &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de Tarkovsky. Tarkovsky y yo diferimos profundamente en nuestra percepci&oacute;n de la novela. Mientras yo pensaba que el final del libro suger&iacute;a que Kelvin ten&iacute;a la esperanza de encontrar algo asombroso en el universo, Tarkovsky intent&oacute; crear una visi&oacute;n de un cosmos desagradable que llevaba a la conclusi&oacute;n de que uno ten&iacute;a que regresar inmediatamente a la Madre Tierra. &Eacute;ramos como un par de caballos jalando de un carro en direcciones opuestas.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;&amp;iquest;Qu&eacute; piensa sobre el film de Soderbergh? &amp;iquest;Cu&aacute;les son los aciertos y los desaciertos de la pel&iacute;cula?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;Aunque admito que la &amp;quot;visi&oacute;n de Soderbergh&amp;quot; no est&aacute; desprovista de ambici&oacute;n, gusto y clima, yo no estoy satisfecho con la preeminencia del amor. &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;puede ser percibida como la cuenca de un r&iacute;o... y Soderbergh eligi&oacute; s&oacute;lo uno de sus afluentes. El principal problema me parece que es el hecho de que, incluso como una adaptaci&oacute;n tr&aacute;gico-rom&aacute;ntica, parece demasiado exigente para la audiencia masiva, la cual es alimentada por la papilla de Hollywood. Si en el futuro alguien intenta una adaptaci&oacute;n m&aacute;s fiel, temo que &eacute;sta s&oacute;lo ser&iacute;a comprendida por una peque&amp;ntilde;a audiencia.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;: </description>
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<title>El verdadero juez de una obra es la Historia</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1333</link>
<description>&amp;nbsp;&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;strong&gt;&uacute;ltima entrevista de Stanislav Lem 1921- 2006&lt;/strong&gt;&lt;div class=&quot;autorenlace&quot; align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;Art&iacute;culo de Eduardo Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;quot;Stanislav Lem: un autor de culto&amp;quot;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; al final de la entrevista.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div class=&quot;autorenlace&quot; align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Stanislaw Lem, uno de los m&aacute;s grandes escritores de ciencia ficci&oacute;n, autor de Solaris , vuelve a ser traducido al castellano despu&eacute;s de 15 a&amp;ntilde;os. Provocaci&oacute;n (Ed. Funambulista) es una inclasificable obra que penetra en las claves de la cruel historia europea del siglo XX y d&oacute;nde se analiza el Holocausto, profundizando en sus razones &uacute;ltimas. Considerado como uno de los m&aacute;s grandes y creativos escritores, a mediados del pasado siglo vaticin&oacute; que el robot ser&iacute;a la pr&oacute;xima fase de la evoluci&oacute;n y acabar&iacute;a por desplazar no s&oacute;lo al hombre sino a toda la vida org&aacute;nica del Cosmos. Tiene en su haber t&iacute;tulos que ya forman parte de la historia de la literatura: Diarios de las estrellas, Congreso de futurolog&iacute;a, Ed&eacute;n, La voz de su amo, Memorias encontradas en una ba&amp;ntilde;era, La fiebre del heno, Solaris ... (que Tarkovsky llev&oacute; al celuloide y obtuvo el Premio Especial de Jurado en Cannes y cuyo texto volver&iacute;a a versionar para el cine, Steven Soderbergh en el 2002). Traducido a m&aacute;s de 30 idiomas, en 1973 obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Due&amp;ntilde;o de una gran erudici&oacute;n y fuerte rigurosidad cient&iacute;fica, su literatura intenta transmitir el sentimiento de abandono e indefensi&oacute;n del hombre frente a la vastedad del universo. Ni invasiones siderales, ni espadas l&aacute;ser, ni mutantes, los peligros de los que nos alerta Lem en sus p&aacute;ginas, reflejan la odisea del hombre enfrentado al cosmos como una met&aacute;fora de la impotencia ante los despotismos de cualquier &iacute;ndole. Desde mediados de los 80 vive volcado en el ensayo como veh&iacute;culo para seguir profundizando en la convulsi&oacute;n, el espanto y el v&eacute;rtigo de la sociedad. Provocaci&oacute;n da la vuelta al g&eacute;nero de la rese&amp;ntilde;a de los libros imaginarios que ya abordara Lem en Vac&iacute;o perfecto . En el texto se conjuga la obra de un supuesto antrop&oacute;logo alem&aacute;n llamado Hosrst Aspernicus &amp;ndash;que reivindica los cr&iacute;menes del nazismo como forma de redenci&oacute;n-, con un extravagante estudio que intenta recoger, mediante precisas estad&iacute;sticas, todo lo que le sucede a la humanidad durante un &uacute;nico minuto. Con la magn&iacute;fica excusa de la publicaci&oacute;n de su obra en castellano, hemos logrado que el octogenario autor polaco rompa su silencio. Por desgracia, d&iacute;as antes de su repentino fallecimiento, por lo que estamos ante una de las &uacute;ltimas, si no la ultima, entrevista del autor. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; es el primer in&eacute;dito suyo traducido al espa&amp;ntilde;ol en m&aacute;s de 15 a&amp;ntilde;os. Se trata de un excitante y perturbador an&aacute;lisis sobre el Genocidio. &amp;iquest;La verdadera intenci&oacute;n de &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; consiste en sacudir, en zarandear al hombre para que &amp;ldquo;despierte&amp;rdquo;? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Mi mujer, con la que vivo desde hace cincuenta a&amp;ntilde;os, me dec&iacute;a el otro d&iacute;a que con la edad tal vez haya aceptado que hay un mensaje en mis libros, un mensaje al que debo atender, el de la salvaci&oacute;n del mundo. Bromas aparte, est&aacute; visto que el mundo no es salvable, y que la gente no anda por ah&iacute; recitando fragmentos de mis libros por la calle. Se me podr&iacute;a acusar de delirio de grandeza, claro&amp;hellip;Y es que, a&uacute;n cuando uno fuera Kant, que no lo soy, nada cambiar&iacute;a el que hubiera gente que estuviera a favor o en contra de mis posturas, el mundo seguir&iacute;a igual&amp;hellip; Sin duda, todo cuanto escribo puede ser entendido desde esa perspectiva &amp;quot;interpretativa&amp;quot;, como si yo fuera una Casandra. No en balde, en &amp;quot;Ciberiada&amp;quot;, uno de los protagonistas es un fil&oacute;sofo que durante 70 a&amp;ntilde;os va diciendo genialidades y al que nadie le hace el menor caso&amp;hellip; tal vez sea una especie de autorretrato m&iacute;o&amp;hellip; Ahora, en serio: &amp;iquest;qu&eacute; poder tiene la literatura? &amp;iquest;Puede cambiar por ejemplo la pol&iacute;tica? Est&aacute; claro que no. Todo ser humano alberga esperanzas, muchas veces irracionales en este sentido, y a la postre acaba tremendamente decepcionado. Hace veinte a&amp;ntilde;os ya dije que todo suele acabar muy mal, pero nadie me quiso hacer caso&amp;hellip; En mis libros menudean ciertas ideas did&aacute;cticas, pero no he escrito jam&aacute;s para aleccionar a la malhadada y est&uacute;pida humanidad y convertirla en m&aacute;s justa y virtuosa, si bien reconozco esa intenci&oacute;n educativa en muchos de mis libros. En &amp;quot;Eden&amp;quot;, por ejemplo, que es en principio s&oacute;lo una novela de aventuras, se ve que el hecho de bloquear la informaci&oacute;n dentro del circuito social puede tener unas consecuencias nefastas. O en &amp;quot;Solaris&amp;quot;, que es un ataque contra el antropomorfismo, hay un programa para una cosgomon&iacute;a contempor&aacute;nea. Y e &eacute;se es un enfoque que se puede hallar en toda mi obra no s&oacute;lo en &amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot;. Los libros cobran vida en el momento en que los lectores se los apropian, y esto hace que sea imprevisible la recepci&oacute;n de los libros en relaci&oacute;n con las expectativas que pueda tener su autor. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;En qu&eacute; circunstancias se alumbr&oacute; &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo;? &amp;iquest;C&oacute;mo fue la recepci&oacute;n de la obra cuando fue publicada por vez primera? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;No recuerdo las circunstancias que rodearon la escritura d e &amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot;. Pero puedo asegurar que no escuch&eacute; precisamente m&uacute;sica celestial durante ese proceso. El libro se public&oacute; por vez primera en Alemania en 1980, pero s&oacute;lo la parte relativa al genocidio, a la obra imaginaria de Aspernicus. S&oacute;lo en 1984 se edit&oacute; en Polonia, pero esta vez ya con el a&amp;ntilde;adido de la rese&amp;ntilde;a sobre &amp;quot;One Human Minute&amp;quot;. Muchos comentaristas e historiadores creyeron en la existencia real de la monograf&iacute;a sobre el Holocausto del escritor alem&aacute;n Aspernicus. No se percataron de que, aunque s&oacute;lo por problemas de fechas, ese libro no pod&iacute;a existir&amp;hellip; y cuando le preguntaron por el libro de Aspernicus al director de la Comisi&oacute;n de Cr&iacute;menes Hitlerianos &amp;hellip; &amp;iexcl;el tipo contest&oacute; que lo ten&iacute;a en su mesita de noche pero que todav&iacute;a no le hab&iacute;a dado tiempo a leerlo! &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;no parece un an&aacute;lisis de los horrores del pasado ni tampoco una s&aacute;tira sobre el presente... &amp;iquest;se trata de un oscuro vaticinio sobre el futuro pr&oacute;ximo? Y al hilo de esto, &amp;iquest;c&oacute;mo ha logrado que sus libros no mueran, una vez muerto el sistema contra el que iban dirigidos? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;No me gusta hablar de mensajes en mi obra. Los libros tienen que hablar por s&iacute; mismos, un libro cobra vida a partir del momento en que es le&iacute;do, y se produce una qu&iacute;mica entre el lector y el autor, pero poco importa cual hay sido la intenci&oacute;n del autor al escribirlo. Ahora bien, ser&iacute;a triste comprobar, por otro lado, que un libro como &amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot; sigue siendo de actualidad hoy en d&iacute;a, ser&iacute;a triste&amp;hellip; &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Desde finales de los 80 se volc&oacute; en el ensayo... &amp;iquest;por qu&eacute; motivo sinti&oacute; la necesidad de abandonar la ciencia ficci&oacute;n? &amp;iquest;acaso la misma raz&oacute;n que, durante los peores momentos del stalinismo, le llev&oacute; a abandonar el realismo por la literatura fant&aacute;stica? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&amp;iquest;Acaso hubiera debido seguir escribiendo ficci&oacute;n hasta el final de mis d&iacute;as? Un hombre puede cambiar de oficio. A veces escribo cosas divertidas y otras veces cosas menos divertidas. El ser humano debe dedicarse a hacer aquello para lo que est&aacute; dotado, y yo pensaba que sab&iacute;a escribir cierta literatura y as&iacute; lo hice. Luego, con el tiempo, me plante&eacute; si segu&iacute;a sabiendo&amp;hellip; La motivaci&oacute;n fue disminuyendo, los centros de inter&eacute;s cambian, tambi&eacute;n cambian las circunstancias&amp;hellip; Pero muchas de las cosas que eran fantas&iacute;a se han hecho realidad. Hoy en d&iacute;a, la realidad es m&aacute;s &amp;quot;caricaturesca&amp;quot; que lo que yo mismo encontr&eacute; en mi imaginaci&oacute;n en su d&iacute;a, con lo cual no tiene sentido que compitan la fantas&iacute;a y la realidad entre s&iacute;&amp;hellip;. No hay imaginaci&oacute;n que pueda competir con la realidad, no hay nada que pueda superar la realidad actual, es un esfuerzo in&uacute;til&amp;hellip; Este lenguaje propio de las f&aacute;bulas de Esopo que yo us&eacute; en su momento ya no es necesario; por otro lado, yo no debo luchar contra el poder. Actualmente se pueden firmar manifiestos, art&iacute;culos, aunque tal vez sean s&oacute;lo gestos, no sirvan de gran cosa. Pero escribir libros&amp;hellip; No s&eacute;, muchas cosas est&aacute;n caducas o simplemente son est&eacute;riles, o es que yo he perdido las ganas de escribir. Por ejemplo, algo como la conquista del espacio por los astronautas no tiene sentido para m&iacute;, pues no creo que los hombres puedan colonizar Marte. En ese caso es mejor callarse y dejar la pluma silenciosa. El g&eacute;nero de la ciencia ficci&oacute;n es algo que no soporto, lo considero un g&eacute;nero muy menor, muy pueril y carente de todo valor cognitivo. Prefiero mil veces cualquier novela polic&iacute;aca, por mala que sea, que todas esas zarandajas gal&aacute;cticas&amp;hellip; Escrib&iacute; un art&iacute;culo en los 70 titulado algo as&iacute; como Ciencia ficci&oacute;n: un caso desesperado con alguna excepci&oacute;n , e inmediatamente me dieron de baja de miembro en la Science Fiction Writers of America. De j&oacute;ven escrib&iacute; novelas cercanas a la ciencia ficci&oacute;n, para poder escapar del realismo social en boga y paras sortear la censura estalinista, pero no dejo que se reediten&amp;hellip; Hablando de mis libros ya de madurez, &amp;quot;Ciberiada&amp;quot;, &amp;quot;F&aacute;bulas de robots&amp;quot;, etc., son m&aacute;s ap&oacute;logos o cuentos filos&oacute;ficos en la tradici&oacute;n de la literatura francesa del Siglo de las Luces que ciencia ficci&oacute;n. Pero siempre intent&eacute; que hubiera una base cient&iacute;fica, siempre busqu&eacute; confirmaci&oacute;n cient&iacute;fica de lo que yo escrib&iacute;a. En realidad, me considero, perm&iacute;taseme el t&eacute;rmino, no un cient&iacute;fico sino un &amp;quot;cientista&amp;quot;&amp;hellip;o, por lo menos, eso he intentado. Yo no creo en los OVNI ni en las que nos cuenta van D&amp;auml;niken sobre los pre-astronautas y esa cosas; todo esto va en contra del m&aacute;s elemental raciocinio y ofende la mente de cualquiera, son aut&eacute;nticas majader&iacute;as&amp;hellip; A muchos seres humanos, que no saben hacer nada de nada, les viene muy bien que sean unos visitantes del cosmos los que hayan construido las pir&aacute;mides&amp;hellip; o la vasija de barro m&aacute;s insignificante. En fin, y resumiendo: siempre he intentado dar cuenta en mis libros de mis m&aacute;s profundas convicciones. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Una de las cosas que m&aacute;s sorprenden al leer &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo;, cuyo tema es el an&aacute;lisis de las convicciones que tenemos sobre el Holocausto, es que derrocha un tremendo sentido del humor. &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&oacute;mo se le ocurri&oacute; introducir algo, a primera vista tan ajeno al tema tratado? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Hay mucha iron&iacute;a en mi obra. Se dice a menudo que la iron&iacute;a es hija de la impotencia, al menos hist&oacute;ricamente as&iacute; ha sido.Muchas veces era la &uacute;nica manera que ten&iacute;a un escritor de expresarse. De todos modos, no hay que hacerse ilusiones, la palabra no es muy eficaz. Me gusta la literatura en cierto modo did&aacute;ctica, pero que se ajuste a las buenas preguntas y a las buenas respuestas. Yo mismo me baso en el sistema cient&iacute;fico del &amp;quot;prueba y error&amp;quot;, pero en literatura no hay recetas. La literatura actual es truculenta, sanguinolenta, desprecia todo pintoresquismo, creyendo que el hecho de chocar equivale a una catarsis, y no es as&iacute;. Chocar es s&oacute;lo golpear a alguien en la cabeza con un mazo, pero eso no purifica, eso no es cat&aacute;rtico. Yo en mis libros intento usar un lenguaje sencillo, casi primitivo. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;En &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo;, habla de una manera bastante convincente sobre la semejanza entre la &eacute;tica nazi del Genocidio y la naturaleza de los modernos terrorismos. &amp;iquest;Se puede decir que esta obra prefigure la irrupci&oacute;n del fen&oacute;meno del terrosismo suicida? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot; habla de algo propio a la naturaleza humana. Muchos males pueden explicarse desde esta &oacute;ptica: el ser humano comete muchos actos porque persigue un ideal elevado y oficializado. Maltratar, destruir, asesinar por un ideal supuestamente generoso es mucho m&aacute;s interesante y m&aacute;s atractivo que incurrir en atrocidades con nocturnidad y a escondidas. Y tanto m&aacute;s placer se obtendr&aacute; si todo esto se hace por cuenta ajena, no ego&iacute;stamente, sino por un ideal majestuoso como puede ser una ideolog&iacute;a, un ordenamiento jur&iacute;dico, una religi&oacute;n o un estado totalitario. En tal caso no s&oacute;lo se satisfacen los m&aacute;s bajos instintos sino que adem&aacute;s uno recibe premios, recompensas y palmaditas en la espalda. En Alemania mi obra es considerada la de un fil&oacute;sofo, uno fil&oacute;sofo visionario. Es cierto que hay elementos filos&oacute;ficos en algunos de mis libros. En &amp;quot;Solaris&amp;quot; se habla del lugar del hombre en el mundo, o en relaci&oacute;n con &amp;quot;El diario de las estrellas&amp;quot; se me ha comparado con Swift y su Gulliver&amp;hellip; &amp;quot;Ciberiada&amp;quot; dio lugar a una rese&amp;ntilde;a en el New York Times en donde se dec&iacute;a de m&iacute; que era &amp;quot;un Jorge Luis Borges de la era espacial, que maneja en serio conceptos de la filosof&iacute;a y de la f&iacute;sica, desde el libre albedr&iacute;o hasta la teor&iacute;a de las probabilidades&amp;quot;. Me hizo mucha ilusi&oacute;n esto &uacute;ltimo. Se ve que mis libros suscitan un abanico de interpretaciones muy diferentes seg&uacute;n el &aacute;mbito ling&amp;uuml;&iacute;stico de recepci&oacute;n de que se trate. Pero el verdadero juez de una obra es la Historia, s&oacute;lo ella tiene la &uacute;ltima palabra. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Vuelve a jugar a ese excitante juego de las rese&amp;ntilde;as de libros ficticios que ya practic&oacute; en &amp;ldquo;Vac&iacute;o perfecto&amp;rdquo;. &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;D&oacute;nde reside la diferencia entre estos dos trabajos? &amp;iquest;Es que este g&eacute;nero permite decir cosas que de otro modo no se pueden decir? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&amp;ldquo; Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; va en esa l&iacute;nea. Escrib&iacute; cuatro vol&uacute;menes de rese&amp;ntilde;as de libros imaginarios bajo el ep&iacute;grafe general de &amp;quot;La biblioteca del siglo XXI&amp;quot;. Con la edad me volv&iacute; impaciente y ya no soportaba la dura labor artesanal inherente a ser un fabulador, pues convertir una iluminaci&oacute;n, una fulgurancia que cruza por tu mente en obra literaria requiere mucho esfuerzo, pero no s&oacute;lo mental, sino tambi&eacute;n f&iacute;sico. De ah&iacute; lo de las rese&amp;ntilde;as: necesitaba usar menos fabulaci&oacute;n, todo lo que era narratividad me hab&iacute;a llegado a aburrir tanto&amp;hellip;&amp;iquest;De qu&eacute; sirve contar que la marquesa sali&oacute; de casa a las cinco? Esos libros me permitieron experimentar, probar modelos, fueron muy &uacute;tiles para m&iacute;. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Cu&aacute;l es la conexi&oacute;n interna entre las dos piezas rese&amp;ntilde;adas en &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; &amp;mdash;&amp;ldquo;Der V&amp;ouml;lkermord &amp;ndash; El Genocidio&amp;rdquo;, y &amp;ldquo;A Human Minute&amp;rdquo;&amp;mdash;?. &amp;iquest;Se trata de una alegor&iacute;a sobre el ser humano como mero objeto? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Como ya he dicho, a&amp;ntilde;ad&iacute; la rese&amp;ntilde;a sobre &amp;quot;El minuto huma no&amp;quot; en la edici&oacute;n polaca. El peso intr&iacute;nseco de la primera parte (el holocausto, los campos de extermino, etc) no permit&iacute;an ninguna frivolidad; no pod&iacute;a coexistir en el mismo libro con cualquier cosa. De ah&iacute; que escribiera lo de &amp;quot;El minuto humano&amp;quot; con mucha seriedad, y me cost&oacute; un gran esfuerzo. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;En Alemania es considerado un fil&oacute;sofo, en Rusia un cient&iacute;fico y en Polonia, un autor de libros para ni&amp;ntilde;os... Lo cierto es que muy pocos escritores nos han llevado tan lejos como usted, en todos los sentidos. &amp;iquest;C&oacute;mo le gusta ser le&iacute;do? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Es dif&iacute;cil eso de c&oacute;mo es uno es percibido&amp;hellip;. &amp;iquest;Por qu&eacute; en Jap&oacute;n o en Espa&amp;ntilde;a mis libros son tan apreciados y, en cambio, los franceses desprecian ol&iacute;mpicamente tales obras maestras? Bromas aparte, lo que no me gustar&iacute;a es pasar a la historia como un escritor de obras infantiles. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;Stanislav Lem: un autor de culto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;por&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;Eduardo Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;El articulo &amp;quot;Stanislaw Lem: un autor de culto&amp;quot;, estaba previsto ser publicado en un futuro especial de Literatura fant&aacute;stica. Los acontecimientos mandan, y hemos decidido que dada la trascendencia de la entrevista, la ultima que hab&iacute;a concedido, y su reciente fallecimiento, que mejor homenaje que unirlos. Vaya pues por delante nuestro admiraci&oacute;n a uno de los grandes de la literatura de todos los tiempos&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;em&gt;A pesar de que no me considero un lector de ciencia ficci&oacute;n, he encontrado en esta novela muchos aspectos que la entroncan o son afines a aquella literatura que no entiende de g&eacute;neros ( no en vano se hicieron dos versiones cinematogr&aacute;ficas de ella, la de Andrei Tarkoski en 1.973 y la de Steven Soderbergh de 2..002), y que la emparenta con lo que estimo es la aut&eacute;ntica literatura; la que aborda los problemas humanos desde nuestra condici&oacute;n m&aacute;s humana. Aunque nos internamos en el cosmos preparados para todo, es decir para la soledad, la lucha, la fatiga y la muerte, la vida en la tierra y fuera de la misma es igual, en tanto en cuanto lo que cambia es el entorno o contexto, como en este caso el del planeta con dos soles llamado Solaris, as&iacute; como el tiempo, un futuro que no se llega a precisar. &lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;As&iacute; Christiane Zschirt, la autora de &amp;ldquo;Libros. Todo lo que hay que leer&amp;rdquo; (edit.taurus 2.004) llega a afirmar que &amp;ldquo;&eacute;sta novela tiene tanto que ver con la ciencia ficci&oacute;n como el capit&aacute;n Kirk con Mefist&oacute;feles&amp;rdquo;. A modo de peque&amp;ntilde;a s&iacute;ntesis avanzar&eacute; de qu&eacute; trata la novela. Solaris es un planeta cubierto por un inmenso oc&eacute;ano gelatinoso. Un mar semejante a un gigantesco cerebro, a modo de inteligencia no humana. Los cient&iacute;ficos terrestres desde hace tiempo, d&eacute;cadas, est&aacute;n intentando analizar a qu&eacute; se enfrentan. Es cuando env&iacute;an al psic&oacute;logo Kris kelvin (protagonista principal) a la estaci&oacute;n espacial para averiguar si tiene sentido continuar el proyecto de investigaci&oacute;n. No pretendo desvelar m&aacute;s sobre los entresijos de la novela, s&oacute;lo que el protagonista, a pesar de estudiar a fondo la monta&amp;ntilde;a de documentos que se han ido acumulando con las d&eacute;cadas de exploraci&oacute;n, se muestra incapacidad para entender o averiguar algo sobre el misterioso oc&eacute;ano Solaris. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;El suspense que sustenta la narraci&oacute;n le permite al autor hablar de cuestiones como la soledad, que a veces busca el protagonista para poder ordenar sus ideas sobre lo que le acontece ( una soledad que a mi me remiti&oacute; a la que tambi&eacute;n sufre el personaje de la pel&iacute;cula de S.Kubrick en 2001 Una odisea en el espacio, esa soledad c&oacute;smica). Evidentemente el hecho de que sea enviado un cient&iacute;fico (psic&oacute;logo) a desvelar lo que realmente ocurre en la estaci&oacute;n lo enriquece, ya que aqu&iacute; se plantean cuestiones como las alucinaciones, lo que es real o no, lo que verdaderamente existe e incluso la locura, como cuando Kelvin dice: &amp;ldquo; un cambio inesperado se oper&oacute; en mi, el pensamiento de que me hab&iacute;a vuelto loco me devolvi&oacute; la calma&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Se cita a Don Quijote auque no sea m&aacute;s que de pasada en la p&aacute;gina 55 (de la edici&oacute;n que manej&eacute;, la de Minotauro) pero que me result&oacute; cuanto menos y especialmente en este a&amp;ntilde;o conmemorativo significativo, puesto que Kelvin tiene algo de don Quijote, aunque evidentemente La Mancha no sea Solaris. Pero sobre todo lo que m&aacute;s prevalece es la pasi&oacute;n o emoci&oacute;n por descubrir la verdad, aunque en ciertos momentos fuera incomprensible, citando a Beethoven: &amp;rdquo; &lt;/em&gt;hacer todo el bien posible, amar la libertad sobre todas las cosas y a&uacute;n cuando fuera por un trono, nunca traicionar a la verdad &lt;em&gt;&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Se plantean cu&aacute;les son los l&iacute;mites del conocimiento cient&iacute;fico humano; c&oacute;mo al enfrentarse con otra inteligencia no humana no somos capaces de superar las barreras del propio antropocentrismo, como en su d&iacute;a Sir William Hamilton un ingl&eacute;s ilustrado del siglo XVIII pretend&iacute;a en sus viajes a N&aacute;poles ordenar el mundo, dominarlo. Esa ser&iacute;a la aspiraci&oacute;n &uacute;ltima de los viajeros occidentales en sus periplos por los nuevos mundos. Algo similar les sucede a los que van a Solaris. As&iacute; se dice: &amp;ldquo;nadie podr&iacute;a pensar sino con su propio cerebro, nadie podr&iacute;a verse desde el exterior y verificar el adecuado funcionamiento de los procesos internos&amp;rdquo;. Y al hablar de procesos internos es inevitable que emerja la memoria, pero aqu&iacute; lo curioso es que a pesar de no aprender nada acerca del oc&eacute;ano s&iacute; se aprende acerca de nosotros ya que a los investigadores se les aparecen espectros de su pasado, y deben de saber enfrentarse a ellos, a esas personas que formaron en alg&uacute;n momento de sus vidas parte de ellos y que son significativas e importantes o m&aacute;s bien lo fueron. Y aunque ahora s&oacute;lo sean recuerdos ya que se encuentran muertas (pero a la vez cobran vida), &eacute;ste enfrentamiento con el pasado provoca en Kelvin todo un planteamiento de querer salvar a su amada. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Esta lucha por salvar a lo que m&aacute;s quiere le llevar&aacute; a los l&iacute;mites del miedo, pero acudiendo a algo enteramente humano, el coraje: &amp;ldquo;,...record&eacute; cu&aacute;nto me hab&iacute;a asustado la v&iacute;spera , la mirada vac&iacute;a de la noche; mi miedo me hizo sonre&iacute;r ... respir&eacute; hondo, saboreando la oscuridad. Estaba vac&iacute;o, liberado de todo pensamiento&amp;rdquo;. Y m&aacute;s adelante se&amp;ntilde;ala Kelvin: &amp;ldquo;pero ya nada me asombraba, ni siquiera mi propia indiferencia. Hab&iacute;a traspuesto las fronteras del miedo y la desesperaci&oacute;n. Hab&iacute;a llegado muy lejos. Nadie jam&aacute;s hab&iacute;a llegado tan lejos&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Lo que en un principio podr&iacute;a parecer un viaje exterior hacia la comprensi&oacute;n de una inteligencia como la del mar Solaris, llevar&aacute; al viaje interior donde reside gran parte del encanto y misterio del planteamiento de la novela; esa idea original de lo que se da en llamar proyecciones cerebrales materializadas, es decir, la propia materializaci&oacute;n de nuestros recuerdos provoca en el lector la verdadera comprensi&oacute;n del funcionamiento de la memoria no como un compartimento estanco a modo de memoria a corto y largo plazo, sino como una tupida y extensa red que est&aacute; engarzada en todos nuestros aprendizajes y experiencias a modo de la b&uacute;squeda del tiempo perdido de M.Proust y que conforma nuestra biograf&iacute;a. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La descripci&oacute;n que el autor realiza de la biblioteca me resulta notable: &amp;ldquo;situada en el centro mismo de la estaci&oacute;n, la biblioteca no ten&iacute;a ventana, era el sitio m&aacute;s aislado en el gran caparaz&oacute;n de acero, y yo me sent&iacute;a relajado, pese al fracaso manifiesto de mis b&uacute;squedas&amp;rdquo;. A&uacute;n cuando estamos en un futuro y esto resulta cuando menos curioso la biblioteca sigue estando presente en un sentido tradicional, como ese lugar de refugio y aislamiento pese a las decepciones y fracasos del personaje. Es uno de los lugares de reposo y reflexi&oacute;n del guerrero. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Existen ciertas semejanzas o concomitancias que es necesario se&amp;ntilde;alar ya que el oc&eacute;ano de Solaris guarda &amp;ldquo;ciertas&amp;rdquo; similitudes con los oc&eacute;anos de la tierra; esas enormes extensiones de mar que influyen con sus m&uacute;ltiples corrientes en el clima seg&uacute;n nos dicen los ocean&oacute;grafos y de las que seg&uacute;n parece desconocemos mucho de sus fondos abisales. Incluso es inevitable traer a colaci&oacute;n esa antigua hip&oacute;tesis de Gaia de Loovelock (creo recordar de los a&amp;ntilde;os 70 aproximadamente) sobre la tierra entendida en su conjunto como un Todo, un organismo dotado de vida en toda su extensi&oacute;n, a semejanza de Solaris. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Una nueva comparaci&oacute;n de la inteligencia humana con la de Solaris lleva al autor a decir: &amp;ldquo; la mente humana no puede absorver sino pocas cosas a la vez; vemos s&oacute;lo lo que ocurre ante nosotros, aqu&iacute; y ahora, no podemos concebir simult&aacute;neamente una sucesi&oacute;n de procesos, ni siquiera procesos concurrentes o complementarios.&amp;rdquo; Sin embargo somos capaces de captar el valor de un instante como dir&iacute;a Luis Landero &amp;ldquo;La advertencia de que todo instante vivido es perdurable si se pone fe en el&amp;ldquo;. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;A lo largo del libro se emplean t&eacute;rminos cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos, sin embargo me ha llamado poderosamente la atenci&oacute;n que en la fecha del libro (1961) se emplee el t&eacute;rmino ordenador cu&aacute;ntico, algo que se conseguir&aacute; seg&uacute;n los expertos en un plazo de tiempo no muy largo. Es ese hablar de determinados avances de la ciencia que m&aacute;s tarde se llegar&aacute;n a conseguir, algo parecido al Viaje a la luna de Julio Verne. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Y a la vez que vamos estableciendo ciertas semejanzas o similitudes quisiera se&amp;ntilde;alar la que existe entre el personaje principal Kelvin con el cient&iacute;fico y premio Nobel de f&iacute;sica Richard Philips Feynman en su permanente b&uacute;squeda de la verdad y la belleza (en esas maravillosas y po&eacute;ticas descripciones que el personaje realiza del oc&eacute;ano). Feynman como amante de la verdad, as&iacute; como Kelvin, establece un proceso lleno de imaginaci&oacute;n y creatividad para descubrir c&oacute;mo funciona supuestamente el oc&eacute;ano, pero seguido en todo momento por una honradez intelectual y &eacute;tica que proporcionan las herramientas del pensamiento cr&iacute;tico y de la revisi&oacute;n constante y racional de los sistemas de creencias propios y ajenos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Tengamos en cuenta las m&uacute;ltiples lecturas y repaso de las mismas que realiza Kelvin de toda la historia del descubrimiento de Solaris con las hip&oacute;tesis desde el inicio del estudio del planeta hasta el momento presente en el cu&aacute;l &eacute;l se halla inmerso. En las aportaciones de Kelvin, as&iacute; como en las de Feynman en la f&iacute;sica, predominan m&aacute;s la agudeza de las observaciones y la intuici&oacute;n que las deducciones para interpretar los procesos f&iacute;sicos del planeta. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Matar o destruir aquello que no comprendemos, como se plantea a modo de soluci&oacute;n con el enigma de Solaris, puede ser comparado con lo que actualmente se realiza con los oc&eacute;anos aqu&iacute; en la tierra, con la selva amaz&oacute;nica o con el deterioro en general del medio ambiente. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La cadena de contingencias a las que se ve sometido Kelvin le lleva a ciertas reflexiones, una de las cu&aacute;les bien merece la pena ser citada: &amp;ldquo;desde anoche he vivido horas que valen a&amp;ntilde;os. A&amp;ntilde;os que no se olvidan&amp;rdquo;..., &amp;ldquo; donde no hay hombres no hay motivos humanos&amp;rdquo;. Es como que lo aut&eacute;nticamente humano (y Kelvin est&aacute; descrito como humano demasiado humano que dir&iacute;a Nietzsche) se enfrenta ante lo desconocido y para ello debe, llegado a un determinado momento de los acontecimientos decidir: &amp;ldquo;si deseamos continuar investigando tenemos que destruir nuestros propios pensamientos&amp;rdquo;. Es aqu&iacute; donde nuevamente vuelvo a ver ciertas similitudes con el f&iacute;sico Feynman que clasificaba a los cient&iacute;ficos en babil&oacute;nicos o griegos a la hora de hacer ciencia. Y Kelvin es babil&oacute;nico ya que prima en su forma de ir descubriendo la verdad, su libertad de imaginaci&oacute;n y su instinto o intuici&oacute;n de los fen&oacute;menos f&iacute;sicos del oc&eacute;ano misterioso. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Remont&aacute;ndonos a las m&uacute;ltiples reflexiones filos&oacute;ficas que abundan a lo largo de la novela acerca de nuestra condici&oacute;n humana, escoger&iacute;a una que a mi modo de ver resume el n&uacute;cleo central: &amp;ldquo;el hombre se hab&iacute;a lanzado al descubrimiento de otros mundos y otras civilizaciones, sin haber explorado &iacute;ntegramente sus propios abismos, ese laberinto de oscuros pasadizos y c&aacute;maras secretas, sin haber penetrado en el misterio de las puertas que &eacute;l mismo ha condenado&amp;rdquo;. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;La valent&iacute;a y decisi&oacute;n con la que est&aacute; trazado el protagonista le lleva a escoger caminos por donde sabe que no hay retorno posible, algo que tambi&eacute;n (puestos a buscar similitudes) ocurre en la Tierra. Es como que aunque cambia el escenario, el atrezzo, sea Solaris o la Tierra, al final el hombre debe de decidir (con un margen de opci&oacute;n, eso s&iacute;) el camino a escoger: &amp;ldquo;toda generaci&oacute;n de hombres cuentan con un n&uacute;mero aproximadamente constante de hombres inteligentes y decididos, y que se distinguen s&oacute;lo porque toman caminos diferentes&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Solaris es un eterno desaf&iacute;o que vive y act&uacute;a a trav&eacute;s Kelvin, buscando la revelaci&oacute;n que explique el sentido del destino del hombre. Aqu&iacute; se resalta un cap&iacute;tulo dedicado al sue&amp;ntilde;o, situaci&oacute;n propicia para que el oc&eacute;ano acceda a estados de conciencia alterados de la tripulaci&oacute;n de la estaci&oacute;n, como si el hombre estuviera indefenso y Solaris se aprovechara para filtrarse en el cerebro a modo de una vampirizaci&oacute;n. Pero sobretodo se busca encontrar una voluntad o finalidad de ese inmenso oc&eacute;ano ya que trasladar patrones humanos al oc&eacute;ano no hab&iacute;a servido. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El cierre de la narraci&oacute;n recuerda el recurso narrativo de dejar un final con una interpretaci&oacute;n abierta puesto que el misterioso planeta est&aacute; interesado en el Hombre y sobre todo en el protagonista, quien a partir de cierto momento de la novela, vivir&aacute; de la esperanza despu&eacute;s de haber pasado a modo de Dante por m&uacute;ltiples y variadas pruebas. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Eduardo Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://www.literaturas.com/&quot;&gt;WWW.LITERATURAS.COM&lt;/a&gt;</description>
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<title>Tropo Editores, por Rosa rRg&amp;aacute;s</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1332</link>
<description>&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Rosa Reg&aacute;s (El Correo Digital. 20/04/2008)&lt;/strong&gt; &lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;El mercado literario responde, como la mayor&iacute;a de las cosas, a esa dictadura de lo novedoso que convierte en viejos los m&oacute;viles, los coches y la ropa adquirida un par de a&amp;ntilde;os antes. Aunque en el caso de los libros, la novedad responde a un espacio de tiempo muy corto. Un t&iacute;tulo apenas resiste m&aacute;s de un mes en la primera l&iacute;nea de las librer&iacute;as, debido a la avalancha de libros que se publican.&lt;br&gt;Si encima la editorial que lo publica es perif&eacute;rica y si el autor no es suficientemente medi&aacute;tico o no est&aacute; avalado por el marketing editorial y la cr&iacute;tica de los suplementos de referencia, su defunci&oacute;n resulta definitiva al cabo de un mes. Esto se produce tambi&eacute;n porque la mayor&iacute;a de las librer&iacute;as carecen de fondos, porque cuando los ejemplares distribuidos se venden no se piden m&aacute;s a la distribuidora y porque el boca-oreja no siempre consigue convertir en &eacute;xito la obra de un autor emergente.&lt;br&gt;Todos estos factores explican que el fen&oacute;meno de la reedici&oacute;n no se deba actualmente a las habituales razones de antes. Que el autor fuese &amp;ldquo;fichado&amp;rdquo; por una gran editorial que adquir&iacute;a sus obras anteriores, que un premio de prestigio provocase que los lectores demandasen sus primeros libros o que el autor, con un estatus literario consolidado, quisiese hacer una nueva edici&oacute;n corregida o selectiva de sus libros. Estas eran las causas que daban lugar a que un libro se reeditase. &lt;br&gt;Pero en los dos &uacute;ltimos a&amp;ntilde;os han entrado en juego otras causas, como el descontento del escritor hacia la editorial que lanz&oacute; un libro, aunque fuese un sello de marca o que la aparici&oacute;n de nuevas editoriales perif&eacute;ricas, exquisitas en el cuidado de la edici&oacute;n y necesariamente ambiciosas en su oferta, buscase abrirse un hueco publicando t&iacute;tulos editados en una franja que va de los diez a los cinco a&amp;ntilde;os; m&aacute;s o menos el tiempo al que obliga el contrato editorial de un t&iacute;tulo. En esta l&iacute;nea encontramos el sello Tropo Editores de Zaragoza y que, bajo el ep&iacute;grafe de 2&amp;ordm;Asalto, apuesta por recuperar t&iacute;tulos de inter&eacute;s.&lt;br&gt;La apuesta la abren reeditando &amp;lsquo;Museo de la Soledad&amp;rsquo; de Carlos Cast&aacute;n. Un buen conjunto de relatos, aparecidos en Espasa-Calpe en el a&amp;ntilde;o 2000, que tuvieron una excelente acogida por la calidad de la prosa de su autor y por el original tratamiento de los temas. Rescatar este t&iacute;tulo es un acierto, ya que muchos lectores podr&aacute;n disfrutar del estilo po&eacute;tico y melanc&oacute;lico de uno de los escritores de relatos m&aacute;s interesantes del panorama nacional.&lt;br&gt;As&iacute; que enhorabuena a Tropo editores por esta iniciativa.&lt;br&gt;Carlos Cast&aacute;n demostr&oacute; en &amp;lsquo;Fr&iacute;o de vivir&amp;rsquo; y especialmente en este libro que es un excelente cuentista de la nostalgia melanc&oacute;lica y de la conformaci&oacute;n de la identidad a trav&eacute;s del mundo emocional. Su estilo se define por la construcci&oacute;n de atm&oacute;sferas envolventes y sensitivas, por la habilidad de los diferentes registros del relato y por un lenguaje narrativo destilado y provisto de un halo po&eacute;tico que mece la prosa desde su interior. Lo demuestra con hermosos relatos como &lt;em&gt;&amp;lsquo;Casi Marino&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, en el que aborda la transformaci&oacute;n del amor y la memoria de la lluvia, en &lt;em&gt;&amp;lsquo;Muchas veces, &amp;lsquo;querida Laura&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, un espl&eacute;ndido homenaje al arte epistolar y a la suplantaci&oacute;n de la identidad con ecos cortazarianos, en &lt;em&gt;&amp;lsquo;Silencio tan de Silvia&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, acerca de la adolescencia y su vinculaci&oacute;n con la fantas&iacute;a y la aventura y en &lt;em&gt;&amp;lsquo;Con sangre entra&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, sobre la agresi&oacute;n violenta a un vagabundo. Junto a estos temas, Cast&aacute;n aborda el azar, el dolor, el oficio de vivir, las huellas del pasado que se manifiestan en las casualidades del presente y las diferentes caras de la soledad. Los argumentos que embrida entre la ternura, la iron&iacute;a y lo sobrecogedor, para ahondar en los elementos desestabilizadores de nuestro paisaje emocional. Esperemos que pronto, Cast&aacute;n nos embarque en otros relatos sobre el abismo de las emociones y el fantasma de la memoria.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://defragmentos.blogspot.com/&quot;&gt; Fragmentos literarios. selecci&oacute;n de textos. Ejemplos de estilo &lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://defragmentos.blogspot.com/&quot;&gt; Fragmentos literarios. selecci&oacute;n de textos. Ejemplos de estilo &lt;br&gt;</description>
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<title>Literatura y revoluci&amp;oacute;n (leon Trotsky)</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1331</link>
<description>&lt;div&gt;La situaci&oacute;n del arte puede definirse mediante las siguientes consideraciones generales.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Si el proletariado ruso no hubiera creado su propio ej&amp;eacute;rcito tras la toma del poder, el Estado obrero habr&iacute;a dejado de vivir hace tiempo, y ahora no estar&iacute;amos pensando en los problemas econ&oacute;micos, y mucho menos en los problemas de la cultura y del esp&iacute;ritu.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Si en el curso de los pr&oacute;ximos a&amp;ntilde;os la dictadura del proletariado se mostrase incapaz de organizar la econom&iacute;a y de asegurar a la poblaci&oacute;n por lo menos un m&iacute;nimo vital de bienes materiales, el r&amp;eacute;gimen proletario estar&iacute;a entonces realmente llamado a desaparecer.&amp;nbsp; Por eso la econom&iacute;a es en la hora presente el problema de los problemas.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;De todos modos, aunque los problemas elementales del alimento, del vestido, del abrigo y tambi&amp;eacute;n de la educaci&oacute;n primaria estuvieran resueltos, no significar&iacute;a de ning&uacute;n modo la victoria total del nuevo principio hist&oacute;rico, es decir, la victoria del socialismo.&amp;nbsp; S&oacute;lo un progreso del pensamiento cient&iacute;fico a escala nacional y el desarrollo de un arte nuevo supondr&aacute;n que la semilla hist&oacute;rica no s&oacute;lo ha crecido hasta dar una planta, sino tambi&amp;eacute;n que ha florecido.&amp;nbsp; Desde este enfoque, el desarrollo del arte es la prueba m&aacute;s alta de la vitalidad y de la significaci&oacute;n de cualquier &amp;eacute;poca.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La cultura vive de la savia de la econom&iacute;a, pero no basta con lo estrictamente necesario para que la cultura pueda nacer, desarrollarse y refinarse.&amp;nbsp; Nuestra burgues&iacute;a se sirvi&oacute; de la literatura r&aacute;pidamente en el per&iacute;odo en que se fortaleci&oacute; y enriqueci&oacute;.&amp;nbsp; El proletariado conseguir&aacute; preparar la formaci&oacute;n de una cultura y de una literatura nuevas, es decir, socialistas, no por m&amp;eacute;todos de laboratorio sobre la base de nuestra pobreza, de nuestras necesidades y de nuestra ignorancia de hoy, sino a partir de vastos medios sociales, econ&oacute;micos y culturales.&amp;nbsp; El arte necesita bienestar, abundancia incluso.&amp;nbsp; Los altos hornos deber&aacute;n calentar m&aacute;s, las ruedas girar con mayor rapidez, las lanzaderas correr m&aacute;s, las escuelas trabajar mejor.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Nuestra vieja literatura y nuestra vieja cultura rusas eran expresi&oacute;n de la nobleza y de la burocracia y se basaban en el mundo campesino.&amp;nbsp; El noble pagado de s&iacute; mismo y el noble &amp;quot;arrepentido&amp;quot; imprimieron su huella en el periodo m&aacute;s importante de la literatura rusa.&amp;nbsp; Luego apareci&oacute; el intelectual plebeyo que, bas&aacute;ndose en el campesino y en el burgu&amp;eacute;s, escribi&oacute; tambi&amp;eacute;n su cap&iacute;tulo en la historia de la literatura rusa.&amp;nbsp; Tras pasar por el periodo de esquematismo extremo de los viejos narodniki, ese intelectual plebeyo se moderniz&oacute;, se diferenci&oacute; e individualiz&oacute; en el sentido burgu&amp;eacute;s del t&amp;eacute;rmino.&amp;nbsp; Ese fue el papel hist&oacute;rico que le toc&oacute; cumplir a la escuela decadente y al simbolismo.&amp;nbsp; Desde principios de siglo, y especialmente despu&amp;eacute;s de 1907-1908, la transformaci&oacute;n burguesa de la intelligentsia y de la literatura se realiz&oacute; con celeridad.&amp;nbsp; La guerra puso fin, patri&oacute;ticamente, a este proceso.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La revoluci&oacute;n dio al traste con la burgues&iacute;a y este hecho decisivo irrumpi&oacute; en la literatura.&amp;nbsp; La literatura centrada sobre un eje burgu&amp;eacute;s ya no existe.&amp;nbsp; Todo cuanto ha quedado, m&aacute;s o menos viable, en el dominio de la cultura, y especialmente en el de la literatura, se esforz&oacute; y se esfuerza a&uacute;n por encontrar una orientaci&oacute;n nueva.&amp;nbsp; Desde el momento en que la burgues&iacute;a no existe, el eje no puede ser otro que el pueblo sin la burgues&iacute;a.&amp;nbsp; Pero &amp;iquest;qu&amp;eacute; es el pueblo?&amp;nbsp; En primer lugar, el campesinado y, en cierta medida, los peque&amp;ntilde;os burgueses urbanos; luego los obreros que no pueden ser separados del protoplasma popular del campesinado.&amp;nbsp; Esto es lo que expresa la tendencia b&aacute;sica de todos los &amp;quot;compa&amp;ntilde;eros de viaje&amp;quot; de la revoluci&oacute;n.&amp;nbsp; Y lo mismo en Pilniak, en los &amp;quot;Hermanos S&amp;eacute;rapion&amp;quot;, y en los &amp;quot;imaginistas&amp;quot; que est&aacute;n todav&iacute;a vivos.&amp;nbsp; Y lo mismo ocurre con algunos de los futuristas (Klebnikov, Kruchenik y W. Kamensky).&amp;nbsp; La base campesina de nuestra cultura, o mejor dicho, de nuestra incultura, pone de manifiesto de modo indirecto toda su inercia.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Nuestra revoluci&oacute;n es la expresi&oacute;n del campesino convertido en proletario que, sin embargo, se apoya en el campesino y le muestra el camino a seguir.&amp;nbsp; Nuestro arte es la expresi&oacute;n del intelectual que duda entre el campesino y el proletario.&amp;nbsp; Se halla incapacitado, org&aacute;nicamente, para fundirse con uno o con otro, pero se inclina las m&aacute;s de las veces hacia el campesino.&amp;nbsp; Debido a su posici&oacute;n intermedia y a sus vinculaciones, no puede convertirse en mujik, pero puede cambiar al mujik.&amp;nbsp; Sin embargo, no puede haber revoluci&oacute;n sin la direcci&oacute;n del proletariado.&amp;nbsp; Tal contradicci&oacute;n es el origen de la dificultad fundamental a la hora de abordar el tema.&amp;nbsp; Puede afirmarse que los poetas y escritores de estos a&amp;ntilde;os extremadamente cr&iacute;ticos difieren entre si por la forma en que salen de esta contradicci&oacute;n, y por el modo en que colman el vac&iacute;o, unos mediante el misticismo, otros mediante el romanticismo, un tercero mediante un prudente distanciamiento, y un cuarto por un grito ensordecedor.&amp;nbsp; Con independencia de la variedad de m&amp;eacute;todos empleados para superar la contradicci&oacute;n, &amp;eacute;sta sigue siendo una en esencia: consiste en la separaci&oacute;n creada por la sociedad burguesa entre el trabajo intelectual, incluido el arte, y el trabajo f&iacute;sico.&amp;nbsp; La revoluci&oacute;n es obra de hombres que realizan un trabajo f&iacute;sico.&amp;nbsp; Uno de los objetivos &uacute;ltimos de la revoluci&oacute;n consiste en superar totalmente la separaci&oacute;n entre esas dos clases de actividad.&amp;nbsp; En tal sentido, como en todos los dem&aacute;s, la creaci&oacute;n de un arte nuevo es una tarea que se realiza siguiendo las l&iacute;neas del trabajo fundamental, el de la construcci&oacute;n de una cultura socialista.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Ser&iacute;a rid&iacute;culo, absurdo e incluso est&uacute;pido hasta m&aacute;s no poder, pretender que el arte permanecer&aacute; indiferente a las convulsiones de nuestra &amp;eacute;poca.&amp;nbsp; Son los hombres los que preparan los acontecimientos, son los hombres los que los realizan, y los acontecimientos a su vez act&uacute;an sobre los hombres y los cambian.&amp;nbsp; El arte refleja, de forma directa o indirecta, la vida de los hombres que realizan o viven los acontecimientos.&amp;nbsp; Y esto es v&aacute;lido para todas las artes, desde la m&aacute;s monumental a la que se centra en lo m&aacute;s &iacute;ntimo.&amp;nbsp; Si la naturaleza, el amor o la amistad no estuvieran ligadas al esp&iacute;ritu social de una &amp;eacute;poca, la poes&iacute;a l&iacute;rica habr&iacute;a dejado de existir hace mucho tiempo.&amp;nbsp; Un profundo viraje hist&oacute;rico, es decir, un reordenamiento de las clases en la sociedad, rompe la individualidad, coloca la percepci&oacute;n de los temas fundamentales de la poes&iacute;a bajo un nuevo enfoque y salva as&iacute; al arte de una repetici&oacute;n eterna.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Pero el &amp;quot;esp&iacute;ritu&amp;quot; de una &amp;eacute;poca &amp;iquest;no act&uacute;a de modo indivisible e independiente de la voluntad subjetiva?&amp;nbsp; Evidentemente, en &uacute;ltima instancia este esp&iacute;ritu se refleja en todos; tanto en quienes lo aceptan y encarnan como en aquellos que luchan desesperadamente contra &amp;eacute;l o en quienes se esfuerzan por librarse de &amp;eacute;l; quienes le vuelven la espalda mueren poco a poco; quienes se resisten a &amp;eacute;l pueden, a lo m&aacute;s, reanimar tal o cual llama arcaica: el arte nuevo, al plantear nuevos jalones y ensanchar el campo de la creaci&oacute;n art&iacute;stica, s&oacute;lo podr&aacute; ser creado por aquellos que se identifiquen con su &amp;eacute;poca.&amp;nbsp; Si traz&aacute;semos una l&iacute;nea que una el arte actual y el arte socialista del futuro, podr&iacute;amos decir que hoy apenas hemos superado la fase de preparaci&oacute;n de esa preparaci&oacute;n propiamente dicha.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Hagamos un breve esbozo de los grupos de la literatura rusa actual.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La literatura que se halla alejada de la revoluci&oacute;n, desde los folletinistas del peri&oacute;dico de Suvor&iacute;n hasta los l&iacute;ricos m&aacute;s sublimes del Valle de L&aacute;grimas de la aristocracia, agoniza como las clases a las que han servido.&amp;nbsp; Por lo que respecta a la forma, geneal&oacute;gicamente, esa literatura representa el perfeccionamiento de la l&iacute;nea maestra de nuestra vieja literatura, que comenz&oacute; como literatura de la nobleza y que termin&oacute; como literatura simplemente burguesa.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La literatura &amp;quot;mujik&amp;quot; sovi&amp;eacute;tica, que canta al campesino, puede encontrar sus ra&iacute;ces, desde el punto de vista de la forma, aunque de modo menos claro, en las tendencias eslav&oacute;filas y populistas de la vieja literatura.&amp;nbsp; Resulta evidente que los escritores que cantan al mujik no preceden directamente de los mujiks.&amp;nbsp; No existir&iacute;an sin la literatura anterior de la nobleza y de la burgues&iacute;a, de cuya literatura son la rama m&aacute;s joven.&amp;nbsp; En la actualidad todos ellos tratan de ponerse de acuerdo con la hora de la nueva sociedad.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Indudablemente, el futurismo tambi&amp;eacute;n era un brote de la vieja literatura.&amp;nbsp; Pero el futurismo ruso no hab&iacute;a alcanzado su completo desarrollo en el marco de la vieja literatura, ni hab&iacute;a sufrido la adaptaci&oacute;n burguesa que le hubiera valido ser reconocido oficialmente.&amp;nbsp; Cuando estall&oacute; la guerra y luego la revoluci&oacute;n, el futurismo era todav&iacute;a bohemio, como todas las escuelas literarias en los pa&iacute;ses capitalistas.&amp;nbsp; Gracias al impulso de los acontecimientos, el futurismo se adentr&oacute; por los nuevos derroteros de la revoluci&oacute;n.&amp;nbsp; Un arte revolucionario no pod&iacute;a nacer de ah&iacute; por la misma naturaleza de las cosas.&amp;nbsp; Aunque sigue siendo, por muchas razones, un brote revolucionario bohemio del arte antiguo, el futurismo contribuye en mayor medida, m&aacute;s directa y m&aacute;s activamente que cualquier otra tendencia, a la formaci&oacute;n del arte nuevo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por significativas que puedan ser en l&iacute;neas generales las obras de determinados poetas proletarios, su sedicente &amp;quot;arte proletario&amp;quot; no hace otra cosa sino cumplir un per&iacute;odo de aprendizaje.&amp;nbsp; Siembra por doquier los elementos de la cultura art&iacute;stica, ayuda a la nueva clase a asimilar las obras antiguas, aunque de modo superficial.&amp;nbsp; En este sentido es una de las corrientes que llevan al arte socialista del futuro.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Carece de todo fundamento oponer la cultura burguesa y el arte burgu&amp;eacute;s a la cultura proletaria y al arte proletario.&amp;nbsp; De hecho, estos &uacute;ltimos no existir&aacute;n jam&aacute;s, porque el r&amp;eacute;gimen proletario es temporal y transitorio.&amp;nbsp; La significaci&oacute;n hist&oacute;rica y la grandeza moral de la revoluci&oacute;n proletaria residen precisamente en que &amp;eacute;sta sienta las bases de una cultura que no ser&aacute; ya una cultura de clase, sino la primera cultura aut&amp;eacute;nticamente humana.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Durante el per&iacute;odo de transici&oacute;n, nuestra pol&iacute;tica art&iacute;stica puede y debe consistir en ayudar a los diferentes grupos y escuelas art&iacute;sticas salidos de la revoluci&oacute;n a captar correctamente el sentido hist&oacute;rico de la &amp;eacute;poca y una vez haberles colocado ante el siguiente criterio categ&oacute;rico, &amp;quot;por la revoluci&oacute;n o contra la revoluci&oacute;n&amp;quot;, concederles una total libertad de autodeterminaci&oacute;n en el terreno del arte.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por el momento, la revoluci&oacute;n se refleja en el arte de modo parcial solamente, una vez que el artista deja de mirarla como una cat&aacute;strofe exterior, y en la medida en que todos los artistas y poetas, tanto los viejos como los nuevos, se conviertan en una parte de la trama viviente de la revoluci&oacute;n y aprendan a verla no desde fuera, sino desde el interior.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El torbellino social no se calmar&aacute; pronto.&amp;nbsp; Ante nosotros tenemos decenios de lucha en Europa y en Am&amp;eacute;rica.&amp;nbsp; No s&oacute;lo los hombres y las mujeres de nuestra generaci&oacute;n, sino tambi&amp;eacute;n los de la generaci&oacute;n venidera, ser&aacute;n part&iacute;cipes, h&amp;eacute;roes y v&iacute;ctimas de esta lucha.&amp;nbsp; El arte de nuestra &amp;eacute;poca ser&aacute; colocado enteramente bajo el signo de la revoluci&oacute;n.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Este arte necesita una nueva conciencia.&amp;nbsp; Por encima de todo es incompatible con el misticismo, sea &amp;eacute;ste sincero o se disfrace de romanticismo: la revoluci&oacute;n tiene por punto de partida la idea central de que el hombre colectivo debe convertirse en el &uacute;nico se&amp;ntilde;or y de que los l&iacute;mites de su poder s&oacute;lo est&aacute;n determinados por su conocimiento de las fuerzas naturales y por su capacidad de utilizarlas.&amp;nbsp; Este arte nuevo es tambi&amp;eacute;n incompatible con el pesimismo, con el escepticismo, con todas las dem&aacute;s formas de abatimiento espiritual.&amp;nbsp; Es realista, activo, colectivista, de forma vital y henchido de una confianza ilimitada en el porvenir.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;29 de julio de 1924.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;LEON TROTSKY&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://encolumna.blogspot.com/&quot;&gt; Columnas de prensa. Temas de actualidad. Otro enfoque &lt;br&gt;</description>
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<title>HACIA UNA DEFINICI&amp;Oacute;N DE ENSAYO</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1330</link>
<description>&lt;br&gt;&lt;div&gt;Las palabras, al igual que las costumbres, est&aacute;n sujetas a la tiran&iacute;a de las modas.&amp;nbsp; En nuestro siglo, y con especial &amp;eacute;nfasis en los &uacute;ltimos a&amp;ntilde;os, tanto los escritores como los editores han dado en denominar &amp;quot;ensayo&amp;quot; a todo aquello dif&iacute;cil de agrupar en las tradicionales divisiones de los g&amp;eacute;neros literarios.&amp;nbsp; Si a esto unimos la vaguedad del t&amp;eacute;rmino y la variedad de las obras a las que pretende dar cobijo, no debe extra&amp;ntilde;arnos que las definiciones propuestas se expresen s&oacute;lo en planos generales.&amp;nbsp; El Diccionario de la Real Academia Espa&amp;ntilde;ola define el ensayo como &amp;quot;escrito, generalmente breve, sin el aparato ni la extensi&oacute;n que requiere un tratado completo sobre la misma materia&amp;quot;.&amp;nbsp; No es necesario un examen meticuloso para determinar lo inoperante de esta definici&oacute;n: s&oacute;lo hace referencia a la forma y, por otra parte, presenta al ensayo como a un hermano menor del tratado, como algo que no lleg&oacute; a desarrollar lo que ten&iacute;a en potencia.&amp;nbsp; A este particular no son tampoco de gran ayuda las antolog&iacute;as de ensayistas, especialmente las que recogen escritores espa&amp;ntilde;oles, pues o incluyen demasiados ejemplos sin verdadero criterio del g&amp;eacute;nero, o representan puntos de vista parciales, por lo com&uacute;n determinados por aspectos tem&aacute;ticos.1 En la b&uacute;squeda de una definici&oacute;n o caracterizaci&oacute;n del ensayo, es no s&oacute;lo conveniente, sino preciso, remontarse a la obra de Miguel de Montaigne, creador del g&amp;eacute;nero ensay&iacute;stico seg&uacute;n la posici&oacute;n tradicional de la cr&iacute;tica literaria.&amp;nbsp; Montaigne, en efecto, fue el primero en usar el t&amp;eacute;rmino &amp;quot;ensayo&amp;quot;, en su acepci&oacute;n moderna, para caracterizar sus escritos, y lo hizo consciente de su arte y de la innovaci&oacute;n que &amp;eacute;ste supon&iacute;a.&amp;nbsp; En el ensayo n&uacute;mero 50 del libro primero, que titul&oacute; &amp;quot;De Democritus et Heraclitus&amp;quot;, nos da una &amp;quot;definici&oacute;n&amp;quot; que todav&iacute;a posee hoy algo m&aacute;s que valor hist&oacute;rico: &amp;quot;Es el juicio un instrumento necesario en el examen de toda clase de asuntos, por eso yo lo ejercito en toda ocasi&oacute;n en estos ensayos.&amp;nbsp; Si se trata de una materia que no entiendo, con mayor raz&oacute;n me sirvo de &amp;eacute;l, sondeando el vado desde lejos; y luego, si lo encuentro demasiado profundo para mi estatura, me detengo en la orilla.&amp;nbsp; El convencimiento de no poder ir m&aacute;s all&aacute; es un signo del valor del juicio, y de los de mayor consideraci&oacute;n.&amp;nbsp; A veces imagino dar cuerpo a un asunto balad&iacute; e insignificante, buscando en qu&amp;eacute; apoyarlo y consolidarlo; otras, mis reflexiones pasan a un asunto noble y discutido en el que nada nuevo puede hallarse, puesto que el camino est&aacute; tan trillado que no hay m&aacute;s recurso que seguir la pista que otros recorrieron.&amp;nbsp; En los primeros el juicio se encuentra como a sus anchas, escoge el camino que mejor se le antoja, y entre mil senderos decide que &amp;eacute;ste o aqu&amp;eacute;l son los m&aacute;s convenientes.&amp;nbsp; Elijo al azar el primer argumento.&amp;nbsp; Todos para m&iacute; son igualmente buenos y nunca me propongo agotarlos, porque a ninguno contemplo por entero: no declaran otro tanto quienes nos prometen tratar todos los aspectos de las cosas.&amp;nbsp; De cien miembros y rostros que tiene cada cosa, escojo uno, ya para acariciarlo, ya para desflorarlo y a veces para penetrar hasta el hueso.&amp;nbsp; Reflexiono sobre las cosas, no con amplitud sino con toda la profundidad de que soy capaz, y las m&aacute;s de las veces me gusta examinarlas por su aspecto m&aacute;s inusitado.&amp;nbsp; Me atrever&iacute;a a tratar a fondo alguna materia si me conociera menos y me enga&amp;ntilde;ara sobre mi impotencia.&amp;nbsp; Soltando aqu&iacute; una frase, all&aacute; otra, como partes separadas del conjunto, desviadas, sin designio ni plan, no se espera de m&iacute; que lo haga bien ni que me concentre en m&iacute; mismo.&amp;nbsp; Var&iacute;o cuando me place y me entrego a la duda y a la incertidumbre, y a mi manera habitual que es la ignorancia&amp;quot; (289-290).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;En Espa&amp;ntilde;a, a pesar de que en el Tesoro de la lengua castellana de Covarrubias (1611), se encuentra ya el t&amp;eacute;rmino &amp;quot;ensayo&amp;quot;, en ninguna de las tres acepciones que se incluyen, se hace referencia a una composici&oacute;n literaria.&amp;nbsp; Para hallar la palabra &amp;quot;ensayo&amp;quot; con el sentido que le proporcion&oacute; Montaigne, habr&aacute; que esperar hasta bien entrado el siglo XIX.&amp;nbsp; En Covarrubias el concepto se encuentra impl&iacute;cito en la voz &amp;quot;discurso&amp;quot;: &amp;quot;T&oacute;mase por el modo de proceder en tratar alg&uacute;n punto y materia, por diversos prop&oacute;sitos y varios conceptos&amp;quot;.2 As&iacute; lo emplearon nuestros ensayistas del siglo XVII, especialmente Quevedo en Los sue&amp;ntilde;os y Graci&aacute;n en Agudeza y arte de ingenio.&amp;nbsp; La palabra ensayo, si bien aceptada en el siglo XIX para designar una composici&oacute;n literaria (en el Diccionario de la Academia Espa&amp;ntilde;ola aparece ya la definici&oacute;n actual),3 es considerada despectivamente en ciertos sectores de la cr&iacute;tica hasta bien entrado el siglo XX.&amp;nbsp; En 1906 Baralt, en su Diccionario de Galicismos, se&amp;ntilde;ala acerca del t&amp;eacute;rmino ensayo: &amp;quot;Aplicado como t&iacute;tulo a algunas obras, ya por modestia de sus autores, ya porque en ellas no se trata con toda profundidad la materia sobre que versan, ya, en fin, porque son primeras producciones o escritos de alguna persona que desconf&iacute;a del acierto y propone con cautela sus opiniones&amp;quot; (209).&amp;nbsp; De forma muy semejante se expresa Mir y Noguera en 1908: &amp;quot;Modernamente han dado los escritores extranjeros, ingleses, franceses, italianos, en llamar 'ensayo' al escrito que trata superficialmente alg&uacute;n asunto, como si de &amp;eacute;l echase el escritor las primeras l&iacute;neas.&amp;nbsp; Esa palabra ex&oacute;tica va cundiendo entre nosotros.&amp;nbsp; Ex&oacute;tica digo, por la rareza y especialidad de su significaci&oacute;n.&amp;nbsp; Porque la voz 'ensayo' o 'ensaye' siempre quiso decir 'prueba, examen, inspecci&oacute;n, reconocimiento'&amp;quot; (703)..&lt;/div&gt;&lt;br&gt;</description>
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<title>Breve rese&amp;ntilde;a de algunas teor&amp;iacute;as l&amp;eacute;sbicas, Por Jules Falquet</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1329</link>
<description>&lt;div&gt;Este trabajo presenta algunas teor&iacute;as y luchas de las lesbianas y de sus movimientos en diferentes partes del mundo.&amp;nbsp; Deja de lado muchos temas m&aacute;s conocidos, como la patologizaci&oacute;n y represi&oacute;n del lesbianismo, y tambi&amp;eacute;n la mayor parte de las tendencias insertadas en el movimiento homosexual mixto.&amp;nbsp; Generalmente vinculadas con la lucha contra el SIDA, y m&aacute;s recientemente con reivindicaciones hac&iacute;a el &amp;laquo; matrimonio &amp;raquo; y la igualdad de derechos, estas tendencias se enmarcan en una defensa de la &amp;laquo; preferencia sexual &amp;raquo; y de la &amp;laquo; tolerancia &amp;raquo;, o sea en una b&uacute;squeda de &amp;laquo; reconocimiento &amp;raquo; por parte de la sociedad heterosexual.&amp;nbsp; Se perfilan por tanto como luchas de signo &amp;ldquo;liberal&amp;rdquo; por la libertad individual y la integraci&oacute;n, que, aunque importantes, no cuestionan de fondo el sistema social.&amp;nbsp; Aqu&iacute; quiero rescatar m&aacute;s bien elementos menos conocidos que tienden a una cr&iacute;tica radical, tanto de la sexualidad en su conjunto, como de la heterosexualidad como sistema pol&iacute;tico, y del sistema patriarcal, racista y clasista imperante.&amp;nbsp; Tambi&amp;eacute;n quiero se&amp;ntilde;alar que el presente texto se basa sobre todo en grupos y reflexiones provenientes del mundo franc&oacute;fono por una parte, norteamericano por otra parte, y tambi&amp;eacute;n latinoamericano y del Caribe.&amp;nbsp; La historia l&amp;eacute;sbica de Asia, Africa y Ocean&iacute;a, deber&aacute; ser buscada en otras partes.&amp;nbsp; Finalmente, debo subrayar que por la misma situaci&oacute;n pol&iacute;tica de hegemon&iacute;a occidental, tienden a ser producidas m&aacute;s teor&iacute;as en los pa&iacute;ses del Norte y por parte de mujeres blancas, urbanas y de clase media, teor&iacute;as que gozan de m&aacute;s amplia difusi&oacute;n que las que se originan en otras lesbianas, lo que refleja este art&iacute;culo y que no deja de ser una limitaci&oacute;n.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;En este texto entonces, que invita sobre todo a la profundizaci&oacute;n, present&oacute; seis puntos que intentan reconstruir cierto orden cronol&oacute;gico e hilaci&oacute;n pol&iacute;tica-l&oacute;gica &amp;mdash;aunque a costa de simplificaciones y arbitrariedades, como toda reconstituci&oacute;n a posteriori y desde una posici&oacute;n de implicaci&oacute;n en el movimiento.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Primero, evoco la relatividad de lo que se llama &amp;laquo; lesbianismo &amp;raquo; y a la vez la importancia de usar el t&amp;eacute;rmino &amp;laquo; lesbiana &amp;raquo; frente a una concepci&oacute;n general-masculina de la homosexualidad.&amp;nbsp; En un segundo momento, abordo los conflictivos lazos del movimiento l&amp;eacute;sbico con los movimientos homosexual y feminista, as&iacute; como los fundamentos te&oacute;ricos del movimiento l&amp;eacute;sbico aut&oacute;nomo (1), el cual se forma progresivamente.&amp;nbsp; A continuaci&oacute;n, presento otros desarrollos de la teor&iacute;a y de las luchas l&amp;eacute;sbicas, en especial los aportes y cuestionamientos de las lesbianas no-blancas y de los sectores populares.&amp;nbsp; Finalmente, evoco las teor&iacute;as liberales &amp;ldquo;prosexo&amp;rdquo; y &amp;ldquo;queer&amp;rdquo;, que se dibujan m&aacute;s bien como una vuelta hac&iacute;a posiciones fuertemente influenciadas por el pensamiento masculino.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;1. Variedad de las pr&aacute;cticas sexuales y amorosas entre mujeres y de sus interpretaciones En muy diferentes culturas y &amp;eacute;pocas, ha habido mujeres que se relacionan sexualmente, amorosamente y/o afectivamente con otras mujeres.&amp;nbsp; Los ejemplos son de los m&aacute;s variados.&amp;nbsp; Se encuentra una larga lista de poetas quienes en primera persona dieron testimonio de su vivencia l&amp;eacute;sbica, desde Sapho, de la antigue isla de Lesbos, hasta la afronorteamericana Audre Lorde, desaparecida en 1993, quien fue a la vez te&oacute;rica, militante y notable escritora (Lorde, 1982 a, 1984).&amp;nbsp; En la India en la &amp;eacute;poca pre-v&amp;eacute;dica, se encuentran mitos que hablan del papel destacado de las mujeres y esculturas muy expl&iacute;citas de relaciones sexuales entre mujeres (Thadani, 1996).&amp;nbsp; En Zimbabwe, la reci&amp;eacute;n desaparecida Tsitsi Tiripano y el grupo l&amp;eacute;sbico-gay GALZ en el que militaba son una prueba fehaciente de que el lesbianismo existe en culturas africanas (Aarmo,&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;1999) .&amp;nbsp; En Sumatra, Indonesia, las &amp;laquo; tomboy &amp;raquo; son mujeres &amp;laquo; masculinas &amp;raquo; que establecen relaciones de pareja con otras mujeres (Blackwood, 1999).&amp;nbsp; La antropolog&iacute;a por su parte se&amp;ntilde;al&oacute; hace mucho el caso de las y los &amp;laquo; berdaches &amp;raquo; en las poblaciones ind&iacute;genas de los llanos del norte del continente americano : son personas que, a pesar de haber nacido hombres o mujeres, son consideradas socialmente como pertenecientes al sexo/g&amp;eacute;nero opuesto y por tanto buscan pareja de su propio sexo (2).&amp;nbsp; De forma mas general, varias poblaciones ind&iacute;genas del continente manejan la noci&oacute;n de personas de &amp;laquo; doble esp&iacute;ritu &amp;raquo;, que a menudo tienen poderes m&aacute;gicos-cham&aacute;nicos y cuyo comportamiento sexual podr&iacute;a ser visto como homosexual en el marco de las concepciones occidentales actuales (Lang, 1999).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, cada sociedad construye e interpreta estas pr&aacute;cticas sexuales y amorosas entre mujeres de forma diferente, y su visibilidad y legitimidad var&iacute;an enormemente seg&uacute;n la concepci&oacute;n que cada sociedad tiene de lo que es ser mujer u hombre, como lo analiza la antrop&oacute;loga francesa Nicole Claude Mathieu en un profundo art&iacute;culo sobre la diversidad de las formas de articulaci&oacute;n entre sexo, g&amp;eacute;nero y sexualidad (Mathieu, 1991).&amp;nbsp; Por ejemplo, hay sociedades que solo conciben la existencia de un g&amp;eacute;nero (el masculino), que luego se divide en dos sexos, como la sociedad africana !Kung del desierto del Kalahari.&amp;nbsp; A su vez, la 2 sociedad Inuit, cerca del c&iacute;rculo polar, atribuye un(os) g&amp;eacute;nero(s) a las-los reci&amp;eacute;n nacidas en funci&oacute;n del g&amp;eacute;nero de la(s) persona(s) que en ella o &amp;eacute;l se reincarnaron.&amp;nbsp; De esta manera, una beb&amp;eacute; hembra puede ser considerada socialmente como un var&oacute;n, si en ella regresa el esp&iacute;ritu de su abuelo.&amp;nbsp; Sin embargo, al llegar a la edad reproductiva, sufren una reubicaci&oacute;n social en su sexo biol&oacute;gico, en vista al matrimonio reproductivo.&amp;nbsp; En varias sociedades africanas, existe matrimonio entre mujeres, sin embargo ello no significa que sean lesbianas.&amp;nbsp; M&aacute;s bien se trata de una forma para mujeres mayores y relativamente ricas de asegurarse una descendencia, obteni&amp;eacute;ndola de la mujer m&aacute;s joven que toman como esposa y quien para este fin tiene relaciones sexuales con varones.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;En medio de esta complejidad de los arreglos culturales en torno al sexo, al g&amp;eacute;nero y a la sexualidad, no es tan simple definir, ni lo que es una mujer, ni a&uacute;n menos lo que son entonces la heterosexualidad y la homosexualidad.&amp;nbsp; Sin embargo, en la mayor&iacute;a de las culturas hoy conocidas y existentes, dominan arreglos sociales netamente patriarcales y basados en la heterosexualidad como norma obligatoria.&amp;nbsp; Muchas religiones se encargan adem&aacute;s de condenar absolutamente todo lo que no sirve expl&iacute;citamente a la reproducci&oacute;n.&amp;nbsp; Por tanto, las relaciones sexuales y amorosas entre mujeres son casi siempre a la vez tab&uacute;es, severamente condenadas e invisibilizadas.&amp;nbsp; De all&iacute; que esas relaciones hayan sido muy poco estudiadas y muchas veces desformadas y tratadas con poca seriedad cient&iacute;fica, como lo ejemplifica el caso de las famosas Amazonas.&amp;nbsp; De ellas se ha dicho alternativamente que viv&iacute;an en la Grecia antigua o en la Amazon&iacute;a, y se han inventado toda clase de fantas&iacute;as en torno a sus supuestas formas de vida, mezclando esas mitificaciones con el estudio posterior de las feroces guerreras del rey de Dahomey.&amp;nbsp; Hasta hoy, ning&uacute;n estudio hist&oacute;rico serio ha demostrado la existencia de las Amazonas, ni mucho menos ha podido dar cuenta de sus pr&aacute;cticas sexuales &amp;mdash;a pesar de que constituyen uno de los m&aacute;s poderosos s&iacute;mbolo del lesbianismo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Solo es de forma muy reciente, y en el marco del pensamiento occidental, que se empieza a atribuir a la gente una personalidad e identidad sexual espec&iacute;fica y supuestamente fija, en base a sus pr&aacute;cticas sexuales.&amp;nbsp; A&uacute;n as&iacute;, la categor&iacute;a y el t&amp;eacute;rmino de lesbiana se construyeron de forma progresiva.&amp;nbsp; Algunas historiadoras documentan la aparici&oacute;n del t&amp;eacute;rmino &amp;laquo; tribadismo &amp;raquo; para nombrar las relaciones sexuales entre mujeres al comienzo del siglo XVIII (Bonnet, 1995).&amp;nbsp; Ya a mitad del siglo XIX, la medicina y sobre todo la psiquiatr&iacute;a nasciente empiezan a interesarse por lo que llaman el &amp;laquo; tercer sexo &amp;raquo;, interviniendo fuertemente en su categorizaci&oacute;n como &amp;laquo;invertidas-os&amp;raquo; y su patologizaci&oacute;n, para luego buscar su &amp;laquo; curaci&oacute;n &amp;raquo; (Lhomond, 1991).&amp;nbsp; La sexolog&iacute;a, que aparece a finales del siglo XIX, continua esta tendencia clasificadora y normalizadora (Jaspard, 1997).&amp;nbsp; Havelock Ellis, uno de sus fundadores, desarrolla la hip&oacute;tesis de un origen cong&amp;eacute;nito de la homosexualidad, con la esperanza de sustraer a las y los homosexuales a la represi&oacute;n y a los intentos de &amp;laquo; curaci&oacute;n &amp;raquo;.&amp;nbsp; El modelo sexol&oacute;gico se complejiza al incorporar elementos del psicoan&aacute;lisis &amp;mdash; igualmente determinista, aunque ya no ubique la causa de la homosexualidad en la biolog&iacute;a sino que en la psicolog&iacute;a.&amp;nbsp; B&aacute;sicamente, Freud interpreta la homosexualidad femenina como una simple simetr&iacute;a de la homosexualidad masculina y una prueba de &amp;laquo; inmadurez &amp;raquo; en el desarrollo ps&iacute;co-sexual de las mujeres.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Simult&aacute;neamente, en Europa, en los a&amp;ntilde;os veinte y treinta, las lesbianas se hacen bastante visibles : en Par&iacute;s, la celebre pareja norteamericana compuesta por Gertrude Stein y Alice Toklas organiza c&iacute;rculos literarios en el barrio art&iacute;stico de Montparnasse.&amp;nbsp; En Berl&iacute;n se multiplican los lugares de sociabilidad l&amp;eacute;sbica antes de que el fascismo arrase con todo, asesinando u obligando al exilio o a la clandestinidad a lesbianas y homosexuales.&amp;nbsp; En Londres, Radclyffe Hall publica su celebre &amp;laquo; Pozo de la soledad &amp;raquo; que le valdr&aacute; la violenta condena de la sociedad bien pensante (3) (Tamagne, 2000).&amp;nbsp; A manera de contrafoco, en Francia la literatura heterosexual y la industria de la moda popularizan el ambiguo personaje de &amp;laquo; la gar&amp;ccedil;onne &amp;raquo;, mujer &amp;laquo; moderna &amp;raquo; de pelo corto y moralidad desafiante, pero que en s&iacute; no necesariamente es lesbiana.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;2. Lesbianas u homosexuales femeninas?1 Aunque muchas veces se usen de forma relativamente indistinta los t&amp;eacute;rminos lesbianas, homosexual femenina o mujer gay, existe un debate pol&iacute;tico en torno al tema, derivado de la reflexi&oacute;n feminista.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;De hecho, la palabra homosexual se refiere a un conjunto de pr&aacute;cticas sexuales, amorosas, afectivas, entre dos o m&aacute;s personas del mismo sexo.&amp;nbsp; Al ser &amp;laquo; descubiertas &amp;raquo;, &amp;eacute;stas pr&aacute;cticas &amp;laquo; privadas &amp;raquo; conllevan diferentes grados de represi&oacute;n.&amp;nbsp; Sin embargo, las personas involucradas las pueden dar a conocer p&uacute;blicamente en forma voluntaria, haci&amp;eacute;ndo su &amp;laquo; coming out &amp;raquo; o &amp;laquo; salida del cl&oacute;set &amp;raquo;, reivindicando orgullosamente una &amp;laquo; identidad &amp;raquo; estigmatizada.&amp;nbsp; Llarmarse a si misma &amp;laquo; gay &amp;raquo; u &amp;laquo; homosexual &amp;raquo; tiene la ventaja de visibilizar una vivencia (sexual, pero tambi&amp;eacute;n social y cotidiana) en parte diferente de aquella de quienes se apegan a la norma social de la heterosexualidad.&amp;nbsp; Sin embargo, el paralelismo que establecen 3 los t&amp;eacute;rminos &amp;ldquo;homosexual&amp;rdquo; o &amp;ldquo;gay&amp;rdquo; con la situaci&oacute;n de los hombres es muy reductor y enga&amp;ntilde;oso, cuando se aplica a mujeres.&amp;nbsp; De hecho, el feminismo ha demostrado ampliamente que la opresi&oacute;n patriarcal las coloca en una posici&oacute;n social estructuralmente muy diferente a la de los varones en casi todas las culturas que se conocen.&amp;nbsp; Para habitar su cuerpo, ejercer su sexualidad y simplemente, vivir, las mujeres est&aacute;n ubicadas en condiciones bastante menos ventajosas que los varones, aunque fuesen ellos homosexuales.&amp;nbsp; Usar el t&amp;eacute;rmino de lesbiana, por tanto, permite evitar la confusi&oacute;n entre pr&aacute;cticas que si bien son todas homosexuales, no tienen en absoluto el mismo significado, las mismas condiciones de posibilidad, ni mucho menos el mismo alcance pol&iacute;tico, seg&uacute;n el sexo de quienes las llevan a cabo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Es as&iacute; como en Francia por ejemplo, se usa poco el t&amp;eacute;rmino &amp;ldquo;gay&amp;rdquo; para referirse a las mujeres, y si bien es cierto que &uacute;ltimamente, la palabra lesbiana ha pasado en el lenguaje com&uacute;n para designar a las mujeres homosexuales, inicialmente su uso fue especialmente reivindicado por el movimiento l&amp;eacute;sbico feminista para subrayar el sentido colectivo y pol&iacute;tico de dichas pr&aacute;cticas.&amp;nbsp; En este contexto, la palabra lesbiana refiere a un lesbianismo pol&iacute;tico, que se plantea como una cr&iacute;tica en actos y un cuestionamiento te&oacute;rico al sistema heterosexual de organizaci&oacute;n social.&amp;nbsp; Seg&uacute;n el an&aacute;lisis l&amp;eacute;sbico-feminista, dicho sistema heterosexual descansa sobre la estricta divisi&oacute;n de la humanidad en dos sexos que sirven de base para construir dos g&amp;eacute;neros rigurosamente opuestos y forzados a mantener unas muy desiguales relaciones de &amp;laquo; complementariedad &amp;raquo;.&amp;nbsp; Esta &amp;ldquo;complementariedad&amp;rdquo; no es otra cosa que la justificaci&oacute;n de una divisi&oacute;n sexual del trabajo r&iacute;gida, que se basa en una despiadada explotaci&oacute;n de las mujeres, en lo dom&amp;eacute;stico, en lo laboral, en lo reproductivo, en lo sexual y en lo psico-emocional.&amp;nbsp; En este sentido, al problematizar y criticar el sistema heterosexual, el lesbianismo en su dimensi&oacute;n pol&iacute;tica cuestiona profundamente el sistema dominante.&amp;nbsp; Representa una ruptura epistemol&oacute;gica fundamental e invita a una revoluci&oacute;n cultural y social de gran alcance.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;3. Movimiento l&amp;eacute;sbico, movimiento homosexual y movimiento feminista Es a finales de los 60 que el movimiento social l&amp;eacute;sbico aparece, tanto en el mundo occidental como en muchas metr&oacute;polis del Sur.&amp;nbsp; Nace en una atm&oacute;sfera de prosperidad econ&oacute;mica y de profundos cambios sociales y pol&iacute;ticos que incluyen tanto el desarrollo de la sociedad de consumo y la &amp;laquo; modernidad &amp;raquo; triunfante, como la descolonizaci&oacute;n y un auge de las m&aacute;s variadas perspectivas revolucionarias.&amp;nbsp; Aunque haya sido bastante menos estudiado que el movimiento de los derechos civiles, Negro, Ind&iacute;gena, estudiantil&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;o de mujeres, es uno de los llamados &amp;laquo; nuevos movimientos sociales &amp;raquo; que surgen en la &amp;eacute;poca, desbordando las organizaciones de corte clasista que dominaban hasta aqu&amp;eacute;l entonces.&amp;nbsp; El movimiento l&amp;eacute;sbico se desarrolla en estrecha vinculaci&oacute;n ideol&oacute;gica y organizativa con otros dos movimientos muy fuertes : por un lado, el movimiento feminista llamado de la &amp;laquo; segunda ola &amp;raquo;, y por el otro, el movimiento homosexual, que se va construyendo r&aacute;pidamente despu&amp;eacute;s de la &amp;laquo; insurrecci&oacute;n urbana &amp;raquo; de 1969 en Stonewall (&amp;laquo; insurreci&oacute;n &amp;raquo; que responde a una provocaci&oacute;n policiaca en bares homosexuales de Nueva York, y que hoy es celebrada cada final de junio a trav&amp;eacute;s del mundo por las manifestaciones del &amp;laquo; orgullo l&amp;eacute;sbico y gay &amp;raquo;).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, progresivamente, el movimiento l&amp;eacute;sbico se va autonomizando.&amp;nbsp; Por un lado, en diferentes pa&iacute;ses se repite la misma experiencia : como mujeres, las lesbianas no tardan en criticar la misoginia, el funcionamiento patriarcal y los objetivos faloc&amp;eacute;ntricos del movimiento homosexual, dominado por los hombres (Frye, 1983; Mogrovejo, 2000).&amp;nbsp; Armadas de la cr&iacute;tica feminista, explican p&uacute;blicamente sus desacuerdos y fundan sus propias organizaciones, como las Gouines Rouges (Marimachas Rojas) en Francia.&amp;nbsp; Por el otro lado y en forma m&aacute;s o menos simult&aacute;nea, como mujeres homosexuales, muchas lesbianas no terminan de sentirse plenamente identificadas con el movimiento feminista.&amp;nbsp; M&aacute;s bien dicho, el movimiento feminista constituye para ellas, al principio, un espacio muy importante en el que luchar y encontrar mujeres que, como ellas, combaten los estereotipos y limitaciones sociales asociados a la femineidad, y la opresi&oacute;n de las mujeres.&amp;nbsp; Tambi&amp;eacute;n constituye un bienvenido lugar de encuentro con otras lesbianas, favorable a la elevaci&oacute;n de su auto-estima y a su &amp;ldquo;salida del cl&oacute;set&amp;rdquo;.&amp;nbsp; Por tanto, muchas lesbianas contribuyen muy activamente a la construcci&oacute;n del movimiento feminista, del cual al principio se sienten totalmente parte, ya sea como personas o como grupos l&amp;eacute;sbicos.&amp;nbsp; Sin embargo, se van dando cuenta con el tiempo que algunas feministas las perciben como un cuestionamiento amenazador a su posici&oacute;n heterosexual o a su lesbianismo &amp;laquo; de cl&oacute;set &amp;raquo;, lo que a menudo provoca roces interpersonales.&amp;nbsp; Sobre todo, en lo colectivo, buena parte del movimiento feminista se deja intimidar por el mensaje social que exige al feminismo, para ser m&iacute;nimamente respetado, silenciar, invisibilizar y postergar al lesbianismo.&amp;nbsp; Mientras que las lesbianas luchan por todas las causas de las mujeres, aunque no les ata&amp;ntilde;en tan directamente (por ejemplo, para la anticoncepci&oacute;n o la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo), las dem&aacute;s mujeres se muestran 4 generalmente reacias a la hora de luchar por causas l&amp;eacute;sbicas o cuestionar la heterosexualidad (CLEF,&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;1989) .&amp;nbsp; Algunas lesbianas empiezan entonces a buscar una v&iacute;a propia, generando espacios aut&oacute;nomos de quehacer pol&iacute;tico l&amp;eacute;sbico.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;4. Afirmaci&oacute;n te&oacute;rica del movimiento l&amp;eacute;sbico Frente a este doble desaf&iacute;o, a finales de los 70, se van multiplicando los an&aacute;lisis te&oacute;ricos espec&iacute;ficamente l&amp;eacute;sbicos, especialmente desde una profundizaci&oacute;n de las reflexiones feministas.&amp;nbsp; Dos grandes pensadoras encauzan la reflexi&oacute;n, en orden de ideas un poco diferentes.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por un lado, la poeta norteamericana Adrienne Rich abre una profunda brecha con su famoso art&iacute;culo &amp;laquo; Compulsory heterosexuality and lesbian existence &amp;raquo; (Heterosexualidad obligatoria y existencia l&amp;eacute;sbica), publicado en 1980 por la revista feminista Signs (Rich, 1980).&amp;nbsp; En &amp;eacute;l, Rich denuncia la heterosexualidad forzada en cuanto norma social que exige y causa la invisibilizaci&oacute;n del lesbianismo, incluso en el mismo movimiento feminista.&amp;nbsp; Enfoca el lesbianismo en la perspectiva de un &amp;laquo; cont&iacute;nuum l&amp;eacute;sbico &amp;raquo; que une a todas las mujeres que de una u otra forma se alejan de la heterosexualidad e intentan crear o reforzar los v&iacute;nculos entre mujeres, compartiendo sus energ&iacute;as en la perspectiva de la lucha en contra del sistema patriarcal.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://encolumna.blogspot.com/&quot;&gt; Columnas de prensa. Temas de actualidad. Otro enfoque &lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://encolumna.blogspot.com/&quot;&gt; Columnas de prensa. Temas de actualidad. Otro enfoque &lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://encolumna.blogspot.com/&quot;&gt; Columnas de prensa. Temas de actualidad. Otro enfoque &lt;br&gt;</description>
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<title>Leo Ferr&amp;eacute;, el &amp;uacute;ltimo de los poetas malditos de Francia</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1328</link>
<description>&lt;br&gt;&lt;div&gt;JAVIER MEMBA&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;M&aacute;s conocido como cantante -tal vez fuera la figura m&aacute;s compleja no ya de la canci&oacute;n francesa, sino de la universal- Leo Ferr&amp;eacute; fue tambi&amp;eacute;n el &uacute;ltimo de los poetas malditos que diera la lengua de Baudelaire, adem&aacute;s de un estimable novelista en t&iacute;tulos como la autobiogr&aacute;fica 'Beno&amp;icirc;t Mis&amp;egrave;re'.&amp;nbsp; No es en modo alguno balad&iacute; que Alain Verjat lo incluyera en el cap&iacute;tulo dedicado a la literatura gala de postguerra de la &amp;quot;Historia universal de la literatura&amp;quot; o que Raymond Queneau escribiera sobre &amp;eacute;l, y el resto de los cantantes que animaban los establecimientos donde beb&iacute;an los existencialistas: &amp;quot;La canci&oacute;n no es en absoluto un arte menor.&amp;nbsp; En pocos a&amp;ntilde;os se ha convertido en algo inteligente, divertido, sensible, sat&iacute;rico, en una palabra, interesante&amp;quot;.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Nacido en M&oacute;naco, el 24 de agosto de 1916, el origen de su rebeld&iacute;a se remonta a su estancia en el colegio de Saint-Charles, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en la localidad italiana de Bordighera.&amp;nbsp; Se&amp;ntilde;ala Sergio Laguna, el bi&oacute;grafo espa&amp;ntilde;ol del gran Ferr&amp;eacute;, que &amp;quot;las peque&amp;ntilde;as injusticias gratuitas, los s&oacute;rdidos y lamentables sentimientos de ego&iacute;smo que le rodearon&amp;quot; le impulsaron a desarrollar el &amp;quot;juicio cr&iacute;tico y a conocer la trama de los escondidos intereses que gobiernan la sociedad&amp;quot;.&amp;nbsp; El mismo Ferr&amp;eacute; titula &amp;quot;En prisi&oacute;n&amp;quot; el cap&iacute;tulo dedicado a su internado de 'Beno&amp;icirc;t Mis&amp;egrave;re' y apunta en &amp;eacute;l: &amp;quot;sotanas negras de mi duelo de ocho a&amp;ntilde;os, que ten&iacute;an debajo de los faldones de hombre un sexo de hombre, y una verdadera enfermedad de la soledad.&amp;nbsp; Gigantescos bolsillos agujereaban la virtud de estos miserables, en los que sus manos remov&iacute;an, pienso hoy d&iacute;a, toda una ci&amp;eacute;naga de h&uacute;medos deseos&amp;quot;.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Estudiante de leyes, Ciencias Pol&iacute;ticas y Filosof&iacute;a en el Par&iacute;s de 1935, lo que verdaderamente le interesa a la saz&oacute;n es la poes&iacute;a y la m&uacute;sica.&amp;nbsp; Aunque acaba las tres carreras que empieza obedeciendo a los deseos de su familia, nunca llegar&aacute; a ejercer ninguna de ellas.&amp;nbsp; &Eacute;mulo de Thoreau, inicia una experiencia &lt;strong&gt;&lt;a class=&quot;undefined&quot; title=&quot;Cumbres borrascoisas. Bierzo. Le&oacute;n. Ponferrada. Astorga. Casa de Turismo rural de &lt;strong&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.cumbresborrascosas.net/&quot;&gt;alquiler&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&quot; href=&quot;http://www.cumbresborrascosas.net/&quot; target=&quot;_self&quot;&gt;rural&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; en una granja abandonada de Provenza.&amp;nbsp; Pero a Madelaine, su mujer de entonces le aburre el campo y el poeta ha de regresar a la ciudad.&amp;nbsp; Tras una experiencia como locutor en Radio Montecarlo, Leo Ferr&amp;eacute; llega a Par&iacute;s en 1946.&amp;nbsp; Sus canciones de entonces son &amp;quot;Le Scaphandrier&amp;quot;, &amp;quot;Les temps de roses rouges&amp;quot;, &amp;quot;L&amp;rsquo;inconnu de Londres&amp;quot; y las interpreta en Le Boeuf sur le Toit, un cabaret frecuentado por Jean Cocteau, Ren&amp;eacute; Clair y la crema de la intelectualidad.&amp;nbsp; El &amp;eacute;xito no se hace esperar.&amp;nbsp; Durante las cinco d&amp;eacute;cadas siguientes compondr&aacute; casi 600 piezas, pero jam&aacute;s llegar&aacute; a entrar en los cauces al uso por los cantantes convencionales.&amp;nbsp; Lo suyo &amp;quot;es la locura l&uacute;cida&amp;quot;, escribe Laguna.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Prologuista de 'Poemas Saturninos' en una de las ediciones m&aacute;s logradas del texto de Verlaine, la bibliograf&iacute;a de Ferr&amp;eacute; incluye ensayos, cr&iacute;ticas y mon&oacute;logos.&amp;nbsp; Tal vez estos &uacute;ltimos, que el artista recitaba en el escenario con violencia, sean lo m&aacute;s representativo de su personalidad.&amp;nbsp; Anarquista confeso, sus recitales fueron aut&amp;eacute;nticos m&iacute;tines libertarios: &amp;quot;Hablo, ladro como un perro.&amp;nbsp; Soy un perro&amp;quot;, repet&iacute;a en &amp;quot;Le chien&amp;quot;.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Autor de &oacute;peras como &amp;quot;La canci&oacute;n del mal amado&amp;quot;, fruto de su admiraci&oacute;n por Apollinaire y &amp;quot;L&amp;rsquo; &oacute;pera du pauvre&amp;quot;, de entre su bibliograf&iacute;a, integrada por 10 t&iacute;tulos, cabe destacar los poemas reunidos en &amp;quot;Paroles el musiques de tout une vie&amp;quot;, &amp;quot;Alma Matrix&amp;quot;, &amp;quot;Le Methode&amp;quot; o una &uacute;ltima novela, &amp;quot;Marie Jeanne&amp;quot;.&amp;nbsp; Inmerso en distintos proyectos, como era su costumbre, L&amp;eacute;o Ferr&amp;eacute; muri&oacute; en 1993.&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;</description>
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<title>Samuel Butler, de ganadero a mentor de la ciencia-ficci&amp;oacute;n</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1327</link>
<description>&lt;br&gt;&lt;div&gt;JAVIER MEMBA&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Maldito y alucinado, maldito porque siendo ingl&amp;eacute;s os&oacute; alzarse contra la sociedad victoriana, alucinado porque para ello concibi&oacute; una utop&iacute;a inimaginable para una mente sosegada, Samuel Butler Yeats leg&oacute; a la posteridad una s&aacute;tira sobre la aplicaci&oacute;n a la gente de la sat&aacute;nica ciencia que habr&iacute;a de convertirle en uno de los primeros cl&aacute;sicos de la ciencia ficci&oacute;n.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Nacido el 4 de diciembre de 1835 en Bingham (Nottingham), el destino de Samuel Butler ya estaba decidido desde entonces por su progenitor.&amp;nbsp; Siendo &amp;eacute;ste un eclesi&aacute;stico, el futuro escritor debiera haberle seguido por la divina senda, pero surgi&oacute; en &amp;eacute;l el esp&iacute;ritu de la contestaci&oacute;n.&amp;nbsp; Terminados sus estudios en el St. John&amp;rsquo;s College de Cambridge, en vez de tomar los h&aacute;bitos decide emigrar a Nueva Zelanda y dedicarse all&iacute; a la cr&iacute;a de ovejas.&amp;nbsp; Corre el a&amp;ntilde;o 1860 y el a&uacute;n joven Butler se dedica a su caba&amp;ntilde;a bovina hasta 1864.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;De nuevo en Londres, cultiva la m&uacute;sica y la pintura.&amp;nbsp; No ser&aacute; hasta 1872 cuando su amiga, musa y amante, Mary Anne Savage -la Alethea de 'El camino de la carne'- le convence para dar a la estampa su primer libro.&amp;nbsp; 'Erewhon' -anagrama de nowehe (en ninguna parte)-, el texto en cuesti&oacute;n, publicado a expensas del autor, bajo la forma de un g&amp;eacute;nero tan ingl&amp;eacute;s como el de la utop&iacute;a y protagonizado por un personaje tan ingl&amp;eacute;s como Higgs -quien reproduce la experiencia en Nueva Zelanda de Butler-, es una sutil s&aacute;tira contra Inglaterra.&amp;nbsp; A Erewhon, se llega tras atravesar una cordillera que nadie se atreve a atravesar, en la que el lector bien puede imaginar una representaci&oacute;n de la moral y los convencionalismos de la &amp;eacute;poca.&amp;nbsp; Una vez all&iacute;, el visitante descubre un mundo en el que el est&aacute;n condenados los ingenios mec&aacute;nicos, los desdichados y los que enferman antes de cumplir 70 a&amp;ntilde;os.&amp;nbsp; Lo &uacute;nico que se intenta sanar como si fuera una enfermedad es la inmoralidad.&amp;nbsp; Siendo esta &uacute;ltima ocurrencia una clara alusi&oacute;n a la rectitud imperante en la sociedad victoriana -que a la postre habr&iacute;an de ser los lectores del libro- si la novela se convirti&oacute; en un cl&aacute;sico de la ciencia ficci&oacute;n -en unos d&iacute;as en que las historias adscritas al g&amp;eacute;nero se publicaban a cientos- fue debido a que se entendi&oacute; como una disertaci&oacute;n ir&oacute;nica sobre los 'Viajes de Gulliver', de Swift, m&aacute;s como ese libelo contra la Inglaterra victoriana que en realidad era.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Sin duda consciente de que 'El camino de la carne' -donde el autor elevaba su critica contra la instituci&oacute;n familiar- no ser&iacute;a tomada por una nueva fantas&iacute;a, decidi&oacute; no publicarla en vida.&amp;nbsp; De hecho, esta segunda y &uacute;ltima gran ficci&oacute;n de Butler no apareci&oacute; hasta 1903, un a&amp;ntilde;o despu&amp;eacute;s de la muerte del artista.&amp;nbsp; Tras la publicaci&oacute;n de 'Erewhon', Butler public&oacute; libros de viajes, tratados filol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos.&amp;nbsp; Discrep&oacute; de las teor&iacute;as de Darwin y puso en duda que Homero fuera el autor de la 'Odisea' en 'The Authoress of Odissey' (1897) y volvi&oacute; a su utop&iacute;a en 'Erewhon revisitado' (1901).&amp;nbsp; A sus primeros bi&oacute;grafos les llamaba mucho la atenci&oacute;n que, siendo ingl&amp;eacute;s, no perteneciera nunca a ning&uacute;n club.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Muri&oacute; en Londres, el 18 de junio de 1902.&amp;nbsp; Tras el &amp;eacute;xito de 'El camino de la carne', sus 'Cuadernos' fueron publicados en 1912.&amp;nbsp; Por entonces, Wells ya le consideraba uno de sus mentores.&amp;nbsp; Orwell lo har&iacute;a m&aacute;s tarde.&amp;nbsp; Hoy es un cl&aacute;sico.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;</description>
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