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<title>T&Eacute;CNICA LITERARIA</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM</link>
<description>T&eacute;cnicaliteraria. Recursos para escritores</description>
<language>es_ES</language>

<item>
<title>LA NUEVA BIBLIOTECA DE ALEJANDR&amp;Iacute;A. La humanidad recupera la memoria.</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1340</link>
<description>&lt;div&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;De los diversos instruentos del hombre, el mas asombroso es el libro. 
Los dem&aacute;s son extensiones de su cuerpo (...) El libro es una extensi&oacute;n de la 
memoria y la imaginaci&oacute;n&amp;quot;. &lt;/em&gt;(Jos&eacute; Luis Borges).&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Una gigantesca mole circular, de 160 metros de di&aacute;metro, se 
levanta en la Corniche (la extensa avenida que discurre paralela a la l&iacute;nea de 
la costa, de este a oeste), frente al muelle oriental del puerto. El acero que 
cubre el tejado pronunciadamente inclinado se encara al Mediterr&aacute;neo como un 
manto protector, contra el viento y la humedad; el granito de Asu&aacute;n que reviste 
el grueso muro que lo sostiene, hendido por 4.000 caracteres de lenguas de todo 
el mundo, del pasado y del presente, avisa cada d&iacute;a a los estudiantes de la 
cercana Facultad de Comercio y Artes del renacimiento de la que fue la c&eacute;lebre 
Biblioteca de Alejandr&iacute;a. La biblioteca por excelencia, aun cuando lo que se 
haya dicho y escrito sobre ella a lo largo de los siglos sea incierto. Nadie 
sabe con absoluta seguridad d&oacute;nde se ubic&oacute;, cu&aacute;l fue su morfolog&iacute;a ni cu&aacute;ntos 
tesoros guard&oacute;. Nadie duda, sin embargo, que aquel lugar se convirti&oacute; en templo 
y dep&oacute;sito de todo el saber de la antig&amp;uuml;edad. Fue, como apunt&oacute; Vitrubio en su 
obra &lt;em&gt;De architectura&lt;/em&gt; (siglo I antes de Cristo), &amp;quot;la memoria de la 
humanidad&amp;quot;.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;El edificio que dentro de dos meses ser&aacute; solemnemente inaugurado 
en presencia de diversos monarcas y jefes de Estado, se encuentra, seg&uacute;n se 
cree, a unos 200 metros al este del que se alz&oacute; en tiempos del rey Ptolomeo I 
Sotero, en 295 a. C. (36 a&amp;ntilde;os m&aacute;s tarde de la fundaci&oacute;n de la ciudad por 
Alejandro Magno). Su interior es impactante. El espacio, la luz y el silencio, 
tres elementos indispensables par albergar cuatro millones de libros y acoger a 
2.000 lectores, para investigar y para reflexionar, delimitan una &uacute;nica y 
sorprendente sala: gigantesca, di&aacute;fana y dividida en 11 niveles estructurados 
tem&aacute;ticamente y separados entre s&iacute; por rampas y escaleras. Una magna estancia de 
madera, cemento, aluminio y granito, concebida para acceder a cada libro con 
facilidad, para abandonarse al estudio, y hasta para contemplar la l&iacute;nea del mar 
desde sus puntos m&aacute;s altos.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Las 66 columnas que sostienen el techo evocan el palmeral de un 
oasis (los capiteles de estas columnas se abren forma de loto) y los tragaluces 
por los que se cuelan los rayos del sol parecen haber sido intencionadamente 
trazados a imagen de las velas que despliega un gran barco. El desierto y el 
Mediterr&aacute;neo habitan en la Nueva Biblioteca de Alejandr&iacute;a.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Hoy no resulta def&iacute;cil imaginar a Jorge Luis Borges recorriendo 
lenta y placenteramente sus estantes, subiendo sus escaleras y acomod&aacute;ndose en 
los sobrios pupitres de cuero y madera. Borges a&amp;ntilde;or&oacute; la antigua biblioteca, a&uacute;n 
sin haberla conocido. Le apasion&oacute; y le obsesion&oacute;. En su obra &lt;em&gt;La biblioteca 
de Babel, &lt;/em&gt;la concibi&oacute; como un &amp;quot;universos&amp;quot; compuesto por &amp;quot;un n&uacute;mero 
indefinido, y tal vez infinito, de galer&iacute;as hexagonales, con vastos pozos de 
ventilaci&oacute;n en el medio, cercados por barandas baj&iacute;simas&amp;quot;. Y tambi&eacute;n la so&amp;ntilde;&oacute; con 
unas dimensiones tan descomunales que escapan a nuesta l&oacute;gica: &amp;quot;Dicen que los 
vol&uacute;menes que abarcan deja atr&aacute;s la cifra de los astros o de la arena del 
desierto. El hombre que quisiera agotarla perder&iacute;a la raz&oacute;n y los ojos 
temerarios...&amp;quot;.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;La antigua Biblioteca de Alejandr&iacute;a fue, efectivamente, el motor 
de aquella urbe espl&eacute;ndida que fund&oacute; Alenjandro Magno en 331 a. C. a orillas del 
mar, y que &eacute;l mismo convirti&oacute; en la nueva capital de Egipto. Una ciudad de 
grandes avenidas, majestuosos edificios e impresionantes obras de ingenier&iacute;a 
civil, como el&amp;nbsp;legendario faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo. 
El faro, con una altura de 125 metros, se levant&oacute; en el a&amp;ntilde;o 279 a C.; hoy 
descansa bajo las aguas del puerto. En el lugar que ocup&oacute;, en el extremo norte 
del muelle oriental, se construyo, en 1480, la Fortaleza del Sult&aacute;n 
Qaitbey.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Alejandr&iacute;a fue cosmopolita, culta y tolerante; fue compartida 
por egipcios, macedonios, romanos, fenicios y griegos. En especial, aquellos 
griegos que edificaron un fascinante microcosmos de sabidur&iacute;a y que imprimieron 
a sus gentes un car&aacute;cter saludablemente inquieto. Algo de ese esp&iacute;ritu 
helen&iacute;stico sobrevive en la ciudad de hoy. Al pie de la calle, fuera de los 
interminables y, en excesivas ocasiones, inacabados bloques de apartamentos que 
ocupan millones de familias, cuando el sol desciendo y cuandoya se ha llamando a 
la oraci&oacute;n desde la gran mezquita de Abu-al Abbas al-Mursi, el tr&aacute;nsito de 
hombres y mujeres resulta una visi&oacute;n pl&aacute;cida. El paso es manso, la conversaci&oacute;n 
a media voz entierra ese claxon impertinente de los coches, que en El Cairo se 
hace insoportable, y el abigarrado perfil de la ciudad dice mucho sobre lo que 
fue hace milenios y lo que es hoy: escenario inevitable de la convulta historia 
del Mediterr&aacute;neo oriental.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Asegura el doctor Alaa Zohdy, experto en el antigua egipto y 
habitante entusiasta de Alejandr&iacute;a, que &amp;quot;despu&eacute;s de vivir en ese lugar durante 
un tiempo, por mucho que uno quisiera marcharse e intalarse en otra parte, 
siempre acaba regresando. Eso le ha sucedid&oacute; a gran n&uacute;mero de griegos a lo largo 
de la histora. Esta ciudad tiene magnetismo&amp;quot;. Por supuesto, si cada d&iacute;a se 
disfrutara del breve momento de quietud que a media tarde se respira en el patio 
interior del Museo Greco-Romano, mientras una ni&amp;ntilde;a corretea entre columas 
milenarias&amp;nbsp; ante la imponente presencia de un busto de Marco Antonio, del siglo 
I a.C., Alejandr&iacute;a ser&iacute;a el destino perfecto para abandonarse definitivamente a 
la calma.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Se dice que su antigua biblioteca, a&uacute;n m&aacute;s rica e importante que 
la de Antenas y la de Antioqu&iacute;a, fue organizada bajo la decisiva ifluencia de 
Arist&oacute;teles a modo de cl&aacute;sico &lt;em&gt;gymnasium&lt;/em&gt;. Tambi&eacute;n se cuenta que el 
encargado de su gesti&oacute;n era designado directamente por el rey (el primer 
bibliotecario fue Demetrio de Falera), que lleg&oacute; a tener 10 grandes salas de 
investigaci&oacute;n y lectura, varios jardines, un zool&oacute;gico, una sala de disecci&oacute;n y 
un observatorio. Se compon&iacute;a de dos edificios, el &lt;em&gt;bruchium&lt;/em&gt; y el 
&lt;em&gt;serapeum&lt;/em&gt;, en cuyos interiores se encontraban multitud de estantes 
(&lt;em&gt;armar&iacute;as&lt;/em&gt;) y de habitaciones ocupadas por escribas y artistas que 
copiaban con pulcritud los manuscritos; estos cobraban seg&uacute;n el n&uacute;mero de l&iacute;neas 
que realizaban al cabo del d&iacute;a. La leyenda insiste en que all&iacute; se guardaron 
hasta 700.000 rollos de papiros. Incluso, en tiempos de Ptolomeo III Evergete, 
se levant&oacute; una segunda biblioteca p&uacute;blica, complementaria de la principal: la 
llamada Biblioteca-Hija.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;A lo largo de los tiempos, en la Biblioteca de Alejandr&iacute;a 
trabajaron y teorizaron lo m&aacute;s grandes sabios de la antig&amp;uuml;edad. Fil&oacute;logos 
versados en gram&aacute;tica, historiograf&iacute;a y mitograf&iacute;a; tambi&eacute;n, fil&oacute;sofos y 
cient&iacute;ficos que abrieron nuevos horizontes a las matem&aacute;ticas, la astronom&iacute;a, la 
geograf&iacute;a y la medicina. Aristarco, el primero en proclamar que la Tierra gira 
alrededor del Sol; Hiparco, quien midi&oacute; el a&amp;ntilde;o solar con gran exactitud; 
Erat&oacute;stenes, el primero en medir la circunferencia de la Tierra; Euclides, 
ge&oacute;metra insigne; Arqu&iacute;medes y Her&oacute;n de Alejandr&iacute;a, mec&aacute;nicos audaces y 
creadores de artilugios revolucionarios... Y hasta una brava mujer, Hipatia, 
gran matem&aacute;tica y astr&oacute;noma, cuyo martirio estuvo ligado a la propia destrucci&oacute;n 
de la Biblioteca siglos despu&eacute;s de su creaci&oacute;n. Hipatia fue su &uacute;ltima directora. 
Tras su asesinato a manos de una horda de fan&aacute;ticos, su memoria y su obra 
quedaron enterradas en el olvido.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Esa destrucci&oacute;n result&oacute; especialmente cruel. En realidad, la 
antiga Biblioteca de Alejandr&iacute;a fue varias veces arrasada a causa de las 
guerras, la negligencia y sobre todo, el miedo que el saber provoca en los 
d&eacute;spotas y en los ignorantes con poder. Sudecadencia arranc&oacute; definitivamente 
bajo el dominio de Roma. Ardi&oacute; por primera vez en tiempos de Julio C&eacute;sar (47 a. 
C:), durante una acci&oacute;n militar; en aquella ocasi&oacute;n, se cree que se perdieron 
40.000 obras acumuladas por la dinast&iacute;a de los Ptolomeos a lo largo de 250 a&amp;ntilde;os. 
Ya en nuestra era, y bajo el poder de diversos emperadores (Domiciano, 
Caracalla, Valeriano y Aureliano), la biblioteca fue gravemente da&amp;ntilde;ada en 
diversas ocasiones. La segunda gran destrucci&oacute;n se debi&oacute; a una orden del 
emperador cristiano Teodosio I (391). siglo y medio m&aacute;s tarde, Teodoroa, esposa 
de Justiniano, puso fin al sue&amp;ntilde;o de Alejandr&iacute;a. En 619, los persas arrasaron una 
tierra casi yerma. En 641, la capital de Egipto se traslad&oacute; definitivamente al 
&aacute;rea que hoy ocupa El Cairo. La agon&iacute;a de esta ciudad de leyenda ha durado, al 
cabo, casi 1.400 a&amp;ntilde;os.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&amp;quot;Hasta los a&amp;ntilde;os 70, la Biblioteca de Alejandr&iacute;a no parec&iacute;a m&aacute;s 
que un sue&amp;ntilde;o, el mero recuerdo e un pasado remoto y espl&eacute;ndido. Cuando el doctor 
Mustaf&aacute; El-Abbadi, un insigne historiador, public&oacute; un libro titulado &lt;em&gt;La 
antigua Biblioteca de Alejandr&iacute;a, vida y destino&lt;/em&gt;, removi&oacute; algunas 
conciencias y algo se puso en marcha: la ilusi&oacute;n de recuperar para nuestra 
ciudad una gran instituci&oacute;n en cuanto a la calidad de sus servios y la riqueza 
de sus fondos. Hab&iacute;a que vover a situar a Alejandr&iacute;a en el mapa de la cultura. 
En 1974, el presidente&amp;nbsp;de la Universidad de Alejandr&iacute;a, el doctor Mohamed Lotfi 
Dowidar, fue el primero en abandonar abiertamente y con realismo la posibilidad 
de revivir la instituci&oacute;n&amp;quot;. De esta manera, con moderado entusiasmo, explica 
Layla Abdel Hady el or&iacute;gen de la nueva biblioteca que a punto est&aacute; de obrir sus 
puertas.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Desde el pasado mes de octubre, esta mujer menuda y en&eacute;rgica, 
encargada de la organizaci&oacute;n y el funcionamiento de los servicios de librer&iacute;a 
(bajo las &oacute;rdenes del director de la nueva instituci&oacute;n, Ismail Serageldin), 
disponen con mano de hierro la labor de m&aacute;s de 150 empleados en la gran sala y 
en otras tres estancias adyancentes: las dedicadas a los j&oacute;venes (de 12 a 18 
&amp;ntilde;os), a los ni&amp;ntilde;os&amp;nbsp; (de 6 a 12 a&amp;ntilde;os) y a los ciegos.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Layla reconoce que luchan contra el timepo &amp;quot;Queda poco para la 
inaguraci&oacute;n, apenas dos meses, y a&uacute;n hay mucho por hacer. Aunque s&oacute;lo llevamos 
cuatro meses trabajando en le interior de la nueva biblioteca, &eacute;sta es, en 
realidad, una carrera de fondo que comenz&oacute; de manera definitiva en 1987, cuando 
la Unesco se implic&oacute; directamente en el proyecto.&amp;nbsp;En 1990, si firm&oacute; la 
Declaraci&oacute;n de Asu&aacute;n, el documento base para la recuperaci&oacute;n de la instituci&oacute;n, 
y en 1998 se puso la&amp;nbsp;primera piedra de este gran edificio. Desde entonces, no 
hemos dejado de esforzarnos con el objetivo de devolver a la ciudad&amp;nbsp;su antigua 
esplendor. Adem&aacute;s, tenemos la suerte de estar junto a uno de los campus de 
nuestra Universidad. Los cerca de 70.000 estudiantes universitarios de 
Alejandr&iacute;a se ver&aacute;n especialmente beneficiados. De hecho, puedo segurar que toda 
la ciudadan&iacute;a est&aacute; por completo entusiasmada. Desde hace algunos meses, la gente 
de aqu&iacute; se est&aacute; preocupando de conocer bien el que ser&aacute; uno de los grandes 
s&iacute;mbolos culturales de Egipto. Las visitas diaras son incesantes&amp;quot;, 
explica.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;De los cuatro millones de vol&uacute;menes que el nuevo espacio es, en 
la actualidad, capaz de albergar (en un futuro se podr&iacute;a alcanzar la cifra de 
ocho millones), hoy los fondos de la biblioteca cuenta con 200.000. Por ello, 
Layla Abdel Hady agradece cualquier donaci&oacute;n, por modesta que sea. Precisamente 
as&iacute;, gracias a las donaciones, es c&oacute;mo la antigua biblioteca acumul&oacute; buena parte 
de sus tesoros: cada viajero que llegaba al puerto de Alejandr&iacute;a o pon&iacute;a un pie 
en la ciudad era obligado a dejar los manuscritos originales que tra&iacute;a consigo; 
a cambio, se le daba una copia de los mismos y&amp;nbsp;su nombre era inscrito en un 
registro como propietario de tales documentos. Hoy, las donaciones llegan desde 
diversos rincones del mundo. En unas vitrinas de la gran sala de lectura se 
exhiben, entre otros, un papiero del Museo Egipcio de Tur&iacute;n, una colecci&oacute;n de 
libros en miniatura de grandes autores rusos editada en Mosc&uacute;, un facs&iacute;mil de 
los viejos manuscritos de la Biblia escritos en el siglo IV, donado por 
el&amp;nbsp;Vatincano, y dos copias manuscritas del Cor&aacute;n: una de 1212, originaria de 
Marruecos, y otra de 1238. En el Museo de los Manuscritos, uno de los cuatro que 
ocupan parte de las instalaciones de la biblioteca, figuran 8.000 documentos de 
gran valor.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;En su despacho del Ministerio, bajo un retrato del 
presidente&amp;nbsp;Mohamed Hsoni Mubarak, el titular de la cartera de Turismo, Mamdouh 
El Belta Gui, reflexiona en voz alta sobre la posible repercusi&oacute;n que la 
apertura de la nueva Biblioteca de Alejandr&iacute;a tendr&aacute; en la econom&iacute;a del pa&iacute;s: 
&amp;quot;Egipto ha ofrecido, a lo largo de los a&amp;ntilde;os, arte y grandes monumentos. En los 
&uacute;ltimos tiempos hemos querido diversificar nuestros destinos. Hemos potenciado 
el turismo religioso, como la Ruta de la Sagrada Familia, el turismo de la playa 
y el de aventura, el turismo deportivo y, por supuesto, el llamado eco-turismo. 
Ahora, cuando a partir del 23 de abril la biblioteca funcione de nuevo, es de 
esperar que localidad de Alejandr&iacute;a lleguen viajeros con intereses intelectuales 
muy concretos. Esto ser&aacute; un gran acontecimiento&amp;quot;.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Ese previsible inter&eacute;s intelectual al que se refiere el ministro 
ha despertado la esperanza de buena parte de los&amp;nbsp;j&oacute;venes de Alejandr&iacute;a. Azza Ali 
Ezzat, un estudiante de Turismo y&amp;nbsp;miembro de la plantilla de la nueva 
biblioteca, reconoce que su ciudad se encuentra ante una oportunidad &uacute;nica para 
reconstruir su aura legendaria. &amp;quot;Aqu&iacute; se est&aacute;n haciendo grandes esfuerzos para 
recuperar la categor&iacute;a que ostent&oacute; en la edad antigua. No s&oacute;lo se trata de hacer 
de ella un lugar m&aacute;s limpio, m&aacute;s ordenado, m&aacute;s&amp;nbsp;saludable, como se viene 
intentado desde&amp;nbsp; hace algunos a&amp;ntilde;&amp;ntilde;os; hay que implicarse en la gran repercusi&oacute;n 
cultural que la biblioteca va a tener&amp;quot;. Cuando explica esa repercusi&oacute;n, Azza 
utiliza la propia simbolog&iacute;a arquitect&oacute;nica del edificio al que todos los d&iacute;as 
acude. &amp;quot;Esta biblioteca tien una forma esf&eacute;rica porque representa el Sol 
-cuenta-. Y al igual que el Sol nace cada ma&amp;ntilde;ana, los nuevos conocimientos 
surgen con &eacute;l. Es la fuente de la sabidur&iacute;a y la sabidur&iacute;a ser&aacute; el nuevo reclamo 
de mi ciudad, tal y como&amp;nbsp;ocurri&oacute; siglos atr&aacute;s&amp;quot;.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Si como Borges escribi&oacute;, citando a Ralph Waldo Emerson, &amp;quot;La 
biblioteca es una especie de gabineta m&aacute;gico donde est&aacute;n encarnados los mejors 
esp&iacute;ritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de la mudez&amp;quot;, 
ya&amp;nbsp;s&oacute;lo queda viajar por las galer&iacute;as de la Nueva Biblioteca de Alejandr&iacute;a y 
pasar las p&aacute;ginas que atesora. Ser&aacute; entonces cuando llegue el&amp;nbsp;esperado despertar 
de la ciudad, tras&amp;nbsp;una noche demasiado larga y terriblemente oscura. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;strong&gt;Texto: Isabel Guti&eacute;rrez. Publicado en ByN DOMINICAL&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;</description>
</item>

<item>
<title>El comentario de textos literarios</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1339</link>
<description>&lt;strong&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br&gt;&lt;/em&gt;

por Natalia Bernabeu
Mor&oacute;n

&lt;em&gt;&amp;quot;As&iacute; como el estudio de la
M&uacute;sica s&oacute;lo puede realizarse oyendo obras musicales, el de la literatura s&oacute;lo
puede hacerse leyendo obras literarias. Suele ser creencia general que para
&amp;quot;saber literatura&amp;quot; basta conocer la historia literaria, Esto es tan
err&oacute;neo como pretender que se entiende de Pintura sabiendo d&oacute;nde y cu&aacute;ndo
nacieron los grandes pintores, y conociendo los t&iacute;tulos de sus cuadros, pero no
los cuadros mismos. Al conocimiento de la literatura se puede llegar: a) En
extensi&oacute;n, mediante la lectura de obras completas o antolog&iacute;as amplias. b) En
profundidad, mediante el comentario o explicaci&oacute;n de textos.&amp;quot;&lt;br&gt;
&lt;/em&gt;Fernando L&aacute;zaro Carreter y Evaristo Correa Calder&oacute;n.&lt;em&gt; C&oacute;mo se comenta un
texto literario&lt;/em&gt;. 

&amp;nbsp;

&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&Oacute;MO COMENTAR UN TEXTO LITERARIO?&lt;/strong&gt;

&lt;strong&gt;1. Introducci&oacute;n&lt;/strong&gt;

En la actualidad llamamos &lt;strong&gt;literatura&lt;/strong&gt; al arte cuyo material es el
lenguaje y al conjunto de obras espec&iacute;ficamente literarias. Desde que se
invent&oacute; la escritura &eacute;sta ha sido el veh&iacute;culo id&oacute;neo de la transmisi&oacute;n
literaria.

La &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Po&eacute;tica&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ciencia de la literatura&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es aquella
que tiene por objeto la fundamentaci&oacute;n te&oacute;rica de los estudios literarios. Una
de las disciplinas que forman parte de esta ciencia es la &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cr&iacute;tica
literaria&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; que analiza los elementos formales y tem&aacute;ticos de los textos
desde un punto de vista sincr&oacute;nico, vali&eacute;ndose de la t&eacute;cnica del &lt;strong&gt;Comentario
de textos&lt;/strong&gt;. 

&lt;strong&gt;2. El comentario de textos literario&lt;/strong&gt;

Para comentar un texto literario hay que analizar conjuntamente lo que el
texto dice y c&oacute;mo lo dice. Estos dos aspectos no pueden separarse, pues, como
opina el profesor L&aacute;zaro Carreter: &lt;em&gt;&amp;quot;No puede negarse que en todo
escrito se dice algo (fondo) mediante palabras (forma). Pero eso no implica que
forma y fondo puedan separarse. Separarlos para su estudio ser&iacute;a tan absurdo
como deshacer un tapiz para comprender su trama: obtendr&iacute;amos como resultado un
mont&oacute;n informe de hilos&amp;quot;&lt;/em&gt;.

&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;


 
  
  &amp;nbsp;
  
  
  &amp;nbsp;
  &lt;strong&gt;Consejos para hacer un buen
  comentario de textos literario&lt;/strong&gt;
  &amp;bull; Consultar previamente los datos de la historia literaria que se
  relacionan con el texto (&eacute;poca, autor, obra&amp;hellip;)&lt;br&gt;
  &amp;bull; Evitar parafrasear el texto, es decir, repetir las mismas ideas a las que
  &eacute;ste se refiere, pero de forma ampliada.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Leer despacio, sin ideas prefijadas, intentando descubrir lo que el autor
  quiso expresar.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Delimitar con precisi&oacute;n lo que el texto dice.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Intentar descubrir c&oacute;mo lo dice.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Concebir el texto como una unidad en la que todo est&aacute; relacionado; buscar
  todas las relaciones posibles entre el fondo y la forma del texto.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Seguir un orden preciso en la explicaci&oacute;n que no olvide ninguno de los
  aspectos esenciales.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Expresarse con claridad, evitar los comentarios superfluos o excesivamente
  subjetivos.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Ce&amp;ntilde;irse al texto: no usarlo como pretexto para referirse a otros temas
  ajenos a &eacute;l.&lt;br&gt;
  &amp;bull; Ser sincero en el juicio cr&iacute;tico. No temer expresar la propia opini&oacute;n sobre
  el texto, fundamentada en los aspectos parciales que se hayan ido
  descubriendo. 
  &amp;nbsp;
  
  
  &amp;nbsp;
  
 


&lt;/div&gt;

As&iacute; pues, comentar un texto consiste en relacionar de forma clara y ordenada
el fondo y la forma de ese texto y descubrir lo que el autor del mismo quiso
decirnos. Puede haber, por tanto, distintas explicaciones v&aacute;lidas de un mismo
texto, dependiendo de la cultura, la sensibilidad o los intereses de los
lectores que lo realizan.

Para llevar a cabo el an&aacute;lisis conviene seguir un m&eacute;todo, establecer una
serie de fases o etapas en el comentario que nos permitan una explicaci&oacute;n lo m&aacute;s
completa posible del texto.

&lt;a href=&quot;http://www.quadraquinta.org/documentos-teoricos/cuaderno-de-apuntes/comentariodetextos.html#comentario#comentario&quot;&gt;&lt;em&gt;ir arriba&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;

&lt;strong&gt;2.1. Etapa previa: Lectura comprensiva y
localizaci&oacute;n del texto &lt;/strong&gt;

&lt;strong&gt;La comprensi&oacute;n del texto.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;
La etapa previa a cualquier comentario consiste en realizar una lectucra
rigurosa que nos permita entender tanto el texto completo como cada una de las
partes que lo forman. Para ello lo leeremos cuantas veces sean necesarias,
intentando solucionar las dificultades que nos plantea. En esta fase ser&aacute;
necesario utilizar diccionarios, gram&aacute;ticas y otros libros de consulta. 

&lt;strong&gt;La localizaci&oacute;n del texto.&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;
Los textos pueden ser fragmentos u obras &iacute;ntegras, y, por lo general,
pertenecen a un autor que ha escrito otras obras a lo largo de su vida. Por eso
es imprescindible localizar el texto que se comenta, es decir identificar
algunos datos externos como los siguientes:&lt;br&gt;
&amp;bull; Autor, obra, fecha, periodo.&lt;br&gt;
&amp;bull; Relaci&oacute;n del texto con su contexto hist&oacute;rico.&lt;br&gt;
&amp;bull; Caracter&iacute;sticas generales de la &eacute;poca, movimiento literario al que pertenece
el texto. Relaci&oacute;n con otros movimientos art&iacute;sticos y culturales del momento.&lt;br&gt;
&amp;bull; Caracter&iacute;sticas de la personalidad del autor que se reflejan en el texto.&lt;br&gt;
&amp;bull; Relaci&oacute;n de esa obra con el resto de la producci&oacute;n del autor.&lt;br&gt;
&amp;bull; Situaci&oacute;n del fragmento analizado respecto a la totalidad de la obra. 

&lt;strong&gt;El g&eacute;nero literario y la forma de expresi&oacute;n&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;
Es importante delimitar el g&eacute;nero y subg&eacute;nero literario al que pertenece el
texto, se&amp;ntilde;alando aquellos aspectos en los que el autor sigue los rasgos propios
del g&eacute;nero y aquellos otros en los que muestra cierta originalidad o
innovaci&oacute;n. 

&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;


 
  
  &amp;nbsp;
  
  
  &amp;nbsp;
  &lt;strong&gt;Los textos pueden pertenecer a
  los m&aacute;s diversos g&eacute;neros literarios:&lt;/strong&gt;
  &amp;bull; G&eacute;neros &eacute;pico- narrativos como: Epopeya, Cantar de gesta, Romance,
  Novela, Cuento, Leyenda, Cuadro de costumbres&amp;hellip;&lt;br&gt;
  &amp;bull; G&eacute;neros l&iacute;ricos como: Oda, Canci&oacute;n, Eleg&iacute;a, Romance l&iacute;rico, Epigrama,
  Balada, Villancico, Serranilla&amp;hellip;&lt;br&gt;
  &amp;bull; G&eacute;neros dram&aacute;ticos como: Tragedia, Comedia, Drama, Tragicomedia, Auto
  Sacramental, Paso, Entrem&eacute;s, J&aacute;cara, Loa, Baile, Mojiganga, Sainete&amp;hellip;&lt;br&gt;
  &amp;bull; G&eacute;neros did&aacute;ctico ensay&iacute;sticos como: Ep&iacute;stola, F&aacute;bula, Ensayo, Art&iacute;culo&amp;hellip;
  &amp;nbsp;
  
  
  &amp;nbsp;
  
 


&lt;/div&gt;

En este apartado conviene analizar:&lt;br&gt;
&amp;bull; El g&eacute;nero y subg&eacute;nero del texto. Rasgos generales.&lt;br&gt;
&amp;bull; Aspectos originales&lt;br&gt;
&amp;bull; Forma de expresi&oacute;n utilizada por el autor: narraci&oacute;n, descripci&oacute;n, di&aacute;logo&amp;hellip;&lt;br&gt;
&amp;bull; Prosa o verso y peculiaridades del texto derivadas de ello. 

&lt;a href=&quot;http://www.quadraquinta.org/documentos-teoricos/cuaderno-de-apuntes/comentariodetextos.html#comentario#comentario&quot;&gt;&lt;em&gt;ir arriba&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;

&lt;strong&gt;2.2. An&aacute;lisis del contenido&lt;/strong&gt; 

En esta fase deben analizarse el argumento, el tema o idea central que el
autor nos quiere transmitir, su punto de vista y la forma en que estructura el
mensaje. &lt;br&gt;
&amp;bull;Para hallar el argumento preguntaremos: &amp;iquest;Qu&eacute; ocurre? &lt;br&gt;
&amp;bull;Para delimitar el tema: &amp;iquest;Cu&aacute;l es la idea b&aacute;sica que ha querido transmitir el
autor del texto?.&lt;br&gt;
&amp;bull;Para analizar la estructura: &amp;iquest;C&oacute;mo organiza el autor lo que quiere decir en
unidades coherentes relacionadas entre s&iacute;?&lt;br&gt;
&amp;bull;Para descubrir la postura del autor: &amp;iquest;De qu&eacute; forma interviene el autor en el
texto? 

&lt;strong&gt;Argumento y tema&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;
Hallar el argumento de un texto es seleccionar las acciones o acontecimientos
esenciales y reducir su extensi&oacute;n conservando los detalles m&aacute;s importantes. El
argumento puede desarrollarse en uno o dos p&aacute;rrafos.

Si del &lt;strong&gt;argumento&lt;/strong&gt; eliminamos todos los detalles y definimos la
intenci&oacute;n del autor, lo que quiso decir al escribir el texto, estaremos
extrayendo el tema. Este ha de ser breve y conciso: se reducir&aacute; a una o dos
frases.

Al analizar el &lt;strong&gt;tema&lt;/strong&gt; de un texto habr&aacute; que se&amp;ntilde;alar tambi&eacute;n los t&oacute;picos
y motivos literarios que puedan aparecer en el texto: &lt;em&gt;locus amoenus, beatus
ille&lt;/em&gt;, etc&amp;hellip; 

&lt;strong&gt;La estructura del texto&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;br&gt;
Si nos detenemos en la forma en que el autor ha compuesto el texto y en c&oacute;mo
las distintas partes del mismo se relacionan entre s&iacute;, estaremos analizando la
estructura.

Para hallar la estructura de un texto hay que delimitar en primer lugar sus &lt;strong&gt;n&uacute;cleos&lt;/strong&gt;
estructurales. Estos pueden estar divididos a su vez en subn&uacute;cleos. Adem&aacute;s, hay
que determinar las &lt;strong&gt;relaciones&lt;/strong&gt; que se establecen entre ellos.

El esquema estructural cl&aacute;sico es el de&lt;strong&gt; introducci&oacute;n desarrollo&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;climax&lt;/strong&gt;
y &lt;strong&gt;desenlace&lt;/strong&gt;, pero los textos pueden organizarse de otras formas:&lt;br&gt;
&amp;bull; La disposici&oacute;n &lt;strong&gt;&lt;em&gt;lineal&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: los elementos aparecen uno detr&aacute;s de
otro hasta el final.&lt;br&gt;
&amp;bull; La disposici&oacute;n &lt;strong&gt;&lt;em&gt;convergente&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: todos los elementos convergen en la
conclusi&oacute;n&lt;br&gt;
&amp;bull; La estructura &lt;strong&gt;&lt;em&gt;dispersa&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: los elementos no tienen aparentemente
una estructura definida, &eacute;sta puede llegar a ser ca&oacute;tica .&lt;br&gt;
&amp;bull; La estructura &lt;strong&gt;&lt;em&gt;abierta y aditiva&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: los elementos se a&amp;ntilde;aden unos a
otros y se podr&iacute;a seguir a&amp;ntilde;adiendo m&aacute;s.&lt;br&gt;
&amp;bull; La estructura &lt;strong&gt;&lt;em&gt;cerrada&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, contraria a la anterior, etc.

&lt;a href=&quot;http://www.quadraquinta.org/documentos-teoricos/cuaderno-de-apuntes/comentariodetextos.html#comentario#comentario&quot;&gt;&lt;em&gt;ir arriba&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;

&lt;strong&gt;Postura del autor en el texto y punto de vista&lt;/strong&gt;

&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;


 
  
  &amp;nbsp;
  
  
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  &lt;strong&gt;El contexto &lt;/strong&gt;
  El contexto es el &aacute;mbito de referencia de un texto. &amp;iquest;Qu&eacute; entiendo por &lt;em&gt;&aacute;mbito
  de referencia&lt;/em&gt;?. Todo aquello a lo que puede hacer referencia un texto: la
  cultura, la realidad circundante, las ideolog&iacute;as, las convenciones sociales,
  las normas &eacute;ticas, etc.&lt;br&gt;
  Pero no es lo mismo el contexto en que se produce un texto que el contexto en
  el que se interpreta. Si nos ce&amp;ntilde;imos a los textos literarios escritos, como
  m&iacute;nimo cabe distinguir entre el contexto del autor y el contexto del
  receptor. Sin duda el &aacute;mbito de referencia de un autor al escribir su obra es
  distinto del &aacute;mbito de referencia del receptor; la cultura del autor, su
  conocimiento de la realidad circundante, su mentalidad, sus costumbres, no
  suelen coincidir con la cultura, el conocimiento de la realidad, la
  mentalidad o las costumbres de sus lectores. M&aacute;s a&uacute;n, no es posible hablar de
  los lectores como una entidad abstracta, porque son seres individuales, cuyos
  contextos son asimismo diferentes, por muy peque&amp;ntilde;a que sea la diferencia.
  Manuel Camarero. &lt;em&gt;Introducci&oacute;n al
  comentario de textos&lt;/em&gt;. Castalia.
  &amp;nbsp;
  
  
  &amp;nbsp;
  
 


&lt;/div&gt;

En este apartado se comentar&aacute; el modo en que el autor interviene en el
texto. &Eacute;ste puede adoptar una postura objetiva o subjetiva, realista o
fant&aacute;stica, seria o ir&oacute;nica&amp;hellip;etc.

Hay que analizar tambi&eacute;n desde d&oacute;nde relata la historia (desde afuera, desde
arriba, etc.), si aparece o no el narrador y qu&eacute; punto de vista adopta: tercera
persona omnisciente, tercera persona observadora, primera persona protagonista,
primera persona testigo, etc.

&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;


 
  
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  &lt;strong&gt;Tipos de narrador&lt;/strong&gt; 
  &amp;bull; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tercera persona limitada&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: el narrador se refiere a los
  personajes en tercera persona, pero s&oacute;lo describe lo que puede ser visto,
  o&iacute;do o pensado por un solo personaje.&lt;br&gt;
  &amp;bull; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tercera persona omnisciente&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: el narrador describe todo lo que
  los personajes ven, sienten, oyen&amp;hellip; y los hechos que no han sido presenciados
  por ning&uacute;n personaje.&lt;br&gt;
  &amp;bull; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tercera persona observadora&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: el narrador cuenta los hechos de
  los que es testigo como si los contemplara desde fuera, no puede describir el
  interior de los personajes.&lt;br&gt;
  &amp;bull; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Primera persona central&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: El narrador adopta el punto de vista
  del protagonista que cuenta su historia en primera persona.&lt;br&gt;
  &amp;bull; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Primera persona perif&eacute;rica:&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; el narrador adopta el punto de
  vista de un personaje secundario que narra en primera persona la vida del
  protagonista.&lt;br&gt;
  &amp;bull; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Primera persona testigo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: un testigo de la acci&oacute;n que no
  participa en ella narra en primera persona los acontecimientos.&lt;br&gt;
  &amp;bull; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Segunda persona narrativa:&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; El narrador habla en segunda
  persona con lo que se produce un di&aacute;logo-mon&oacute;logo del proatagonista consigo
  mismo.
  Jos&eacute; Mar&iacute;a D&iacute;ez Borque. &lt;em&gt;Comentario
  de textos literarios&lt;/em&gt;. Playor. (Adaptaci&oacute;n)
  &amp;nbsp;
  
  
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&lt;/div&gt;

&lt;a href=&quot;http://www.quadraquinta.org/documentos-teoricos/cuaderno-de-apuntes/comentariodetextos.html#comentario#comentario&quot;&gt;&lt;em&gt;ir arriba&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;

&lt;strong&gt;2.3. An&aacute;lisis de la forma&lt;/strong&gt;

Hemos visto como el fondo y la forma de un texto est&aacute;n &iacute;ntimamente unidos.
Por eso en esta fase del comentario se ha de poner al descubierto c&oacute;mo cada
rasgo formal responde, en realidad, a una exigencia del tema. En este apartado
habremos de analizar: 

&lt;strong&gt;El an&aacute;lisis del lenguaje literario&lt;br&gt;
&lt;/strong&gt;Nos detendremos en el uso que el autor hace de las diferentes figuras
ret&oacute;ricas y con qu&eacute; intenci&oacute;n, relacion&aacute;ndolo en todo momento con el tema del
texto.

&lt;strong&gt;El an&aacute;lisis m&eacute;trico de los textos en verso&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;
Ritmo, medida, rima, pausas, encabalgamientos, tipos de versos y estrofas
utilizadas, etc. 

&lt;strong&gt;La exposici&oacute;n de las peculiaridades lingu&iacute;sticas del texto&lt;/strong&gt; &lt;br&gt;
&amp;bull; &lt;strong&gt;Plano f&oacute;nico&lt;/strong&gt;: se analizar&aacute;n las peculiaridades ortogr&aacute;ficas, fon&eacute;ticas
y gr&aacute;ficas del texto que tengan valor expresivo. &lt;br&gt;
&amp;bull; &lt;strong&gt;Plano morfosint&aacute;ctico&lt;/strong&gt;: se prestar&aacute; atenci&oacute;n a aspectos como los
siguientes: acumulaci&oacute;n de elementos de determinadas categor&iacute;as gramaticales
(sustantivos, adjetivos, etc.); uso con valor expresivo de diminutivos y
aumentativos, y de los grados del adjetivo; presencia de t&eacute;rminos en aposici&oacute;n;
utilizaci&oacute;n de los distintos tiempos verbales; alteraciones del orden
sint&aacute;ctico; predominio de determinadas estructuras oracionales&amp;hellip;&lt;br&gt;
&amp;bull; &lt;strong&gt;Plano sem&aacute;ntico&lt;/strong&gt;: se analizar&aacute; el l&eacute;xico utilizado por el autor, la
presencia de t&eacute;rminos homon&iacute;micos, polis&eacute;micos, sin&oacute;nimos, ant&oacute;nimos, etc; y
los valores connotativos del texto.

&lt;strong&gt;2.4. El texto como comunicaci&oacute;n&lt;/strong&gt;

&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;


 
  
  &amp;nbsp;
  
  
  &amp;nbsp;
  &lt;strong&gt;Los lectores dan vida al texto&lt;/strong&gt;
  Los lectores de textos literarios solemos detenernos en la interpretaci&oacute;n
  de los matices significativos que adquieren ciertas palabras o expresiones en
  los contextos en que aparecen, porque estimamos que el autor lo ha escrito
  as&iacute; &lt;em&gt;con&lt;/em&gt; &lt;em&gt;una intenci&oacute;n&lt;/em&gt; determinada. Otra cosa es que demos
  precisamente con la clave de esa &lt;em&gt;intenci&oacute;n&lt;/em&gt; comunicativa del autor; a
  menudo ser&aacute; punto menos que imposible. Imaginemos la interpretaci&oacute;n de un
  texto literario medieval; averiguar exactamente lo que quiso decir el autor
  requerir&iacute;a una reconstrucci&oacute;n arqueol&oacute;gica de la &eacute;poca y el lugar en el que
  fue escrito el texto, una reconstrucci&oacute;n de la cultura que ten&iacute;a el autor y
  aun de la que ten&iacute;an los lectores a quienes se dirig&iacute;a.&lt;br&gt;
  Es posible, en cambio, que indaguemos la intenci&oacute;n comunicativa del texto,
  porque, como lectores, proporcionamos &lt;em&gt;vida&lt;/em&gt; al texto cuando lo leemos;
  si no, ser&iacute;a un libro cerrado, muerto. La intenci&oacute;n comunicativa del texto es
  aquella que el lector obtiene del texto, lo que a &lt;em&gt;&eacute;l&lt;/em&gt; le comunica.
  Manuel Camarero. &lt;em&gt;Introducci&oacute;n al
  comentario de textos.&lt;/em&gt; Castalia.
  &amp;nbsp;
  
  
  &amp;nbsp;
  
 


&lt;/div&gt;

Una de las caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas de la comunicaci&oacute;n literaria es la
separaci&oacute;n que existe entre el emisor y el receptor de la obra. &lt;strong&gt;El emisor es
el autor&lt;/strong&gt;, pieza fundamental de la comunicaci&oacute;n literaria, pues es quien enuncia
el mensaje. El significado de un texto depende, en primer lugar, de la
intenci&oacute;n de su autor que, a la hora de escribir est&aacute; influenciado por su
sistema de creencias y el contexto hist&oacute;rico social al que pertenece, entre
otros condicionamientos. &lt;strong&gt;El receptor es el lector&lt;/strong&gt; de la obra. Cada
lector hace &amp;quot;su propia lectura&amp;quot;, seg&uacute;n sus caracter&iacute;sticas personales
y el contexto hist&oacute;rico social al que pertenece. As&iacute; pues, al analizar el texto
como comunicaci&oacute;n habr&aacute; que atender a los siguientes aspectos:

&amp;bull; &lt;strong&gt;Funciones del lenguaje que predominan en el texto&lt;/strong&gt;. Actitud del
autor ante el lector: &amp;iquest;Se dirige directamente a &eacute;l?&lt;br&gt;
&amp;bull; &lt;strong&gt;Reacci&oacute;n que la lectura provoca &lt;/strong&gt;en nosotros como lectores: emoci&oacute;n,
identificaci&oacute;n, rechazo, etc.&lt;br&gt;
&amp;bull; &lt;strong&gt;Intenci&oacute;n comunicativa dominante&lt;/strong&gt; en el texto: informativa, persuasiva,
l&uacute;dica&amp;hellip;&lt;br&gt;
&amp;bull; &lt;strong&gt;Posici&oacute;n del autor&lt;/strong&gt; ante el sistema de valores de su &eacute;poca.

&lt;strong&gt;2.5. Juicio cr&iacute;tico&lt;/strong&gt;

En este apartado se trata de hacer balance de todas las observaciones que
hemos ido anotando a lo largo del comentario y expresar de forma sincera,
modesta y firme nuestra impresi&oacute;n personal sobre el texto:&lt;br&gt;
&amp;bull;&lt;strong&gt; Resumen&lt;/strong&gt; de los aspectos m&aacute;s relevantes analizados en el comentario.&lt;br&gt;
&amp;bull; &lt;strong&gt;Opini&oacute;n personal.&lt;/strong&gt; </description>
</item>

<item>
<title>ALGUNOS ELEMENTOS T&amp;Eacute;CNICOS DE LAS OBRAS DE FICCI&amp;Oacute;N NARRATIVA</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1338</link>
<description>&lt;div class=&quot;post-meta-top&quot;&gt;&lt;div class=&quot;date&quot;&gt;En el centro de todo &lt;strong&gt;discurso narrativo de ficci&oacute;n&lt;/strong&gt; existen tres factores determinantes de la comunicaci&oacute;n:&lt;br&gt;-El autor, especie de dios o demiurgo de la creaci&oacute;n;&lt;br&gt;-El narrador, instrumento creado por el autor que sirve de transmisor de sus ideas;&lt;br&gt;-El lector, que eval&uacute;a y juzga el discurso narrativo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me limitar&eacute; en este art&iacute;culo a tratar aspectos bien importantes que debe conocer el lector para juzgar adecuadamente cualquier discurso narrativo de ficci&oacute;n, entre los que incluyo la novela y el cuento como g&eacute;neros abarcadores de toda una gama posible de variantes que en la actualidad han dado por definirse, tales como minicuento, relato, noveleta y m&aacute;s modernamente relacionado con la t&eacute;cnica inform&aacute;tica, el &lt;strong&gt;hiperrelato&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;hipertexto&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Para comenzar, debiera establecerse que en toda &lt;strong&gt;obra narrativa de ficci&oacute;n&lt;/strong&gt; existen dos grandes compartimentos que sin estar absolutamente separados uno del otro, cada uno en particular tiene sus propios estatutos o reglamentos y a la vez elementos constitutivos. Estos compartimentos son lo &lt;strong&gt;extraliterario&lt;/strong&gt; y lo &lt;strong&gt;literario&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;En lo extraliterario entran todos aquellos elementos ajenos a la obra narrativa en s&iacute; misma pero que en un momento determinado interact&uacute;an con ella. Para que se tengan en cuenta durante futuras lecturas, enumero los m&aacute;s importantes:&lt;br&gt;-El autor, que crea la trama partiendo de una historia real o imaginaria pero siempre como reflejo de la realidad que &eacute;l vive. Es por tanto due&amp;ntilde;o absoluto y responsable directo de su obra.&lt;br&gt;-El lector, que por alg&uacute;n motivo cualquiera lee la obra y adquiere sobre ella el derecho de juzgarla, acept&aacute;ndola o rechaz&aacute;ndola. El cr&iacute;tico literario es una forma de lector m&aacute;s especializado, pero a&amp;nbsp; fin de cuentas un lector igual que otro, con su ideolog&iacute;a, idiosincrasia, prejuicios y gustos formados en un medio hist&oacute;rico-social concreto, de la misma manera que el autor.&lt;br&gt;-El tiempo hist&oacute;rico, que es aquel en que viven tanto el autor como el lector de una manera concreta, y por tanto pertenece a una determinada formaci&oacute;n hist&oacute;rico-social que tiene su ideolog&iacute;a dominante.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Dentro del tiempo hist&oacute;rico podr&iacute;amos distinguir diferentes variantes constitutivas en distintos pa&iacute;ses, pero que no podr&iacute;an separarse de este concepto general. As&iacute;, podr&iacute;amos hablar de un tiempo cultural para referirnos a la cultura dominante en un per&iacute;odo dado y que influir&aacute; tanto en el autor a la hora de escribir su obra como en el lector en cuanto a juzgarla.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;No ser&iacute;a lo mismo escribir una novela cuando los valores culturales admitidos pasan por lo campesino que cuando se tamizan a trav&eacute;s de lo citadino. Como tampoco escribir&iacute;a de igual manera un autor que est&aacute; influenciado por la cultura parisina que aquel que vive en un municipio cubano del llamado interior del pa&iacute;s, donde existen una serie de prejuicios de &iacute;ndole supraestructual (&eacute;tnicos, raciales, religiosos, pol&iacute;ticos, etc&eacute;tera) inexistentes en Par&iacute;s.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por las mismas razones, no juzgar&iacute;an de igual manera la obra escrita por un autor dos lectores que viven en diferentes lugares, porque sobre cada uno ejerce una gran influencia esto que llamo de una manera un tanto el&iacute;ptica el tiempo cultural.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El espacio real es un elemento a considerar al evaluar nuestras lecturas y podemos definirlo no solo como el lugar concreto donde se escribe o se lee una cierta obra narrativa, sino adem&aacute;s el lugar donde se ha formado ese individuo concreto y que podr&iacute;a abarcar uno o varios espacios geogr&aacute;ficos.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;As&iacute;, para un mismo tiempo hist&oacute;rico pueden presentarse diferentes variantes tanto para el autor como para el lector. Pueden nacer en un espacio subdesarrollado y formarse en un espacio desarrollado. El traslado a un espacio desarrollado puede ocurrir durante la ni&amp;ntilde;ez, la adolescencia o la madurez. Pueden nacer en un espacio desarrollado y formarse en un espacio subdesarrollado.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Tambi&eacute;n tiene influencia sobre el espacio real la formaci&oacute;n pol&iacute;tico-social que sea dominante en el mismo, y de igual manera la cultura dominante o lo que podr&iacute;amos distinguir como el espacio cultural, entendiendo por este &uacute;ltimo concepto como el lugar o los lugares concretos bajo un sistema cultural dominante que ejercen influencia sobre el autor o el lector.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Podr&iacute;amos a&uacute;n enunciar algunos conceptos complementarios tales como:&lt;br&gt;-Tiempo del escritor: &eacute;poca en la cual vive el autor.&lt;br&gt;-Tiempo de la escritura: cantidad de tiempo cronol&oacute;gico y psicol&oacute;gico que emplea el autor para escribir su obra.&lt;br&gt;-Tiempo verbal: el empleado en las diferentes oraciones en correspondencia con las reglas ling&amp;uuml;&iacute;sticas y que se resumen en pret&eacute;rito, presente y futuro con sus distintas variantes.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Como conclusi&oacute;n, podemos decir que el conocimiento de lo extraliterario en una obra narrativa concreta ayuda a juzgar con m&aacute;s acierto lo literario.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La narrativa de la que aqu&iacute; vengo tratando dije al principio que es la de ficci&oacute;n, y por lo tanto de lo que habla este tipo de narrativa es de hechos imaginados y creados por el autor, dispuestos de tal manera en una trama no que sean verdad (que es una categor&iacute;a de lo extraliterario) sino que resulten veros&iacute;miles (cre&iacute;bles, aceptables) por el lector.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;De aqu&iacute; que aun cuando pueda existir y de hecho existe una cierta correlaci&oacute;n entre lo extraliterario y lo literario, lo primero es una realidad tangible en s&iacute; misma, con sus propias leyes f&iacute;sicas, econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y sociales, es decir, leyes objetivas. Sin embargo, lo literario tiene tambi&eacute;n sus leyes particulares pero que tienen su fundamento en lo subjetivo del autor y del lector y no en lo objetivo del mundo que nos rodea.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Abundando en este concepto de lo extraliterario, diremos que sus leyes pasan por un proceso psicol&oacute;gico tanto del emisor (autor) como del receptor (lector), de manera tal que eso que algunos cr&iacute;ticos llaman err&oacute;neamente mensaje (para m&iacute; en realidad, un proceso de comunicaci&oacute;n) depende tanto de la interpretaci&oacute;n subjetiva que hace el autor acerca de la realidad real como de la interpretaci&oacute;n subjetiva que realiza el lector acerca del texto narrativo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Sentados estos precedentes, enumero los elementos m&aacute;s importantes de una obra narrativa:&lt;br&gt;-El narrador, que es el sujeto de que se vale el autor para contar una serie de eventos ordenados como una trama, de manera que resulten veros&iacute;miles.&lt;br&gt;-El narratario, que es el elemento de ficci&oacute;n al que dentro de la trama, desde el punto de vista literario, va dirigido el discurso narrativo. Conceptualmente, es una funci&oacute;n obligatoria en todo texto aunque su presencia no est&eacute; marcada.&lt;br&gt;-El tiempo fabular o de la acci&oacute;n, es aquel dentro del cual se mueve la trama que viene contando el narrador. Se diferencia del tiempo hist&oacute;rico (que es siempre lineal, del pasado al presente al futuro) en que puede organizarse de muy diversas maneras y por lo general no se ajusta a las secuencias cronol&oacute;gicas de la vida real.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El manejo del tiempo en las diferentes escenas de un texto narrativo crea una cierta atm&oacute;sfera, un cierto transcurrir m&aacute;s lento o m&aacute;s acelerado en dependencia de las circunstancias que se est&aacute;n narrando. No es lo mismo describir un paisaje (momento del relato en el debe darse la sensaci&oacute;n de que el tiempo se detiene) que contar una pelea de perros (ocasi&oacute;n que debe comunic&aacute;rsele al lector la sensaci&oacute;n de que todo transcurre en infinitesimales fracciones de segundos). Podr&iacute;amos entonces designar esta variante de lo temporal como tiempo atmosf&eacute;rico, pero sin olvidar que no se trata de una categor&iacute;a independiente del tiempo fabular.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El espacio fabular o novelesco es aquel que se nos presenta dentro del texto narrativo y que el lector acepta con unas leyes propias que son independientes del espacio real.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;En un&amp;nbsp; espacio fabular determinado, los personajes podr&iacute;an levitar, tener muelles en lugar de pies o estar facultados para regenerar a voluntad sus brazos e incluso crear miembros corporales totalmente nuevos, siempre que tales acciones resulten veros&iacute;miles para el espacio fabular de una obra narrativa concreta.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por lo tanto, de lo que trata lo novelesco es de una realidad literaria sin las ataduras de la realidad real, donde todo es posible siempre que resulte veros&iacute;mil para el lector.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Los actantes van m&aacute;s all&aacute; del concepto de personaje porque m&aacute;s que meros actores que representan a seres humanos est&aacute;n referidos a determinadas funciones necesarias dentro del terreno de las acciones que deben existir para que haya trama. Entonces, diremos que lo actancial es la funci&oacute;n narrativa que cumple cada personaje, por decirlo de tal manera que complazca a los amantes de las definiciones. Yo prefiero decir que un personaje es v&aacute;lido en una obra&amp;nbsp; narrativa si realmente cumple una funci&oacute;n l&oacute;gica y entonces se trata de un actante.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por ejemplo, el personaje Juan en una novela no ser&iacute;a m&aacute;s que un nombre aunque lo describi&eacute;semos f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente, y solo pasar&aacute; a ser actante cuando deje de ser mero relleno para justificar p&aacute;ginas y sirva por ejemplo para llevarle un mensaje al protagonista de la trama dici&eacute;ndole que vienen tres asesinos a acabar con su vida.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El rat&oacute;n es un actante cuando por haberse comido el queso provoca que el gato comience a perseguirlo. La funci&oacute;n actancial del rat&oacute;n en esta supuesta historia ser&iacute;a comer queso (agresor) y la funci&oacute;n actancial del gato perseguir al rat&oacute;n (defensor).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El concepto de actante evita al autor que acepta tal presupuesto de la teor&iacute;a literaria, crear personajes irrelevantes y gratuitos.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El asunto que narra un texto no puede confundirse con el tema. El tema es lo general (el amor, la pasi&oacute;n, el sexo, la muerte) en tanto el asunto es lo particular que trata una obra narrativa concreta por cada tema elegido (el fracaso matrimonial de una pareja que jur&oacute; durante el noviazgo amarse hasta la muerte; una mujer es incapaz de olvidar a un hombre que no la ama; la violaci&oacute;n que comete un m&eacute;dico drogando a una paciente; la p&eacute;rdida de la mujer amada por culpa de un accidente del tr&aacute;nsito).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Con estos ejemplos estoy advirtiendo que durante la lectura de una obra narrativa resulta importante delimitar primero el tema y luego el asunto para estar en condiciones de enjuiciar adecuadamente dicha obra.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Una escuela en lo educativo es el lugar que sirve para ense&amp;ntilde;ar ciertas disciplinas a un grupo de educandos por parte de los maestros o profesores. Una escuela en lo art&iacute;stico designa determinada corriente creativa que partiendo de un&amp;nbsp; maestro (figura cimera y representativa) genera detr&aacute;s de s&iacute; una cierta cantidad de ep&iacute;gonos (seguidores).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por ejemplo, el barroco cubano en la literatura sin lugar a dudas es una escuela literaria que parte de un maestro como Alejo Carpentier. Aun cuando antes hubo otros cultores de esta corriente, fue &eacute;l quien llev&oacute; a la novel&iacute;stica contempor&aacute;nea de Cuba el decir recargado en lo ling&amp;uuml;&iacute;stico y el af&aacute;n por mostrar paisajes ex&oacute;ticos con un lenguaje desbordado de im&aacute;genes y de palabras rebuscadas.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;No quiero mencionar otras posibles escuelas literarias porque para m&iacute; este concepto siempre ser&iacute;a totalmente discutible, el que m&aacute;s ata&amp;ntilde;e desentra&amp;ntilde;ar a la historia literaria que a la narratolog&iacute;a porque, &amp;iquest;qui&eacute;n es el maestro americano del modernismo, Mart&iacute; o Dar&iacute;o? Para la narratolog&iacute;a, esto carece de relevancia: lo importante es saber que existen el barroco, el modernismo, el clasicismo, etc&eacute;tera, que todas han sido y ser&aacute;n corrientes de la vanguardia en una determinada &eacute;poca concreta y en un pa&iacute;s espec&iacute;fico.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Solo he apuntado conceptos muy elementales que pertenecen al campo de la narratolog&iacute;a, ciencia que se encarga de estudiar el nivel dieg&eacute;tico de los discursos, que es el nivel que despliega o pone de manifiesto la sintagm&aacute;tica de las acciones. Otras disciplinas que ayudan a la narratolog&iacute;a como instrumentos de trabajo son la ling&amp;uuml;&iacute;stica, la semi&oacute;tica, el estructuralismo y la hermen&eacute;utica.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Invito a los lectores a indagar en textos m&aacute;s amplios sobre el tema, los cuales los llevar&aacute;n a descubrir los elementos t&eacute;cnicos de que se valen los escritores para fabricar sus obras narrativas, aunque yo en su momento compartir&eacute; algunos art&iacute;culos que ponen de manifiesto c&oacute;mo los he utilizado para crear algunas de mis novelas.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Andr&eacute;s Casanova &lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://blogs.monografias.com/andres-casanova/2010/09/01/algunos-elementos-tecnicos-de-las-obras-de-ficcion-narrativa/&quot;&gt;http://blogs.monografias.com/andres-casanova/2010/09/01/algunos-elementos-tecnicos-de-las-obras-de-ficcion-narrativa/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;</description>
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<title>LA GARDENIA BLANCA DE SHANGAI, Belinda Alexandra (MR Ediciones)</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1337</link>
<description>&amp;nbsp; &lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br&gt;En la peque&amp;ntilde;a ciudad china de Harbin, Anya Kozlova, una ni&amp;ntilde;a de trece a&amp;ntilde;os, vive rodeada del amor de sus padres, unos inmigrantes rusos que huyeron de su pa&iacute;s tras la revoluci&oacute;n bolchevique. Sin embargo, pocos meses antes del final de la segunda guerra mund...ial, su padre fallece en un tr&aacute;gico accidente y su madre, Alina, es deportada por las autoridades chinas a un campo de trabajo en Siberia. Sola, desesperada y sin ning&uacute;n otro familiar al que recurrir, Anya se ver&aacute; obligada a emigrar primero a Shangai &amp;ndash; una glamurosa ciudad en la que trabajar&aacute; en la sala de fiestas m&aacute;s famosa del momento &amp;ndash; para luego marcharse a la isla filipina de Tubabao, donde se encontrar&aacute; con otros refugiados rusos y desde all&iacute; preparar su posterior partida a la Australia de los a&amp;ntilde;os cincuenta, un pa&iacute;s a&uacute;n virgen y salvaje donde, tras muchos esfuerzos, lograr&aacute; el &eacute;xito y el reconocimiento personal. Testigo de una &eacute;poca dura, apasionante y decisiva en Europa y en el mundo, recorreremos con Anya continentes, pa&iacute;ses, paisajes y culturas, la veremos enamorarse, casarse y perderlo todo, y asistiremos tambi&eacute;n a su lucha por responder a la &uacute;nica pregunta que da sentido a su vida &amp;iquest;qu&eacute; le ocurri&oacute; a su madre? &lt;br&gt;&lt;br&gt;Esta maravillosa e irresistible novela recrea el indestructible v&iacute;nculo de amor entre una madre y su hija. &lt;br&gt;&lt;br&gt;Este libro ha sido un gran best seller en Australia y Alemania y adem&aacute;s se ha publicado en Francia, Holanda, UK, Rusia, Noruega y Polonia.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;</description>
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<title>I&amp;ntilde;igo Sota presenta su nuevo libro: Monika sonr&amp;iacute;e frente al espejo</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1336</link>
<description>Rese&amp;ntilde;a literaria.&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;ldquo;Monika sonr&iacute;e frente al espejo&amp;rdquo; es el t&iacute;tulo del segundo libro del navarro I&amp;ntilde;igo Sota Heras. Pese a su juventud, demuestra en cada una de sus p&aacute;ginas una capacidad literaria sorprendente para construir historias que invitan a pensar sobre temas sociales de actualidad. Historias que muestran peque&amp;ntilde;os retales de vida, escenas cotidianas cargadas de significado para el lector. Momentos que quedan abiertos a la imaginaci&oacute;n. Y es que a veces, aunque parece que el autor no lo dice todo, s&iacute; que lo hace en un libro que exalta la importancia del lado positivo de la existencia humana. Quiz&aacute; por eso, Monika sonr&iacute;e frente al espejo en un acto metaf&oacute;rico de agradecimiento hacia s&iacute; misma. La obra trata temas tan universales como el amor, las relaciones interpersonales, la vejez&amp;hellip; El arte de la vida alcanza su m&aacute;xima expresi&oacute;n cuando se transforma en literatura porque en ese instante el hombre es a la vez sujeto y objeto de la investigaci&oacute;n. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El autor muestra una extraordinaria capacidad de introspecci&oacute;n a la hora de presentar unos personajes realmente humanos. Aunque el libro toma su t&iacute;tulo del relato principal, existen otras historias que tambi&eacute;n transmiten valores, ense&amp;ntilde;an e invitan a pensar en qu&eacute; es lo adecuado cuando se trata de ser feliz y de quererse a uno mismo con una autoestima sana. En ocasiones como esta, la literatura es una oportunidad para el aprendizaje vital, la superaci&oacute;n personal y el bienestar emocional. Adem&aacute;s, conviene destacar que la autora del pr&oacute;logo es Rosseta Forner que realiza una presentaci&oacute;n magistral no s&oacute;lo del libro (editado por Atlantis) sino tambi&eacute;n de la calidad literaria y personal del propio autor. Un autor joven y con talento que poco a poco convierte en realidad su sue&amp;ntilde;o de escribir para el gran p&uacute;blico desde la humildad y el agradecimiento. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Como buen periodista, &Iacute;&amp;ntilde;igo Sota muestra un gran dominio de la palabra puesto que no s&oacute;lo escribe en prosa sino que tambi&eacute;n sorprende con la calidad y la madurez de sus versos. Adem&aacute;s, domina el arte de la met&aacute;fora. La literatura de I&amp;ntilde;igo no est&aacute; cargada de artificios sino que contiene la elegancia de la sencillez para que la forma no reste protagonismo al fondo. Un fondo que no deja indiferente a un lector que seguramente sonr&iacute;e al leer el libro igual que Monika cuando se mira en el espejo. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Como dice el propio autor, debemos comenzar a querernos m&aacute;s a nosotros mismos e invertir el camino que tomamos habitualmente de la cr&iacute;tica negativa para potenciar todo lo bueno que hay en nosotros. Un mensaje profundamente esperanzador en una sociedad un tanto dada a la negatividad propia de la tristeza que aflora en forma de adicciones, complejos, depresiones, envidia&amp;hellip; Es importante pararse a pensar para iniciar el cambio de rumbo hacia el optimismo que tiene su m&aacute;xima expresi&oacute;n en la sonrisa que muestra por fuera c&oacute;mo nos sentimos por dentro. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; I&amp;ntilde;igo Sota Heras tiene un largo camino por delante, sin embargo, este libro es su presente. Por esta raz&oacute;n, recomiendo la lectura de &amp;ldquo;Monika sonr&iacute;e frente al espejo&amp;rdquo; a todo aquel que tenga alg&uacute;n tipo de inquietud vital, ganas de superaci&oacute;n o que simplemente, quiera disfrutar y pasar un buen rato ante un libro de calidad que puede ser un buen regalo de Navidad. Maite Nicuesa Guelbenzu Doctora en filosof&iacute;a</description>
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<title>POUL ANDERSON: EN SUS PROPIAS PALABRAS</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1335</link>
<description>&amp;ldquo;Comenc&eacute; a escribir como un entretenimiento, vend&iacute; unos pocos cuentos cuando estaba en la escuela, y m&aacute;s tarde me gradu&eacute; con el t&iacute;tulo de bachiller, en una &eacute;poca de recesi&oacute;n. No hab&iacute;a empleos disponibles, y no me quedaba m&aacute;s dinero para continuar estudiando, de manera que, siendo un bachiller no ten&iacute;a oportunidad para desarrollar gustos caros, as&iacute; que pens&eacute; que podr&iacute;a mantenerme escribiendo mientras buscaba alg&uacute;n empleo. Y de alguna manera el &amp;lsquo;mientras&amp;rsquo; se hizo m&aacute;s y m&aacute;s largo.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Me gustar&iacute;a que hubiese m&aacute;s aut&eacute;ntica ciencia ficci&oacute;n, al estilo de Hal Clement o Gregory Benford, simplemente por que me gusta. Pero, despu&eacute;s de todo, hay muchas otras cosas para leer adem&aacute;s de ciencia ficci&oacute;n. Gracias a Dios, todav&iacute;a puedo leer todas las obras de Arist&oacute;teles.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;En verdad, ya no considero que la producci&oacute;n de mis primeros a&amp;ntilde;os sea legible. Afortunadamente, el p&uacute;blico de entonces era un poco m&aacute;s tolerante.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Es verdad que la fantas&iacute;a ignora la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica que sucede a nuestro alrededor. Pero se &lt;em&gt;puede&lt;/em&gt; escribir una fantas&iacute;a pura sobre, digamos, una computadora. Pero si en verdad se quiere intentar abordar seriamente en t&eacute;rminos ficcionales c&oacute;mo va a afectar este cambio a la gente en su cotidianeidad, probablemente sea necesario usar la forma de la ciencia ficci&oacute;n.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Bien, &amp;iquest;c&oacute;mo se puede decir esto sin sonar demasiado snob? Al menos en cierta parte de lo que habitualmente llamamos Civilizaci&oacute;n Occidental, el concepto de libertad individual y de un gobierno con l&iacute;mites bien estrictos, fueron los avances m&aacute;s importantes jam&aacute;s realizados. Yo no digo que esto funcione necesariamente en todas las culturas, pero para, digamos, la mayor parte de Europa Occidental y algunos otros pa&iacute;ses, qued&oacute; probado definitivamente que, m&aacute;s all&aacute; de todos sus inconvenientes, es materialmente lo m&aacute;s productivo y, lo que es realmente m&aacute;s importante, le dio al individuo una mayor oportunidad para comprender su propio potencial o simplemente para disfrutar de su propia vida.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Trato de no predicar en mi ficci&oacute;n. A menudo digo que si los lectores quieren sermones, pueden ir a la iglesia; todo lo que hago es contar historias. Pero inevitablemente todos estamos parados sobre una u otra plataforma filos&oacute;fica y hablamos desde ella, y esto tiene que manifestarse de alg&uacute;n modo.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Si tuviera que definirme de alg&uacute;n modo, ser&iacute;a un liberal conservador o un conservador liberal. Pero prefiero evitar los r&oacute;tulos. B&aacute;sicamente, siento que el concepto de libertad que fuera manifestado en el siglo XVIII por gente como los Padres Fundadores fue, en realidad, un concepto radicalmente audaz que desde entonces ha estado en retroceso. Y yo no creo que sea necesariamente reaccionario decir eso.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Aunque no soy el &uacute;nico, a lo largo de mi carrera de medio siglo logr&eacute; que algunas personas se cuestionaran cosas que daban por supuestas, o comprendieran algunas otras de las que no eran conscientes. No necesariamente terminan estando de acuerdo con lo que expreso, pero cambian. Esto incluye, en primer lugar, el lograr que algunos j&oacute;venes descubrieran una carrera cient&iacute;fica. Hay otra gente que lo &uacute;nico que obtiene de lo que yo escribo es cierto placer. Es muy posible que tambi&eacute;n haya marcado alguna influencia en otros escritores, aunque esta influencia es en una direcci&oacute;n muy distinta.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;&amp;iquest;Por cu&aacute;les cinco libros me gustar&iacute;a ser recordado? Bien, siempre se espera que el &uacute;ltimo sea el mejor. Pero mirando hacia atr&aacute;s... &lt;em&gt;Tau Zero&lt;/em&gt;, esa novela me gusta especialmente. De alguna manera fue un &lt;em&gt;tour de force&lt;/em&gt;, y creo que m&aacute;s o menos result&oacute; como yo quer&iacute;a. &lt;em&gt;Midsummer tempest&lt;/em&gt;, seguramente. Y &lt;em&gt;The boat of a million years&lt;/em&gt;... que est&aacute; justo en el l&iacute;mite entre la ciencia ficci&oacute;n y la fantas&iacute;a. Tengo un afecto especial por &lt;em&gt;Three hearts and three lions. &lt;/em&gt;Para la n&uacute;mero cinco vacilo entre media docena de novelas, pero elegir&iacute;a &lt;em&gt;The enemy stars&lt;/em&gt;. Ojal&aacute; pudiera conseguir una idea realmente buena como esa m&aacute;s frecuentemente, sobre la que uno puede desarrollar todo un concepto. Eso &lt;em&gt;es&lt;/em&gt; lo que hace mejor la ciencia ficci&oacute;n. &lt;em&gt;Brain wave&lt;/em&gt;, as&iacute; tan vieja como es, tambi&eacute;n podr&iacute;a entrar en mi lista. En ella, repentinamente todo el que tuviera cerebro sufr&iacute;a un enorme incremento de su coeficiente intelectual y, aunque la transici&oacute;n era dif&iacute;cil, los resultados finales fueron gloriosos. En estos d&iacute;as, sin embargo, yo tengo algunas reservas sobre de que suceda&lt;em&gt; as&iacute;.&lt;/em&gt;&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Adem&aacute;s de ser tu propio jefe, las recompensas de escribir son bastante escasas. Por un lado, est&aacute; la cuesti&oacute;n del aprendizaje: para escribir sobre algo, tienes que saber muy bien sobre lo que est&aacute;s escribiendo. Esto involucra cierta investigaci&oacute;n, y a veces viajes, para experimentar directamente c&oacute;mo son las cosas. O experimentar con otras cosas. Ahora puedo escribir mucho mejor una escena de combate medieval que antes de que existiera la Sociedad para el Anacronismo Creativo. Y hablar con la gente, dejar que ellos te lleven a lo largo de lo que hacen en sus vidas. Luego me siento y pienso en algunas de las implicaciones de todo eso. A veces aparece repentinamente alguna noci&oacute;n... eso es algo bastante excitante. Incluso disfruto sent&aacute;ndome a trabajar en cosas como en el dise&amp;ntilde;o de las &oacute;rbitas para los planetas, examinando las consecuencias de cualquier suposici&oacute;n.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Principalmente pienso en m&iacute; mismo alguien que plantea preguntas m&aacute;s que encuentra respuestas. Algo que definitivamente desprecio es lo sobrenatural, todo lo que no pertenece al universo materia-energ&iacute;a. No estoy diciendo con esto que no existe dios o que no hay un alma inmortal; estoy diciendo que no lo considero para mi escritura.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Creo que siempre ha habido en mis historias un elemento de conflictos inevitables, pero no entre el bien y el mal sino simplemente entre dos maneras o actitudes irreconciliables. En la serie de la Patrulla del Tiempo, se pueden apreciar m&aacute;s de una vez distintas culturas colisionando. Ninguna es esencialmente malvada ni esencialmente santa. A veces el h&eacute;roe tiene que hacer cosas que no le gustar&iacute;a hacer, pero que le parece que son las menos malas. &amp;iexcl;Una vez inclusive tuvo que destruir todo un universo alternativo!&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt; &amp;ldquo;La escritura generalmente es una cuesti&oacute;n de aproximaci&oacute;n o actitud del escritor. Yo no creo que alguna vez pueda escribir lo que llaman realismo m&aacute;gico, por ejemplo; no tengo ese tipo de forma de pensar. Pero tampoco creo que se pueda trazar una l&iacute;nea entre la ciencia ficci&oacute;n y la fantas&iacute;a. Toda la ficci&oacute;n trata de personas y eventos irreales, y ni siquiera se puede trazar una distinci&oacute;n entre ficci&oacute;n y no ficci&oacute;n, porque muchas veces la historia es una cuesti&oacute;n de interpretaci&oacute;n. E incluso con la fantas&iacute;a, yo tiendo a pensar en ella en t&eacute;rminos concretos... no importa cu&aacute;n rara sea una situaci&oacute;n, trato de que la l&oacute;gica mantenga el control. La fantas&iacute;a es una forma m&aacute;s libre. En verdad, mi obra favorita de todas las que escrib&iacute; probablemente sea una fantas&iacute;a, &lt;em&gt;A midsummer tempest&lt;/em&gt;, que se desarrolla en un universo en el cual todas las obras de Shakespeare son hechos literales. Me divert&iacute; mucho escribi&eacute;ndola.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;Los historiadores cl&aacute;sicos y medievales construyen un di&aacute;logo libremente, lo que es algo bastante leg&iacute;timo. Pero en lo que llamamos ficci&oacute;n, las personas y los hechos pertenecen a &lt;em&gt;clases&lt;/em&gt; de gente y hechos reales. Entonces se puede decir que la ciencia ficci&oacute;n trata de clases &lt;em&gt;i&lt;/em&gt;rreales, pero que podr&iacute;an llegar a ser reales en el futuro, que podr&iacute;an haber sido reales en el pasado, que tal vez fueran reales en alg&uacute;n otro lugar en el universo. Una historia sobre una expedici&oacute;n tripulada a la luna fue ciencia ficci&oacute;n hasta el &lt;em&gt;Apollo&lt;/em&gt;, y una historia sobre otra expedici&oacute;n a Marte todav&iacute;a lo es, pero esperemos que ese no sea siempre el caso.&lt;br&gt;Y la fantas&iacute;a trata con clases irreales de las cuales no tenemos ninguna raz&oacute;n para creer que pudieran ser reales, o que podr&iacute;an haberlo llegado a ser alguna vez: unicornios, magos, pol&iacute;ticos honestos... Pero, por otro lado, la ciencia ficci&oacute;n y la fantas&iacute;a se funden una en la otra. El viaje en el tiempo y el viaje m&aacute;s r&aacute;pido que la luz son motivos de la ciencia ficci&oacute;n, aunque la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos los llamar&iacute;an imposibilidades; por el otro lado, los fantasmas y los dioses son motivos de la fantas&iacute;a, pero hay personas perfectamente razonables que creen en al menos un dios o aducen alguna evidencia para el retorno del alma despu&eacute;s de la muerte, etc.&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&amp;ldquo;En gran parte de la moderna ficci&oacute;n fant&aacute;stica, los dragones ya no son figuras mortales. Muchos son simp&aacute;ticos, e incluso dulces y cari&amp;ntilde;osos. Sospecho que la transformaci&oacute;n se debe al hecho de que los dragones ya no pueden atemorizarnos. Imaginen un reptil de diez o doce metros de largo, con garras, alas de murci&eacute;lago, colmillos envenenados y un aliento llameante. &amp;iquest;Qu&eacute; terrores puede convocar si lo comparamos con los que convocan un cr&iacute;tico franc&eacute;s, un chofer de taxi italiano, o un cocinero de comidas r&aacute;pidas norteamericano?&amp;rdquo;&lt;br&gt;&lt;br&gt; &lt;div&gt;&amp;ldquo;Creo, resumiendo, que &eacute;ste es un universo verdaderamente maravilloso y misterioso en el que tenemos el breve privilegio de vivir, con tantas maravillas, posibilidades infinitas, y que escribir y pensar sobre &eacute;l me ayud&oacute; a apreciar ese hecho todav&iacute;a m&aacute;s. Espero haber podido ayudar a algunas personas a tener el mismo tipo de apreciaci&oacute;n, el mismo tipo de gozo de estar vivos.&amp;rdquo;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;</description>
</item>

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<title>ENTREVISTA A STANISLAV LEM, por Ivan Finotti</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1334</link>
<description>&lt;strong&gt;&lt;div&gt;Ivan Finotti:&lt;strong&gt; Uno de los niveles en que se puede comprender &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;es como un mundo donde todos nuestros deseos pueden ser verdad y cu&aacute;n malo ser&iacute;a esto, en lugar de bueno. &amp;iquest;Esta idea fue la motivaci&oacute;n detr&aacute;s de su libro o hubo otras?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Stanislav Lem: Yo no me inclino por ninguna interpretaci&oacute;n de mis libros: dejo que los lectores hagan esa tarea. Y nunca me siento a mi escritorio con un plan completo de un libro entero. El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;lo escrib&iacute; tras una pausa de un a&amp;ntilde;o. Tuve que dejar de lado el libro, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con mi h&eacute;roe. Hoy ni siquiera puedo recordar &lt;em&gt;por qu&eacute; &lt;/em&gt;fui incapaz de terminarlo durante tanto tiempo... S&oacute;lo recuerdo que la primera parte la escrib&iacute; de un tir&oacute;n, con fluidez y facilidad, mientras la segunda la termin&eacute; mucho m&aacute;s tarde, en un d&iacute;a feliz.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La cuesti&oacute;n es que no poseo un cuadro terminado de una obra. Cuando llev&eacute; a Kelvin a la estaci&oacute;n en Solaris y le hice ver a Snaut borracho y temeroso, no sab&iacute;a que lo pondr&iacute;a tan ansioso. No ten&iacute;a idea de por qu&eacute; Snaut estaba tan temeroso de un extra&amp;ntilde;o completamente inocente. En ese momento no lo sab&iacute;a... pero pronto lo descubr&iacute;, porque continu&eacute; escribiendo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;En una edici&oacute;n brasile&amp;ntilde;a de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de los ?80, hay un posfacio de Darko Suvin donde se lee: &amp;quot;&amp;iquest;Existe Lem? Rechazamos los rumores que se&amp;ntilde;alan que &eacute;l es una computadora que est&aacute; usando las letras iniciales de Lunar Excursion Module (L. E. M.)&amp;quot;. Es muy curioso. &amp;iquest;Este rumor realmente existi&oacute; o fue s&oacute;lo una broma de Suvin? Si existi&oacute;, cu&eacute;ntenos algo sobre eso.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;El 2 de septiembre de 1974, Philip K. Dick le envi&oacute; la siguiente carta al FBI:&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Lo que importa de esto no es que estas personas sean marxistas o siquiera que Fitting, Rottensteiner y Suvin sean extranjeros, sino que todos ellos, sin excepciones, representan conexiones dedicadas en una cadena de comando desde Stanislav Lem, en Cracovia, Polonia, un funcionario del partido (lo s&eacute; por sus obras publicadas y por las cartas personales que envi&oacute; a m&iacute; y a otras personas). Que un grupo del Partido de la Cortina de Hierro ?&lt;strong&gt;Lem es probablemente un comit&eacute; compuesto m&aacute;s que un individuo, dado que escribe en varios estilos y a veces lee idiomas extranjeros, y a veces no lo hace?&lt;/strong&gt;, gane posiciones monop&oacute;licas de poder desde las cuales pueda controlar la opini&oacute;n a trav&eacute;s de la cr&iacute;tica y los ensayos pedag&oacute;gicos, es una amenaza para nuestro campo de la ciencia ficci&oacute;n y su libre intercambio de visiones e ideas.&lt;/div&gt;&lt;br&gt; &lt;div&gt;Su &eacute;xito m&aacute;s importante podr&iacute;a ser en el campo de los art&iacute;culos acad&eacute;micos y las rese&amp;ntilde;as de libros, y posiblemente controle en el futuro la concesi&oacute;n de premios y honores. Creo, sin embargo, que su campa&amp;ntilde;a para establecer a Lem como un gran novelista y cr&iacute;tico est&aacute; perdiendo terreno; ha comenzado a encontrar una oposici&oacute;n seria: las habilidades creativas de Lem ahora parecen haber sido eclipsadas por los brutales, insultantes y categ&oacute;ricos ataques sobre la ciencia ficci&oacute;n norteamericana y sobre los escritores norteamericanos de ciencia ficci&oacute;n, que fueron demasiado lejos y demasiado r&aacute;pido y lo apartaron de todos salvo de los fieles del Partido (yo soy uno de los que m&aacute;s se apart&oacute;).&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&Eacute;ste es un hecho desagradable para nuestro campo y es posible encontrar que gran parte de nuestra cr&iacute;tica, tesis y publicaciones acad&eacute;micas est&eacute;n controladas por un grupo sin rostro en Cracovia, Polonia. Qu&eacute; se puede hacer, sin embargo, no lo s&eacute;.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;(Por favor, t&eacute;ngase presente que Dick muy probablemente estaba sufriendo de esquizofrenia.)&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;Le&iacute; que usted dijo, hace diez a&amp;ntilde;os, que era muy pesimista con la civilizaci&oacute;n humana. Y que por esa causa deb&iacute;a dejar de escribir. &amp;iquest;Est&aacute; todav&iacute;a escribiendo? &amp;iquest;Qu&eacute; tipo de libros?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;En 1989 dej&eacute; de escribir ficci&oacute;n. Fue por muchos factores; aunque ten&iacute;a muchas ideas para nuevos proyectos, llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que no val&iacute;a la pena usarlas a causa de la nueva situaci&oacute;n del mundo. La misma transformaci&oacute;n en verdad de algunos de mis conceptos (por ejemplo, la conversi&oacute;n de la categor&iacute;a fantasmag&oacute;rica en realidad) parad&oacute;jicamente termin&oacute; siendo un obst&aacute;culo en la m&aacute;s indulgente ciencia ficci&oacute;n. Esta era una t&iacute;pica situaci&oacute;n de aprendiz de brujo: los demonios ya estaban sueltos.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Ahora yo estoy mejor y m&aacute;s consciente del hecho de que no s&eacute; nada. Ni siquiera soy capaz de familiarizarme con las nuevas teor&iacute;as cient&iacute;ficas. A veces tengo la impresi&oacute;n de que las universidades crecieron a un promedio mayor que el universo mismo mientras los profesores se multiplicaban incluso m&aacute;s; cada dos a&amp;ntilde;os cada uno de ellos tiene que publicar un nuevo libro (obviamente describiendo una teor&iacute;a nueva). Las ideas malas no son algo poco com&uacute;n en las ciencias, pero &amp;iquest;qui&eacute;n leer&aacute; todos estos libros? &amp;iquest;Qui&eacute;n separar&aacute; lo insensato de lo que es valioso? &amp;iquest;Qui&eacute;n dispondr&aacute; todo en una perspectiva correcta? Puede haber algo genuino all&aacute; afuera, pero yo no soy capaz de reconocerlo. Ya no creo que yo ?incluso si intentara gritar con mi voz m&aacute;s potente? pueda cambiar algo. Este crecimiento exponencial no se detiene. Seguir&aacute; desarroll&aacute;ndose en su propia direcci&oacute;n, nos guste o no, como un torbellino, un tornado que no puede detener ning&uacute;n hombre. Entonces, &amp;iquest;qu&eacute; importa si mis libros fueron traducidos a cuarenta idiomas y se imprimieron 27 millones de ejemplares? Se desvanecen puesto que chorros de libros nuevos est&aacute;n fluyendo desde todas partes, arrasando con todo lo que se escribi&oacute; antes. Hoy un libro en una librer&iacute;a ni siquiera est&aacute; el tiempo suficiente para juntar polvo. Es verdad que ahora vivimos m&aacute;s tiempo, pero la vida de todo lo que nos rodea es mucho m&aacute;s corta. Es triste, pero no podemos detener este proceso. El mundo a nuestro alrededor est&aacute; muriendo tan r&aacute;pidamente que no se puede llegar a usar nada.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;Si bien sus libros fueron traducidos a cuarenta idiomas y son muy populares, mucha gente conoce su obra a trav&eacute;s de las pel&iacute;culas. &amp;iquest;Est&aacute; de acuerdo con esto? &amp;iquest;Qu&eacute; piensa?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;S&oacute;lo recientemente Hollywood ?descubri&oacute;? mis libros, as&iacute; que ser&iacute;a dif&iacute;cil hablar de alguna influencia seria de las adaptaciones cinematogr&aacute;ficas sobre la recepci&oacute;n de mis obras. Adem&aacute;s de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de Tarkovsky, la pel&iacute;cula de Soderbergh fue la &uacute;nica adaptaci&oacute;n de gran presupuestode uno de mis li realizada en Hollywood bros.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;No s&eacute; si es verdad, pero le&iacute; que no le gust&oacute; la versi&oacute;n de &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de Tarkovsky cuando se estren&oacute;. &amp;iquest;Es as&iacute;? &amp;iquest;Por qu&eacute; no le gust&oacute;? Desde entonces, &amp;iquest;ha cambiado de opini&oacute;n?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;Definitivamente no me gust&oacute; &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;de Tarkovsky. Tarkovsky y yo diferimos profundamente en nuestra percepci&oacute;n de la novela. Mientras yo pensaba que el final del libro suger&iacute;a que Kelvin ten&iacute;a la esperanza de encontrar algo asombroso en el universo, Tarkovsky intent&oacute; crear una visi&oacute;n de un cosmos desagradable que llevaba a la conclusi&oacute;n de que uno ten&iacute;a que regresar inmediatamente a la Madre Tierra. &Eacute;ramos como un par de caballos jalando de un carro en direcciones opuestas.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;&amp;iquest;Qu&eacute; piensa sobre el film de Soderbergh? &amp;iquest;Cu&aacute;les son los aciertos y los desaciertos de la pel&iacute;cula?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;Aunque admito que la &amp;quot;visi&oacute;n de Soderbergh&amp;quot; no est&aacute; desprovista de ambici&oacute;n, gusto y clima, yo no estoy satisfecho con la preeminencia del amor. &lt;em&gt;Solaris &lt;/em&gt;puede ser percibida como la cuenca de un r&iacute;o... y Soderbergh eligi&oacute; s&oacute;lo uno de sus afluentes. El principal problema me parece que es el hecho de que, incluso como una adaptaci&oacute;n tr&aacute;gico-rom&aacute;ntica, parece demasiado exigente para la audiencia masiva, la cual es alimentada por la papilla de Hollywood. Si en el futuro alguien intenta una adaptaci&oacute;n m&aacute;s fiel, temo que &eacute;sta s&oacute;lo ser&iacute;a comprendida por una peque&amp;ntilde;a audiencia.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/strong&gt;: </description>
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<title>El verdadero juez de una obra es la Historia</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1333</link>
<description>&amp;nbsp;&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;strong&gt;&uacute;ltima entrevista de Stanislav Lem 1921- 2006&lt;/strong&gt;&lt;div class=&quot;autorenlace&quot; align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;Art&iacute;culo de Eduardo Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;quot;Stanislav Lem: un autor de culto&amp;quot;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; al final de la entrevista.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div class=&quot;autorenlace&quot; align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Stanislaw Lem, uno de los m&aacute;s grandes escritores de ciencia ficci&oacute;n, autor de Solaris , vuelve a ser traducido al castellano despu&eacute;s de 15 a&amp;ntilde;os. Provocaci&oacute;n (Ed. Funambulista) es una inclasificable obra que penetra en las claves de la cruel historia europea del siglo XX y d&oacute;nde se analiza el Holocausto, profundizando en sus razones &uacute;ltimas. Considerado como uno de los m&aacute;s grandes y creativos escritores, a mediados del pasado siglo vaticin&oacute; que el robot ser&iacute;a la pr&oacute;xima fase de la evoluci&oacute;n y acabar&iacute;a por desplazar no s&oacute;lo al hombre sino a toda la vida org&aacute;nica del Cosmos. Tiene en su haber t&iacute;tulos que ya forman parte de la historia de la literatura: Diarios de las estrellas, Congreso de futurolog&iacute;a, Ed&eacute;n, La voz de su amo, Memorias encontradas en una ba&amp;ntilde;era, La fiebre del heno, Solaris ... (que Tarkovsky llev&oacute; al celuloide y obtuvo el Premio Especial de Jurado en Cannes y cuyo texto volver&iacute;a a versionar para el cine, Steven Soderbergh en el 2002). Traducido a m&aacute;s de 30 idiomas, en 1973 obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Due&amp;ntilde;o de una gran erudici&oacute;n y fuerte rigurosidad cient&iacute;fica, su literatura intenta transmitir el sentimiento de abandono e indefensi&oacute;n del hombre frente a la vastedad del universo. Ni invasiones siderales, ni espadas l&aacute;ser, ni mutantes, los peligros de los que nos alerta Lem en sus p&aacute;ginas, reflejan la odisea del hombre enfrentado al cosmos como una met&aacute;fora de la impotencia ante los despotismos de cualquier &iacute;ndole. Desde mediados de los 80 vive volcado en el ensayo como veh&iacute;culo para seguir profundizando en la convulsi&oacute;n, el espanto y el v&eacute;rtigo de la sociedad. Provocaci&oacute;n da la vuelta al g&eacute;nero de la rese&amp;ntilde;a de los libros imaginarios que ya abordara Lem en Vac&iacute;o perfecto . En el texto se conjuga la obra de un supuesto antrop&oacute;logo alem&aacute;n llamado Hosrst Aspernicus &amp;ndash;que reivindica los cr&iacute;menes del nazismo como forma de redenci&oacute;n-, con un extravagante estudio que intenta recoger, mediante precisas estad&iacute;sticas, todo lo que le sucede a la humanidad durante un &uacute;nico minuto. Con la magn&iacute;fica excusa de la publicaci&oacute;n de su obra en castellano, hemos logrado que el octogenario autor polaco rompa su silencio. Por desgracia, d&iacute;as antes de su repentino fallecimiento, por lo que estamos ante una de las &uacute;ltimas, si no la ultima, entrevista del autor. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; es el primer in&eacute;dito suyo traducido al espa&amp;ntilde;ol en m&aacute;s de 15 a&amp;ntilde;os. Se trata de un excitante y perturbador an&aacute;lisis sobre el Genocidio. &amp;iquest;La verdadera intenci&oacute;n de &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; consiste en sacudir, en zarandear al hombre para que &amp;ldquo;despierte&amp;rdquo;? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Mi mujer, con la que vivo desde hace cincuenta a&amp;ntilde;os, me dec&iacute;a el otro d&iacute;a que con la edad tal vez haya aceptado que hay un mensaje en mis libros, un mensaje al que debo atender, el de la salvaci&oacute;n del mundo. Bromas aparte, est&aacute; visto que el mundo no es salvable, y que la gente no anda por ah&iacute; recitando fragmentos de mis libros por la calle. Se me podr&iacute;a acusar de delirio de grandeza, claro&amp;hellip;Y es que, a&uacute;n cuando uno fuera Kant, que no lo soy, nada cambiar&iacute;a el que hubiera gente que estuviera a favor o en contra de mis posturas, el mundo seguir&iacute;a igual&amp;hellip; Sin duda, todo cuanto escribo puede ser entendido desde esa perspectiva &amp;quot;interpretativa&amp;quot;, como si yo fuera una Casandra. No en balde, en &amp;quot;Ciberiada&amp;quot;, uno de los protagonistas es un fil&oacute;sofo que durante 70 a&amp;ntilde;os va diciendo genialidades y al que nadie le hace el menor caso&amp;hellip; tal vez sea una especie de autorretrato m&iacute;o&amp;hellip; Ahora, en serio: &amp;iquest;qu&eacute; poder tiene la literatura? &amp;iquest;Puede cambiar por ejemplo la pol&iacute;tica? Est&aacute; claro que no. Todo ser humano alberga esperanzas, muchas veces irracionales en este sentido, y a la postre acaba tremendamente decepcionado. Hace veinte a&amp;ntilde;os ya dije que todo suele acabar muy mal, pero nadie me quiso hacer caso&amp;hellip; En mis libros menudean ciertas ideas did&aacute;cticas, pero no he escrito jam&aacute;s para aleccionar a la malhadada y est&uacute;pida humanidad y convertirla en m&aacute;s justa y virtuosa, si bien reconozco esa intenci&oacute;n educativa en muchos de mis libros. En &amp;quot;Eden&amp;quot;, por ejemplo, que es en principio s&oacute;lo una novela de aventuras, se ve que el hecho de bloquear la informaci&oacute;n dentro del circuito social puede tener unas consecuencias nefastas. O en &amp;quot;Solaris&amp;quot;, que es un ataque contra el antropomorfismo, hay un programa para una cosgomon&iacute;a contempor&aacute;nea. Y e &eacute;se es un enfoque que se puede hallar en toda mi obra no s&oacute;lo en &amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot;. Los libros cobran vida en el momento en que los lectores se los apropian, y esto hace que sea imprevisible la recepci&oacute;n de los libros en relaci&oacute;n con las expectativas que pueda tener su autor. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;En qu&eacute; circunstancias se alumbr&oacute; &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo;? &amp;iquest;C&oacute;mo fue la recepci&oacute;n de la obra cuando fue publicada por vez primera? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;No recuerdo las circunstancias que rodearon la escritura d e &amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot;. Pero puedo asegurar que no escuch&eacute; precisamente m&uacute;sica celestial durante ese proceso. El libro se public&oacute; por vez primera en Alemania en 1980, pero s&oacute;lo la parte relativa al genocidio, a la obra imaginaria de Aspernicus. S&oacute;lo en 1984 se edit&oacute; en Polonia, pero esta vez ya con el a&amp;ntilde;adido de la rese&amp;ntilde;a sobre &amp;quot;One Human Minute&amp;quot;. Muchos comentaristas e historiadores creyeron en la existencia real de la monograf&iacute;a sobre el Holocausto del escritor alem&aacute;n Aspernicus. No se percataron de que, aunque s&oacute;lo por problemas de fechas, ese libro no pod&iacute;a existir&amp;hellip; y cuando le preguntaron por el libro de Aspernicus al director de la Comisi&oacute;n de Cr&iacute;menes Hitlerianos &amp;hellip; &amp;iexcl;el tipo contest&oacute; que lo ten&iacute;a en su mesita de noche pero que todav&iacute;a no le hab&iacute;a dado tiempo a leerlo! &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;no parece un an&aacute;lisis de los horrores del pasado ni tampoco una s&aacute;tira sobre el presente... &amp;iquest;se trata de un oscuro vaticinio sobre el futuro pr&oacute;ximo? Y al hilo de esto, &amp;iquest;c&oacute;mo ha logrado que sus libros no mueran, una vez muerto el sistema contra el que iban dirigidos? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;No me gusta hablar de mensajes en mi obra. Los libros tienen que hablar por s&iacute; mismos, un libro cobra vida a partir del momento en que es le&iacute;do, y se produce una qu&iacute;mica entre el lector y el autor, pero poco importa cual hay sido la intenci&oacute;n del autor al escribirlo. Ahora bien, ser&iacute;a triste comprobar, por otro lado, que un libro como &amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot; sigue siendo de actualidad hoy en d&iacute;a, ser&iacute;a triste&amp;hellip; &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Desde finales de los 80 se volc&oacute; en el ensayo... &amp;iquest;por qu&eacute; motivo sinti&oacute; la necesidad de abandonar la ciencia ficci&oacute;n? &amp;iquest;acaso la misma raz&oacute;n que, durante los peores momentos del stalinismo, le llev&oacute; a abandonar el realismo por la literatura fant&aacute;stica? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&amp;iquest;Acaso hubiera debido seguir escribiendo ficci&oacute;n hasta el final de mis d&iacute;as? Un hombre puede cambiar de oficio. A veces escribo cosas divertidas y otras veces cosas menos divertidas. El ser humano debe dedicarse a hacer aquello para lo que est&aacute; dotado, y yo pensaba que sab&iacute;a escribir cierta literatura y as&iacute; lo hice. Luego, con el tiempo, me plante&eacute; si segu&iacute;a sabiendo&amp;hellip; La motivaci&oacute;n fue disminuyendo, los centros de inter&eacute;s cambian, tambi&eacute;n cambian las circunstancias&amp;hellip; Pero muchas de las cosas que eran fantas&iacute;a se han hecho realidad. Hoy en d&iacute;a, la realidad es m&aacute;s &amp;quot;caricaturesca&amp;quot; que lo que yo mismo encontr&eacute; en mi imaginaci&oacute;n en su d&iacute;a, con lo cual no tiene sentido que compitan la fantas&iacute;a y la realidad entre s&iacute;&amp;hellip;. No hay imaginaci&oacute;n que pueda competir con la realidad, no hay nada que pueda superar la realidad actual, es un esfuerzo in&uacute;til&amp;hellip; Este lenguaje propio de las f&aacute;bulas de Esopo que yo us&eacute; en su momento ya no es necesario; por otro lado, yo no debo luchar contra el poder. Actualmente se pueden firmar manifiestos, art&iacute;culos, aunque tal vez sean s&oacute;lo gestos, no sirvan de gran cosa. Pero escribir libros&amp;hellip; No s&eacute;, muchas cosas est&aacute;n caducas o simplemente son est&eacute;riles, o es que yo he perdido las ganas de escribir. Por ejemplo, algo como la conquista del espacio por los astronautas no tiene sentido para m&iacute;, pues no creo que los hombres puedan colonizar Marte. En ese caso es mejor callarse y dejar la pluma silenciosa. El g&eacute;nero de la ciencia ficci&oacute;n es algo que no soporto, lo considero un g&eacute;nero muy menor, muy pueril y carente de todo valor cognitivo. Prefiero mil veces cualquier novela polic&iacute;aca, por mala que sea, que todas esas zarandajas gal&aacute;cticas&amp;hellip; Escrib&iacute; un art&iacute;culo en los 70 titulado algo as&iacute; como Ciencia ficci&oacute;n: un caso desesperado con alguna excepci&oacute;n , e inmediatamente me dieron de baja de miembro en la Science Fiction Writers of America. De j&oacute;ven escrib&iacute; novelas cercanas a la ciencia ficci&oacute;n, para poder escapar del realismo social en boga y paras sortear la censura estalinista, pero no dejo que se reediten&amp;hellip; Hablando de mis libros ya de madurez, &amp;quot;Ciberiada&amp;quot;, &amp;quot;F&aacute;bulas de robots&amp;quot;, etc., son m&aacute;s ap&oacute;logos o cuentos filos&oacute;ficos en la tradici&oacute;n de la literatura francesa del Siglo de las Luces que ciencia ficci&oacute;n. Pero siempre intent&eacute; que hubiera una base cient&iacute;fica, siempre busqu&eacute; confirmaci&oacute;n cient&iacute;fica de lo que yo escrib&iacute;a. En realidad, me considero, perm&iacute;taseme el t&eacute;rmino, no un cient&iacute;fico sino un &amp;quot;cientista&amp;quot;&amp;hellip;o, por lo menos, eso he intentado. Yo no creo en los OVNI ni en las que nos cuenta van D&amp;auml;niken sobre los pre-astronautas y esa cosas; todo esto va en contra del m&aacute;s elemental raciocinio y ofende la mente de cualquiera, son aut&eacute;nticas majader&iacute;as&amp;hellip; A muchos seres humanos, que no saben hacer nada de nada, les viene muy bien que sean unos visitantes del cosmos los que hayan construido las pir&aacute;mides&amp;hellip; o la vasija de barro m&aacute;s insignificante. En fin, y resumiendo: siempre he intentado dar cuenta en mis libros de mis m&aacute;s profundas convicciones. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Una de las cosas que m&aacute;s sorprenden al leer &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo;, cuyo tema es el an&aacute;lisis de las convicciones que tenemos sobre el Holocausto, es que derrocha un tremendo sentido del humor. &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&oacute;mo se le ocurri&oacute; introducir algo, a primera vista tan ajeno al tema tratado? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Hay mucha iron&iacute;a en mi obra. Se dice a menudo que la iron&iacute;a es hija de la impotencia, al menos hist&oacute;ricamente as&iacute; ha sido.Muchas veces era la &uacute;nica manera que ten&iacute;a un escritor de expresarse. De todos modos, no hay que hacerse ilusiones, la palabra no es muy eficaz. Me gusta la literatura en cierto modo did&aacute;ctica, pero que se ajuste a las buenas preguntas y a las buenas respuestas. Yo mismo me baso en el sistema cient&iacute;fico del &amp;quot;prueba y error&amp;quot;, pero en literatura no hay recetas. La literatura actual es truculenta, sanguinolenta, desprecia todo pintoresquismo, creyendo que el hecho de chocar equivale a una catarsis, y no es as&iacute;. Chocar es s&oacute;lo golpear a alguien en la cabeza con un mazo, pero eso no purifica, eso no es cat&aacute;rtico. Yo en mis libros intento usar un lenguaje sencillo, casi primitivo. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;En &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo;, habla de una manera bastante convincente sobre la semejanza entre la &eacute;tica nazi del Genocidio y la naturaleza de los modernos terrorismos. &amp;iquest;Se puede decir que esta obra prefigure la irrupci&oacute;n del fen&oacute;meno del terrosismo suicida? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&amp;quot;Provocaci&oacute;n&amp;quot; habla de algo propio a la naturaleza humana. Muchos males pueden explicarse desde esta &oacute;ptica: el ser humano comete muchos actos porque persigue un ideal elevado y oficializado. Maltratar, destruir, asesinar por un ideal supuestamente generoso es mucho m&aacute;s interesante y m&aacute;s atractivo que incurrir en atrocidades con nocturnidad y a escondidas. Y tanto m&aacute;s placer se obtendr&aacute; si todo esto se hace por cuenta ajena, no ego&iacute;stamente, sino por un ideal majestuoso como puede ser una ideolog&iacute;a, un ordenamiento jur&iacute;dico, una religi&oacute;n o un estado totalitario. En tal caso no s&oacute;lo se satisfacen los m&aacute;s bajos instintos sino que adem&aacute;s uno recibe premios, recompensas y palmaditas en la espalda. En Alemania mi obra es considerada la de un fil&oacute;sofo, uno fil&oacute;sofo visionario. Es cierto que hay elementos filos&oacute;ficos en algunos de mis libros. En &amp;quot;Solaris&amp;quot; se habla del lugar del hombre en el mundo, o en relaci&oacute;n con &amp;quot;El diario de las estrellas&amp;quot; se me ha comparado con Swift y su Gulliver&amp;hellip; &amp;quot;Ciberiada&amp;quot; dio lugar a una rese&amp;ntilde;a en el New York Times en donde se dec&iacute;a de m&iacute; que era &amp;quot;un Jorge Luis Borges de la era espacial, que maneja en serio conceptos de la filosof&iacute;a y de la f&iacute;sica, desde el libre albedr&iacute;o hasta la teor&iacute;a de las probabilidades&amp;quot;. Me hizo mucha ilusi&oacute;n esto &uacute;ltimo. Se ve que mis libros suscitan un abanico de interpretaciones muy diferentes seg&uacute;n el &aacute;mbito ling&amp;uuml;&iacute;stico de recepci&oacute;n de que se trate. Pero el verdadero juez de una obra es la Historia, s&oacute;lo ella tiene la &uacute;ltima palabra. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Vuelve a jugar a ese excitante juego de las rese&amp;ntilde;as de libros ficticios que ya practic&oacute; en &amp;ldquo;Vac&iacute;o perfecto&amp;rdquo;. &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;D&oacute;nde reside la diferencia entre estos dos trabajos? &amp;iquest;Es que este g&eacute;nero permite decir cosas que de otro modo no se pueden decir? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&amp;ldquo; Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; va en esa l&iacute;nea. Escrib&iacute; cuatro vol&uacute;menes de rese&amp;ntilde;as de libros imaginarios bajo el ep&iacute;grafe general de &amp;quot;La biblioteca del siglo XXI&amp;quot;. Con la edad me volv&iacute; impaciente y ya no soportaba la dura labor artesanal inherente a ser un fabulador, pues convertir una iluminaci&oacute;n, una fulgurancia que cruza por tu mente en obra literaria requiere mucho esfuerzo, pero no s&oacute;lo mental, sino tambi&eacute;n f&iacute;sico. De ah&iacute; lo de las rese&amp;ntilde;as: necesitaba usar menos fabulaci&oacute;n, todo lo que era narratividad me hab&iacute;a llegado a aburrir tanto&amp;hellip;&amp;iquest;De qu&eacute; sirve contar que la marquesa sali&oacute; de casa a las cinco? Esos libros me permitieron experimentar, probar modelos, fueron muy &uacute;tiles para m&iacute;. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Cu&aacute;l es la conexi&oacute;n interna entre las dos piezas rese&amp;ntilde;adas en &amp;ldquo;Provocaci&oacute;n&amp;rdquo; &amp;mdash;&amp;ldquo;Der V&amp;ouml;lkermord &amp;ndash; El Genocidio&amp;rdquo;, y &amp;ldquo;A Human Minute&amp;rdquo;&amp;mdash;?. &amp;iquest;Se trata de una alegor&iacute;a sobre el ser humano como mero objeto? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Como ya he dicho, a&amp;ntilde;ad&iacute; la rese&amp;ntilde;a sobre &amp;quot;El minuto huma no&amp;quot; en la edici&oacute;n polaca. El peso intr&iacute;nseco de la primera parte (el holocausto, los campos de extermino, etc) no permit&iacute;an ninguna frivolidad; no pod&iacute;a coexistir en el mismo libro con cualquier cosa. De ah&iacute; que escribiera lo de &amp;quot;El minuto humano&amp;quot; con mucha seriedad, y me cost&oacute; un gran esfuerzo. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;En Alemania es considerado un fil&oacute;sofo, en Rusia un cient&iacute;fico y en Polonia, un autor de libros para ni&amp;ntilde;os... Lo cierto es que muy pocos escritores nos han llevado tan lejos como usted, en todos los sentidos. &amp;iquest;C&oacute;mo le gusta ser le&iacute;do? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Es dif&iacute;cil eso de c&oacute;mo es uno es percibido&amp;hellip;. &amp;iquest;Por qu&eacute; en Jap&oacute;n o en Espa&amp;ntilde;a mis libros son tan apreciados y, en cambio, los franceses desprecian ol&iacute;mpicamente tales obras maestras? Bromas aparte, lo que no me gustar&iacute;a es pasar a la historia como un escritor de obras infantiles. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&amp;nbsp;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;Stanislav Lem: un autor de culto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;por&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;strong&gt;Eduardo Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;El articulo &amp;quot;Stanislaw Lem: un autor de culto&amp;quot;, estaba previsto ser publicado en un futuro especial de Literatura fant&aacute;stica. Los acontecimientos mandan, y hemos decidido que dada la trascendencia de la entrevista, la ultima que hab&iacute;a concedido, y su reciente fallecimiento, que mejor homenaje que unirlos. Vaya pues por delante nuestro admiraci&oacute;n a uno de los grandes de la literatura de todos los tiempos&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;em&gt;A pesar de que no me considero un lector de ciencia ficci&oacute;n, he encontrado en esta novela muchos aspectos que la entroncan o son afines a aquella literatura que no entiende de g&eacute;neros ( no en vano se hicieron dos versiones cinematogr&aacute;ficas de ella, la de Andrei Tarkoski en 1.973 y la de Steven Soderbergh de 2..002), y que la emparenta con lo que estimo es la aut&eacute;ntica literatura; la que aborda los problemas humanos desde nuestra condici&oacute;n m&aacute;s humana. Aunque nos internamos en el cosmos preparados para todo, es decir para la soledad, la lucha, la fatiga y la muerte, la vida en la tierra y fuera de la misma es igual, en tanto en cuanto lo que cambia es el entorno o contexto, como en este caso el del planeta con dos soles llamado Solaris, as&iacute; como el tiempo, un futuro que no se llega a precisar. &lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;As&iacute; Christiane Zschirt, la autora de &amp;ldquo;Libros. Todo lo que hay que leer&amp;rdquo; (edit.taurus 2.004) llega a afirmar que &amp;ldquo;&eacute;sta novela tiene tanto que ver con la ciencia ficci&oacute;n como el capit&aacute;n Kirk con Mefist&oacute;feles&amp;rdquo;. A modo de peque&amp;ntilde;a s&iacute;ntesis avanzar&eacute; de qu&eacute; trata la novela. Solaris es un planeta cubierto por un inmenso oc&eacute;ano gelatinoso. Un mar semejante a un gigantesco cerebro, a modo de inteligencia no humana. Los cient&iacute;ficos terrestres desde hace tiempo, d&eacute;cadas, est&aacute;n intentando analizar a qu&eacute; se enfrentan. Es cuando env&iacute;an al psic&oacute;logo Kris kelvin (protagonista principal) a la estaci&oacute;n espacial para averiguar si tiene sentido continuar el proyecto de investigaci&oacute;n. No pretendo desvelar m&aacute;s sobre los entresijos de la novela, s&oacute;lo que el protagonista, a pesar de estudiar a fondo la monta&amp;ntilde;a de documentos que se han ido acumulando con las d&eacute;cadas de exploraci&oacute;n, se muestra incapacidad para entender o averiguar algo sobre el misterioso oc&eacute;ano Solaris. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;El suspense que sustenta la narraci&oacute;n le permite al autor hablar de cuestiones como la soledad, que a veces busca el protagonista para poder ordenar sus ideas sobre lo que le acontece ( una soledad que a mi me remiti&oacute; a la que tambi&eacute;n sufre el personaje de la pel&iacute;cula de S.Kubrick en 2001 Una odisea en el espacio, esa soledad c&oacute;smica). Evidentemente el hecho de que sea enviado un cient&iacute;fico (psic&oacute;logo) a desvelar lo que realmente ocurre en la estaci&oacute;n lo enriquece, ya que aqu&iacute; se plantean cuestiones como las alucinaciones, lo que es real o no, lo que verdaderamente existe e incluso la locura, como cuando Kelvin dice: &amp;ldquo; un cambio inesperado se oper&oacute; en mi, el pensamiento de que me hab&iacute;a vuelto loco me devolvi&oacute; la calma&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Se cita a Don Quijote auque no sea m&aacute;s que de pasada en la p&aacute;gina 55 (de la edici&oacute;n que manej&eacute;, la de Minotauro) pero que me result&oacute; cuanto menos y especialmente en este a&amp;ntilde;o conmemorativo significativo, puesto que Kelvin tiene algo de don Quijote, aunque evidentemente La Mancha no sea Solaris. Pero sobre todo lo que m&aacute;s prevalece es la pasi&oacute;n o emoci&oacute;n por descubrir la verdad, aunque en ciertos momentos fuera incomprensible, citando a Beethoven: &amp;rdquo; &lt;/em&gt;hacer todo el bien posible, amar la libertad sobre todas las cosas y a&uacute;n cuando fuera por un trono, nunca traicionar a la verdad &lt;em&gt;&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Se plantean cu&aacute;les son los l&iacute;mites del conocimiento cient&iacute;fico humano; c&oacute;mo al enfrentarse con otra inteligencia no humana no somos capaces de superar las barreras del propio antropocentrismo, como en su d&iacute;a Sir William Hamilton un ingl&eacute;s ilustrado del siglo XVIII pretend&iacute;a en sus viajes a N&aacute;poles ordenar el mundo, dominarlo. Esa ser&iacute;a la aspiraci&oacute;n &uacute;ltima de los viajeros occidentales en sus periplos por los nuevos mundos. Algo similar les sucede a los que van a Solaris. As&iacute; se dice: &amp;ldquo;nadie podr&iacute;a pensar sino con su propio cerebro, nadie podr&iacute;a verse desde el exterior y verificar el adecuado funcionamiento de los procesos internos&amp;rdquo;. Y al hablar de procesos internos es inevitable que emerja la memoria, pero aqu&iacute; lo curioso es que a pesar de no aprender nada acerca del oc&eacute;ano s&iacute; se aprende acerca de nosotros ya que a los investigadores se les aparecen espectros de su pasado, y deben de saber enfrentarse a ellos, a esas personas que formaron en alg&uacute;n momento de sus vidas parte de ellos y que son significativas e importantes o m&aacute;s bien lo fueron. Y aunque ahora s&oacute;lo sean recuerdos ya que se encuentran muertas (pero a la vez cobran vida), &eacute;ste enfrentamiento con el pasado provoca en Kelvin todo un planteamiento de querer salvar a su amada. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Esta lucha por salvar a lo que m&aacute;s quiere le llevar&aacute; a los l&iacute;mites del miedo, pero acudiendo a algo enteramente humano, el coraje: &amp;ldquo;,...record&eacute; cu&aacute;nto me hab&iacute;a asustado la v&iacute;spera , la mirada vac&iacute;a de la noche; mi miedo me hizo sonre&iacute;r ... respir&eacute; hondo, saboreando la oscuridad. Estaba vac&iacute;o, liberado de todo pensamiento&amp;rdquo;. Y m&aacute;s adelante se&amp;ntilde;ala Kelvin: &amp;ldquo;pero ya nada me asombraba, ni siquiera mi propia indiferencia. Hab&iacute;a traspuesto las fronteras del miedo y la desesperaci&oacute;n. Hab&iacute;a llegado muy lejos. Nadie jam&aacute;s hab&iacute;a llegado tan lejos&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Lo que en un principio podr&iacute;a parecer un viaje exterior hacia la comprensi&oacute;n de una inteligencia como la del mar Solaris, llevar&aacute; al viaje interior donde reside gran parte del encanto y misterio del planteamiento de la novela; esa idea original de lo que se da en llamar proyecciones cerebrales materializadas, es decir, la propia materializaci&oacute;n de nuestros recuerdos provoca en el lector la verdadera comprensi&oacute;n del funcionamiento de la memoria no como un compartimento estanco a modo de memoria a corto y largo plazo, sino como una tupida y extensa red que est&aacute; engarzada en todos nuestros aprendizajes y experiencias a modo de la b&uacute;squeda del tiempo perdido de M.Proust y que conforma nuestra biograf&iacute;a. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La descripci&oacute;n que el autor realiza de la biblioteca me resulta notable: &amp;ldquo;situada en el centro mismo de la estaci&oacute;n, la biblioteca no ten&iacute;a ventana, era el sitio m&aacute;s aislado en el gran caparaz&oacute;n de acero, y yo me sent&iacute;a relajado, pese al fracaso manifiesto de mis b&uacute;squedas&amp;rdquo;. A&uacute;n cuando estamos en un futuro y esto resulta cuando menos curioso la biblioteca sigue estando presente en un sentido tradicional, como ese lugar de refugio y aislamiento pese a las decepciones y fracasos del personaje. Es uno de los lugares de reposo y reflexi&oacute;n del guerrero. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Existen ciertas semejanzas o concomitancias que es necesario se&amp;ntilde;alar ya que el oc&eacute;ano de Solaris guarda &amp;ldquo;ciertas&amp;rdquo; similitudes con los oc&eacute;anos de la tierra; esas enormes extensiones de mar que influyen con sus m&uacute;ltiples corrientes en el clima seg&uacute;n nos dicen los ocean&oacute;grafos y de las que seg&uacute;n parece desconocemos mucho de sus fondos abisales. Incluso es inevitable traer a colaci&oacute;n esa antigua hip&oacute;tesis de Gaia de Loovelock (creo recordar de los a&amp;ntilde;os 70 aproximadamente) sobre la tierra entendida en su conjunto como un Todo, un organismo dotado de vida en toda su extensi&oacute;n, a semejanza de Solaris. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Una nueva comparaci&oacute;n de la inteligencia humana con la de Solaris lleva al autor a decir: &amp;ldquo; la mente humana no puede absorver sino pocas cosas a la vez; vemos s&oacute;lo lo que ocurre ante nosotros, aqu&iacute; y ahora, no podemos concebir simult&aacute;neamente una sucesi&oacute;n de procesos, ni siquiera procesos concurrentes o complementarios.&amp;rdquo; Sin embargo somos capaces de captar el valor de un instante como dir&iacute;a Luis Landero &amp;ldquo;La advertencia de que todo instante vivido es perdurable si se pone fe en el&amp;ldquo;. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;A lo largo del libro se emplean t&eacute;rminos cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos, sin embargo me ha llamado poderosamente la atenci&oacute;n que en la fecha del libro (1961) se emplee el t&eacute;rmino ordenador cu&aacute;ntico, algo que se conseguir&aacute; seg&uacute;n los expertos en un plazo de tiempo no muy largo. Es ese hablar de determinados avances de la ciencia que m&aacute;s tarde se llegar&aacute;n a conseguir, algo parecido al Viaje a la luna de Julio Verne. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Y a la vez que vamos estableciendo ciertas semejanzas o similitudes quisiera se&amp;ntilde;alar la que existe entre el personaje principal Kelvin con el cient&iacute;fico y premio Nobel de f&iacute;sica Richard Philips Feynman en su permanente b&uacute;squeda de la verdad y la belleza (en esas maravillosas y po&eacute;ticas descripciones que el personaje realiza del oc&eacute;ano). Feynman como amante de la verdad, as&iacute; como Kelvin, establece un proceso lleno de imaginaci&oacute;n y creatividad para descubrir c&oacute;mo funciona supuestamente el oc&eacute;ano, pero seguido en todo momento por una honradez intelectual y &eacute;tica que proporcionan las herramientas del pensamiento cr&iacute;tico y de la revisi&oacute;n constante y racional de los sistemas de creencias propios y ajenos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Tengamos en cuenta las m&uacute;ltiples lecturas y repaso de las mismas que realiza Kelvin de toda la historia del descubrimiento de Solaris con las hip&oacute;tesis desde el inicio del estudio del planeta hasta el momento presente en el cu&aacute;l &eacute;l se halla inmerso. En las aportaciones de Kelvin, as&iacute; como en las de Feynman en la f&iacute;sica, predominan m&aacute;s la agudeza de las observaciones y la intuici&oacute;n que las deducciones para interpretar los procesos f&iacute;sicos del planeta. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Matar o destruir aquello que no comprendemos, como se plantea a modo de soluci&oacute;n con el enigma de Solaris, puede ser comparado con lo que actualmente se realiza con los oc&eacute;anos aqu&iacute; en la tierra, con la selva amaz&oacute;nica o con el deterioro en general del medio ambiente. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La cadena de contingencias a las que se ve sometido Kelvin le lleva a ciertas reflexiones, una de las cu&aacute;les bien merece la pena ser citada: &amp;ldquo;desde anoche he vivido horas que valen a&amp;ntilde;os. A&amp;ntilde;os que no se olvidan&amp;rdquo;..., &amp;ldquo; donde no hay hombres no hay motivos humanos&amp;rdquo;. Es como que lo aut&eacute;nticamente humano (y Kelvin est&aacute; descrito como humano demasiado humano que dir&iacute;a Nietzsche) se enfrenta ante lo desconocido y para ello debe, llegado a un determinado momento de los acontecimientos decidir: &amp;ldquo;si deseamos continuar investigando tenemos que destruir nuestros propios pensamientos&amp;rdquo;. Es aqu&iacute; donde nuevamente vuelvo a ver ciertas similitudes con el f&iacute;sico Feynman que clasificaba a los cient&iacute;ficos en babil&oacute;nicos o griegos a la hora de hacer ciencia. Y Kelvin es babil&oacute;nico ya que prima en su forma de ir descubriendo la verdad, su libertad de imaginaci&oacute;n y su instinto o intuici&oacute;n de los fen&oacute;menos f&iacute;sicos del oc&eacute;ano misterioso. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Remont&aacute;ndonos a las m&uacute;ltiples reflexiones filos&oacute;ficas que abundan a lo largo de la novela acerca de nuestra condici&oacute;n humana, escoger&iacute;a una que a mi modo de ver resume el n&uacute;cleo central: &amp;ldquo;el hombre se hab&iacute;a lanzado al descubrimiento de otros mundos y otras civilizaciones, sin haber explorado &iacute;ntegramente sus propios abismos, ese laberinto de oscuros pasadizos y c&aacute;maras secretas, sin haber penetrado en el misterio de las puertas que &eacute;l mismo ha condenado&amp;rdquo;. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;La valent&iacute;a y decisi&oacute;n con la que est&aacute; trazado el protagonista le lleva a escoger caminos por donde sabe que no hay retorno posible, algo que tambi&eacute;n (puestos a buscar similitudes) ocurre en la Tierra. Es como que aunque cambia el escenario, el atrezzo, sea Solaris o la Tierra, al final el hombre debe de decidir (con un margen de opci&oacute;n, eso s&iacute;) el camino a escoger: &amp;ldquo;toda generaci&oacute;n de hombres cuentan con un n&uacute;mero aproximadamente constante de hombres inteligentes y decididos, y que se distinguen s&oacute;lo porque toman caminos diferentes&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Solaris es un eterno desaf&iacute;o que vive y act&uacute;a a trav&eacute;s Kelvin, buscando la revelaci&oacute;n que explique el sentido del destino del hombre. Aqu&iacute; se resalta un cap&iacute;tulo dedicado al sue&amp;ntilde;o, situaci&oacute;n propicia para que el oc&eacute;ano acceda a estados de conciencia alterados de la tripulaci&oacute;n de la estaci&oacute;n, como si el hombre estuviera indefenso y Solaris se aprovechara para filtrarse en el cerebro a modo de una vampirizaci&oacute;n. Pero sobretodo se busca encontrar una voluntad o finalidad de ese inmenso oc&eacute;ano ya que trasladar patrones humanos al oc&eacute;ano no hab&iacute;a servido. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El cierre de la narraci&oacute;n recuerda el recurso narrativo de dejar un final con una interpretaci&oacute;n abierta puesto que el misterioso planeta est&aacute; interesado en el Hombre y sobre todo en el protagonista, quien a partir de cierto momento de la novela, vivir&aacute; de la esperanza despu&eacute;s de haber pasado a modo de Dante por m&uacute;ltiples y variadas pruebas. &lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Eduardo Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://www.literaturas.com/&quot;&gt;WWW.LITERATURAS.COM&lt;/a&gt;</description>
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<title>Tropo Editores, por Rosa rRg&amp;aacute;s</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1332</link>
<description>&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Rosa Reg&aacute;s (El Correo Digital. 20/04/2008)&lt;/strong&gt; &lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;El mercado literario responde, como la mayor&iacute;a de las cosas, a esa dictadura de lo novedoso que convierte en viejos los m&oacute;viles, los coches y la ropa adquirida un par de a&amp;ntilde;os antes. Aunque en el caso de los libros, la novedad responde a un espacio de tiempo muy corto. Un t&iacute;tulo apenas resiste m&aacute;s de un mes en la primera l&iacute;nea de las librer&iacute;as, debido a la avalancha de libros que se publican.&lt;br&gt;Si encima la editorial que lo publica es perif&eacute;rica y si el autor no es suficientemente medi&aacute;tico o no est&aacute; avalado por el marketing editorial y la cr&iacute;tica de los suplementos de referencia, su defunci&oacute;n resulta definitiva al cabo de un mes. Esto se produce tambi&eacute;n porque la mayor&iacute;a de las librer&iacute;as carecen de fondos, porque cuando los ejemplares distribuidos se venden no se piden m&aacute;s a la distribuidora y porque el boca-oreja no siempre consigue convertir en &eacute;xito la obra de un autor emergente.&lt;br&gt;Todos estos factores explican que el fen&oacute;meno de la reedici&oacute;n no se deba actualmente a las habituales razones de antes. Que el autor fuese &amp;ldquo;fichado&amp;rdquo; por una gran editorial que adquir&iacute;a sus obras anteriores, que un premio de prestigio provocase que los lectores demandasen sus primeros libros o que el autor, con un estatus literario consolidado, quisiese hacer una nueva edici&oacute;n corregida o selectiva de sus libros. Estas eran las causas que daban lugar a que un libro se reeditase. &lt;br&gt;Pero en los dos &uacute;ltimos a&amp;ntilde;os han entrado en juego otras causas, como el descontento del escritor hacia la editorial que lanz&oacute; un libro, aunque fuese un sello de marca o que la aparici&oacute;n de nuevas editoriales perif&eacute;ricas, exquisitas en el cuidado de la edici&oacute;n y necesariamente ambiciosas en su oferta, buscase abrirse un hueco publicando t&iacute;tulos editados en una franja que va de los diez a los cinco a&amp;ntilde;os; m&aacute;s o menos el tiempo al que obliga el contrato editorial de un t&iacute;tulo. En esta l&iacute;nea encontramos el sello Tropo Editores de Zaragoza y que, bajo el ep&iacute;grafe de 2&amp;ordm;Asalto, apuesta por recuperar t&iacute;tulos de inter&eacute;s.&lt;br&gt;La apuesta la abren reeditando &amp;lsquo;Museo de la Soledad&amp;rsquo; de Carlos Cast&aacute;n. Un buen conjunto de relatos, aparecidos en Espasa-Calpe en el a&amp;ntilde;o 2000, que tuvieron una excelente acogida por la calidad de la prosa de su autor y por el original tratamiento de los temas. Rescatar este t&iacute;tulo es un acierto, ya que muchos lectores podr&aacute;n disfrutar del estilo po&eacute;tico y melanc&oacute;lico de uno de los escritores de relatos m&aacute;s interesantes del panorama nacional.&lt;br&gt;As&iacute; que enhorabuena a Tropo editores por esta iniciativa.&lt;br&gt;Carlos Cast&aacute;n demostr&oacute; en &amp;lsquo;Fr&iacute;o de vivir&amp;rsquo; y especialmente en este libro que es un excelente cuentista de la nostalgia melanc&oacute;lica y de la conformaci&oacute;n de la identidad a trav&eacute;s del mundo emocional. Su estilo se define por la construcci&oacute;n de atm&oacute;sferas envolventes y sensitivas, por la habilidad de los diferentes registros del relato y por un lenguaje narrativo destilado y provisto de un halo po&eacute;tico que mece la prosa desde su interior. Lo demuestra con hermosos relatos como &lt;em&gt;&amp;lsquo;Casi Marino&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, en el que aborda la transformaci&oacute;n del amor y la memoria de la lluvia, en &lt;em&gt;&amp;lsquo;Muchas veces, &amp;lsquo;querida Laura&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, un espl&eacute;ndido homenaje al arte epistolar y a la suplantaci&oacute;n de la identidad con ecos cortazarianos, en &lt;em&gt;&amp;lsquo;Silencio tan de Silvia&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, acerca de la adolescencia y su vinculaci&oacute;n con la fantas&iacute;a y la aventura y en &lt;em&gt;&amp;lsquo;Con sangre entra&amp;rsquo;&lt;/em&gt;, sobre la agresi&oacute;n violenta a un vagabundo. Junto a estos temas, Cast&aacute;n aborda el azar, el dolor, el oficio de vivir, las huellas del pasado que se manifiestan en las casualidades del presente y las diferentes caras de la soledad. Los argumentos que embrida entre la ternura, la iron&iacute;a y lo sobrecogedor, para ahondar en los elementos desestabilizadores de nuestro paisaje emocional. Esperemos que pronto, Cast&aacute;n nos embarque en otros relatos sobre el abismo de las emociones y el fantasma de la memoria.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://defragmentos.blogspot.com/&quot;&gt; Fragmentos literarios. selecci&oacute;n de textos. Ejemplos de estilo &lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://defragmentos.blogspot.com/&quot;&gt; Fragmentos literarios. selecci&oacute;n de textos. Ejemplos de estilo &lt;br&gt;</description>
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<title>Literatura y revoluci&amp;oacute;n (leon Trotsky)</title>
<link>http://www.TECNICALITERARIA.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=1331</link>
<description>&lt;div&gt;La situaci&oacute;n del arte puede definirse mediante las siguientes consideraciones generales.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Si el proletariado ruso no hubiera creado su propio ej&amp;eacute;rcito tras la toma del poder, el Estado obrero habr&iacute;a dejado de vivir hace tiempo, y ahora no estar&iacute;amos pensando en los problemas econ&oacute;micos, y mucho menos en los problemas de la cultura y del esp&iacute;ritu.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Si en el curso de los pr&oacute;ximos a&amp;ntilde;os la dictadura del proletariado se mostrase incapaz de organizar la econom&iacute;a y de asegurar a la poblaci&oacute;n por lo menos un m&iacute;nimo vital de bienes materiales, el r&amp;eacute;gimen proletario estar&iacute;a entonces realmente llamado a desaparecer.&amp;nbsp; Por eso la econom&iacute;a es en la hora presente el problema de los problemas.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;De todos modos, aunque los problemas elementales del alimento, del vestido, del abrigo y tambi&amp;eacute;n de la educaci&oacute;n primaria estuvieran resueltos, no significar&iacute;a de ning&uacute;n modo la victoria total del nuevo principio hist&oacute;rico, es decir, la victoria del socialismo.&amp;nbsp; S&oacute;lo un progreso del pensamiento cient&iacute;fico a escala nacional y el desarrollo de un arte nuevo supondr&aacute;n que la semilla hist&oacute;rica no s&oacute;lo ha crecido hasta dar una planta, sino tambi&amp;eacute;n que ha florecido.&amp;nbsp; Desde este enfoque, el desarrollo del arte es la prueba m&aacute;s alta de la vitalidad y de la significaci&oacute;n de cualquier &amp;eacute;poca.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La cultura vive de la savia de la econom&iacute;a, pero no basta con lo estrictamente necesario para que la cultura pueda nacer, desarrollarse y refinarse.&amp;nbsp; Nuestra burgues&iacute;a se sirvi&oacute; de la literatura r&aacute;pidamente en el per&iacute;odo en que se fortaleci&oacute; y enriqueci&oacute;.&amp;nbsp; El proletariado conseguir&aacute; preparar la formaci&oacute;n de una cultura y de una literatura nuevas, es decir, socialistas, no por m&amp;eacute;todos de laboratorio sobre la base de nuestra pobreza, de nuestras necesidades y de nuestra ignorancia de hoy, sino a partir de vastos medios sociales, econ&oacute;micos y culturales.&amp;nbsp; El arte necesita bienestar, abundancia incluso.&amp;nbsp; Los altos hornos deber&aacute;n calentar m&aacute;s, las ruedas girar con mayor rapidez, las lanzaderas correr m&aacute;s, las escuelas trabajar mejor.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Nuestra vieja literatura y nuestra vieja cultura rusas eran expresi&oacute;n de la nobleza y de la burocracia y se basaban en el mundo campesino.&amp;nbsp; El noble pagado de s&iacute; mismo y el noble &amp;quot;arrepentido&amp;quot; imprimieron su huella en el periodo m&aacute;s importante de la literatura rusa.&amp;nbsp; Luego apareci&oacute; el intelectual plebeyo que, bas&aacute;ndose en el campesino y en el burgu&amp;eacute;s, escribi&oacute; tambi&amp;eacute;n su cap&iacute;tulo en la historia de la literatura rusa.&amp;nbsp; Tras pasar por el periodo de esquematismo extremo de los viejos narodniki, ese intelectual plebeyo se moderniz&oacute;, se diferenci&oacute; e individualiz&oacute; en el sentido burgu&amp;eacute;s del t&amp;eacute;rmino.&amp;nbsp; Ese fue el papel hist&oacute;rico que le toc&oacute; cumplir a la escuela decadente y al simbolismo.&amp;nbsp; Desde principios de siglo, y especialmente despu&amp;eacute;s de 1907-1908, la transformaci&oacute;n burguesa de la intelligentsia y de la literatura se realiz&oacute; con celeridad.&amp;nbsp; La guerra puso fin, patri&oacute;ticamente, a este proceso.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La revoluci&oacute;n dio al traste con la burgues&iacute;a y este hecho decisivo irrumpi&oacute; en la literatura.&amp;nbsp; La literatura centrada sobre un eje burgu&amp;eacute;s ya no existe.&amp;nbsp; Todo cuanto ha quedado, m&aacute;s o menos viable, en el dominio de la cultura, y especialmente en el de la literatura, se esforz&oacute; y se esfuerza a&uacute;n por encontrar una orientaci&oacute;n nueva.&amp;nbsp; Desde el momento en que la burgues&iacute;a no existe, el eje no puede ser otro que el pueblo sin la burgues&iacute;a.&amp;nbsp; Pero &amp;iquest;qu&amp;eacute; es el pueblo?&amp;nbsp; En primer lugar, el campesinado y, en cierta medida, los peque&amp;ntilde;os burgueses urbanos; luego los obreros que no pueden ser separados del protoplasma popular del campesinado.&amp;nbsp; Esto es lo que expresa la tendencia b&aacute;sica de todos los &amp;quot;compa&amp;ntilde;eros de viaje&amp;quot; de la revoluci&oacute;n.&amp;nbsp; Y lo mismo en Pilniak, en los &amp;quot;Hermanos S&amp;eacute;rapion&amp;quot;, y en los &amp;quot;imaginistas&amp;quot; que est&aacute;n todav&iacute;a vivos.&amp;nbsp; Y lo mismo ocurre con algunos de los futuristas (Klebnikov, Kruchenik y W. Kamensky).&amp;nbsp; La base campesina de nuestra cultura, o mejor dicho, de nuestra incultura, pone de manifiesto de modo indirecto toda su inercia.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Nuestra revoluci&oacute;n es la expresi&oacute;n del campesino convertido en proletario que, sin embargo, se apoya en el campesino y le muestra el camino a seguir.&amp;nbsp; Nuestro arte es la expresi&oacute;n del intelectual que duda entre el campesino y el proletario.&amp;nbsp; Se halla incapacitado, org&aacute;nicamente, para fundirse con uno o con otro, pero se inclina las m&aacute;s de las veces hacia el campesino.&amp;nbsp; Debido a su posici&oacute;n intermedia y a sus vinculaciones, no puede convertirse en mujik, pero puede cambiar al mujik.&amp;nbsp; Sin embargo, no puede haber revoluci&oacute;n sin la direcci&oacute;n del proletariado.&amp;nbsp; Tal contradicci&oacute;n es el origen de la dificultad fundamental a la hora de abordar el tema.&amp;nbsp; Puede afirmarse que los poetas y escritores de estos a&amp;ntilde;os extremadamente cr&iacute;ticos difieren entre si por la forma en que salen de esta contradicci&oacute;n, y por el modo en que colman el vac&iacute;o, unos mediante el misticismo, otros mediante el romanticismo, un tercero mediante un prudente distanciamiento, y un cuarto por un grito ensordecedor.&amp;nbsp; Con independencia de la variedad de m&amp;eacute;todos empleados para superar la contradicci&oacute;n, &amp;eacute;sta sigue siendo una en esencia: consiste en la separaci&oacute;n creada por la sociedad burguesa entre el trabajo intelectual, incluido el arte, y el trabajo f&iacute;sico.&amp;nbsp; La revoluci&oacute;n es obra de hombres que realizan un trabajo f&iacute;sico.&amp;nbsp; Uno de los objetivos &uacute;ltimos de la revoluci&oacute;n consiste en superar totalmente la separaci&oacute;n entre esas dos clases de actividad.&amp;nbsp; En tal sentido, como en todos los dem&aacute;s, la creaci&oacute;n de un arte nuevo es una tarea que se realiza siguiendo las l&iacute;neas del trabajo fundamental, el de la construcci&oacute;n de una cultura socialista.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Ser&iacute;a rid&iacute;culo, absurdo e incluso est&uacute;pido hasta m&aacute;s no poder, pretender que el arte permanecer&aacute; indiferente a las convulsiones de nuestra &amp;eacute;poca.&amp;nbsp; Son los hombres los que preparan los acontecimientos, son los hombres los que los realizan, y los acontecimientos a su vez act&uacute;an sobre los hombres y los cambian.&amp;nbsp; El arte refleja, de forma directa o indirecta, la vida de los hombres que realizan o viven los acontecimientos.&amp;nbsp; Y esto es v&aacute;lido para todas las artes, desde la m&aacute;s monumental a la que se centra en lo m&aacute;s &iacute;ntimo.&amp;nbsp; Si la naturaleza, el amor o la amistad no estuvieran ligadas al esp&iacute;ritu social de una &amp;eacute;poca, la poes&iacute;a l&iacute;rica habr&iacute;a dejado de existir hace mucho tiempo.&amp;nbsp; Un profundo viraje hist&oacute;rico, es decir, un reordenamiento de las clases en la sociedad, rompe la individualidad, coloca la percepci&oacute;n de los temas fundamentales de la poes&iacute;a bajo un nuevo enfoque y salva as&iacute; al arte de una repetici&oacute;n eterna.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Pero el &amp;quot;esp&iacute;ritu&amp;quot; de una &amp;eacute;poca &amp;iquest;no act&uacute;a de modo indivisible e independiente de la voluntad subjetiva?&amp;nbsp; Evidentemente, en &uacute;ltima instancia este esp&iacute;ritu se refleja en todos; tanto en quienes lo aceptan y encarnan como en aquellos que luchan desesperadamente contra &amp;eacute;l o en quienes se esfuerzan por librarse de &amp;eacute;l; quienes le vuelven la espalda mueren poco a poco; quienes se resisten a &amp;eacute;l pueden, a lo m&aacute;s, reanimar tal o cual llama arcaica: el arte nuevo, al plantear nuevos jalones y ensanchar el campo de la creaci&oacute;n art&iacute;stica, s&oacute;lo podr&aacute; ser creado por aquellos que se identifiquen con su &amp;eacute;poca.&amp;nbsp; Si traz&aacute;semos una l&iacute;nea que una el arte actual y el arte socialista del futuro, podr&iacute;amos decir que hoy apenas hemos superado la fase de preparaci&oacute;n de esa preparaci&oacute;n propiamente dicha.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Hagamos un breve esbozo de los grupos de la literatura rusa actual.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La literatura que se halla alejada de la revoluci&oacute;n, desde los folletinistas del peri&oacute;dico de Suvor&iacute;n hasta los l&iacute;ricos m&aacute;s sublimes del Valle de L&aacute;grimas de la aristocracia, agoniza como las clases a las que han servido.&amp;nbsp; Por lo que respecta a la forma, geneal&oacute;gicamente, esa literatura representa el perfeccionamiento de la l&iacute;nea maestra de nuestra vieja literatura, que comenz&oacute; como literatura de la nobleza y que termin&oacute; como literatura simplemente burguesa.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;La literatura &amp;quot;mujik&amp;quot; sovi&amp;eacute;tica, que canta al campesino, puede encontrar sus ra&iacute;ces, desde el punto de vista de la forma, aunque de modo menos claro, en las tendencias eslav&oacute;filas y populistas de la vieja literatura.&amp;nbsp; Resulta evidente que los escritores que cantan al mujik no preceden directamente de los mujiks.&amp;nbsp; No existir&iacute;an sin la literatura anterior de la nobleza y de la burgues&iacute;a, de cuya literatura son la rama m&aacute;s joven.&amp;nbsp; En la actualidad todos ellos tratan de ponerse de acuerdo con la hora de la nueva sociedad.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Indudablemente, el futurismo tambi&amp;eacute;n era un brote de la vieja literatura.&amp;nbsp; Pero el futurismo ruso no hab&iacute;a alcanzado su completo desarrollo en el marco de la vieja literatura, ni hab&iacute;a sufrido la adaptaci&oacute;n burguesa que le hubiera valido ser reconocido oficialmente.&amp;nbsp; Cuando estall&oacute; la guerra y luego la revoluci&oacute;n, el futurismo era todav&iacute;a bohemio, como todas las escuelas literarias en los pa&iacute;ses capitalistas.&amp;nbsp; Gracias al impulso de los acontecimientos, el futurismo se adentr&oacute; por los nuevos derroteros de la revoluci&oacute;n.&amp;nbsp; Un arte revolucionario no pod&iacute;a nacer de ah&iacute; por la misma naturaleza de las cosas.&amp;nbsp; Aunque sigue siendo, por muchas razones, un brote revolucionario bohemio del arte antiguo, el futurismo contribuye en mayor medida, m&aacute;s directa y m&aacute;s activamente que cualquier otra tendencia, a la formaci&oacute;n del arte nuevo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por significativas que puedan ser en l&iacute;neas generales las obras de determinados poetas proletarios, su sedicente &amp;quot;arte proletario&amp;quot; no hace otra cosa sino cumplir un per&iacute;odo de aprendizaje.&amp;nbsp; Siembra por doquier los elementos de la cultura art&iacute;stica, ayuda a la nueva clase a asimilar las obras antiguas, aunque de modo superficial.&amp;nbsp; En este sentido es una de las corrientes que llevan al arte socialista del futuro.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Carece de todo fundamento oponer la cultura burguesa y el arte burgu&amp;eacute;s a la cultura proletaria y al arte proletario.&amp;nbsp; De hecho, estos &uacute;ltimos no existir&aacute;n jam&aacute;s, porque el r&amp;eacute;gimen proletario es temporal y transitorio.&amp;nbsp; La significaci&oacute;n hist&oacute;rica y la grandeza moral de la revoluci&oacute;n proletaria residen precisamente en que &amp;eacute;sta sienta las bases de una cultura que no ser&aacute; ya una cultura de clase, sino la primera cultura aut&amp;eacute;nticamente humana.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Durante el per&iacute;odo de transici&oacute;n, nuestra pol&iacute;tica art&iacute;stica puede y debe consistir en ayudar a los diferentes grupos y escuelas art&iacute;sticas salidos de la revoluci&oacute;n a captar correctamente el sentido hist&oacute;rico de la &amp;eacute;poca y una vez haberles colocado ante el siguiente criterio categ&oacute;rico, &amp;quot;por la revoluci&oacute;n o contra la revoluci&oacute;n&amp;quot;, concederles una total libertad de autodeterminaci&oacute;n en el terreno del arte.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Por el momento, la revoluci&oacute;n se refleja en el arte de modo parcial solamente, una vez que el artista deja de mirarla como una cat&aacute;strofe exterior, y en la medida en que todos los artistas y poetas, tanto los viejos como los nuevos, se conviertan en una parte de la trama viviente de la revoluci&oacute;n y aprendan a verla no desde fuera, sino desde el interior.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;El torbellino social no se calmar&aacute; pronto.&amp;nbsp; Ante nosotros tenemos decenios de lucha en Europa y en Am&amp;eacute;rica.&amp;nbsp; No s&oacute;lo los hombres y las mujeres de nuestra generaci&oacute;n, sino tambi&amp;eacute;n los de la generaci&oacute;n venidera, ser&aacute;n part&iacute;cipes, h&amp;eacute;roes y v&iacute;ctimas de esta lucha.&amp;nbsp; El arte de nuestra &amp;eacute;poca ser&aacute; colocado enteramente bajo el signo de la revoluci&oacute;n.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;Este arte necesita una nueva conciencia.&amp;nbsp; Por encima de todo es incompatible con el misticismo, sea &amp;eacute;ste sincero o se disfrace de romanticismo: la revoluci&oacute;n tiene por punto de partida la idea central de que el hombre colectivo debe convertirse en el &uacute;nico se&amp;ntilde;or y de que los l&iacute;mites de su poder s&oacute;lo est&aacute;n determinados por su conocimiento de las fuerzas naturales y por su capacidad de utilizarlas.&amp;nbsp; Este arte nuevo es tambi&amp;eacute;n incompatible con el pesimismo, con el escepticismo, con todas las dem&aacute;s formas de abatimiento espiritual.&amp;nbsp; Es realista, activo, colectivista, de forma vital y henchido de una confianza ilimitada en el porvenir.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;29 de julio de 1924.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;div&gt;LEON TROTSKY&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;a href=&quot;http://encolumna.blogspot.com/&quot;&gt; Columnas de prensa. Temas de actualidad. Otro enfoque &lt;br&gt;</description>
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