wordpress com stats

cumbres borrascosas, casa rural alquiler completo brañuelas, bierzo León

Welcome to TÉCNICA LITERARIA!

     Principal
· Home
· AÑADIR ARTÍCULO
· Contactar
· Diario de Usuarios
· Encuestas
· Estadísticas
· Foros
· Listado completo de material
· ORDENAR POR TEMAS
· Ranking de popularidad
· Recomiéndanos
· Te recomendamos
· Tu Cuenta
· Versión para imprimir

     Gente Online
Actualmente hay 16 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Visitas totales
Hemos recibido
4784756
impresiones desde julio 2007

 LA NUEVA BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA. La humanidad recupera la memoria.

Anónimo escribió "
 
"De los diversos instruentos del hombre, el mas asombroso es el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo (...) El libro es una extensión de la memoria y la imaginación". (José Luis Borges).
 
Una gigantesca mole circular, de 160 metros de diámetro, se levanta en la Corniche (la extensa avenida que discurre paralela a la línea de la costa, de este a oeste), frente al muelle oriental del puerto. El acero que cubre el tejado pronunciadamente inclinado se encara al Mediterráneo como un manto protector, contra el viento y la humedad; el granito de Asuán que reviste el grueso muro que lo sostiene, hendido por 4.000 caracteres de lenguas de todo el mundo, del pasado y del presente, avisa cada día a los estudiantes de la cercana Facultad de Comercio y Artes del renacimiento de la que fue la célebre Biblioteca de Alejandría. La biblioteca por excelencia, aun cuando lo que se haya dicho y escrito sobre ella a lo largo de los siglos sea incierto. Nadie sabe con absoluta seguridad dónde se ubicó, cuál fue su morfología ni cuántos tesoros guardó. Nadie duda, sin embargo, que aquel lugar se convirtió en templo y depósito de todo el saber de la antigüedad. Fue, como apuntó Vitrubio en su obra De architectura (siglo I antes de Cristo), "la memoria de la humanidad".
El edificio que dentro de dos meses será solemnemente inaugurado en presencia de diversos monarcas y jefes de Estado, se encuentra, según se cree, a unos 200 metros al este del que se alzó en tiempos del rey Ptolomeo I Sotero, en 295 a. C. (36 años más tarde de la fundación de la ciudad por Alejandro Magno). Su interior es impactante. El espacio, la luz y el silencio, tres elementos indispensables par albergar cuatro millones de libros y acoger a 2.000 lectores, para investigar y para reflexionar, delimitan una única y sorprendente sala: gigantesca, diáfana y dividida en 11 niveles estructurados temáticamente y separados entre sí por rampas y escaleras. Una magna estancia de madera, cemento, aluminio y granito, concebida para acceder a cada libro con facilidad, para abandonarse al estudio, y hasta para contemplar la línea del mar desde sus puntos más altos.
Las 66 columnas que sostienen el techo evocan el palmeral de un oasis (los capiteles de estas columnas se abren forma de loto) y los tragaluces por los que se cuelan los rayos del sol parecen haber sido intencionadamente trazados a imagen de las velas que despliega un gran barco. El desierto y el Mediterráneo habitan en la Nueva Biblioteca de Alejandría.
Hoy no resulta defícil imaginar a Jorge Luis Borges recorriendo lenta y placenteramente sus estantes, subiendo sus escaleras y acomodándose en los sobrios pupitres de cuero y madera. Borges añoró la antigua biblioteca, aún sin haberla conocido. Le apasionó y le obsesionó. En su obra La biblioteca de Babel, la concibió como un "universos" compuesto por "un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas". Y también la soñó con unas dimensiones tan descomunales que escapan a nuesta lógica: "Dicen que los volúmenes que abarcan deja atrás la cifra de los astros o de la arena del desierto. El hombre que quisiera agotarla perdería la razón y los ojos temerarios...".
La antigua Biblioteca de Alejandría fue, efectivamente, el motor de aquella urbe espléndida que fundó Alenjandro Magno en 331 a. C. a orillas del mar, y que él mismo convirtió en la nueva capital de Egipto. Una ciudad de grandes avenidas, majestuosos edificios e impresionantes obras de ingeniería civil, como el legendario faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo. El faro, con una altura de 125 metros, se levantó en el año 279 a C.; hoy descansa bajo las aguas del puerto. En el lugar que ocupó, en el extremo norte del muelle oriental, se construyo, en 1480, la Fortaleza del Sultán Qaitbey.
Alejandría fue cosmopolita, culta y tolerante; fue compartida por egipcios, macedonios, romanos, fenicios y griegos. En especial, aquellos griegos que edificaron un fascinante microcosmos de sabiduría y que imprimieron a sus gentes un carácter saludablemente inquieto. Algo de ese espíritu helenístico sobrevive en la ciudad de hoy. Al pie de la calle, fuera de los interminables y, en excesivas ocasiones, inacabados bloques de apartamentos que ocupan millones de familias, cuando el sol desciendo y cuandoya se ha llamando a la oración desde la gran mezquita de Abu-al Abbas al-Mursi, el tránsito de hombres y mujeres resulta una visión plácida. El paso es manso, la conversación a media voz entierra ese claxon impertinente de los coches, que en El Cairo se hace insoportable, y el abigarrado perfil de la ciudad dice mucho sobre lo que fue hace milenios y lo que es hoy: escenario inevitable de la convulta historia del Mediterráneo oriental.
Asegura el doctor Alaa Zohdy, experto en el antigua egipto y habitante entusiasta de Alejandría, que "después de vivir en ese lugar durante un tiempo, por mucho que uno quisiera marcharse e intalarse en otra parte, siempre acaba regresando. Eso le ha sucedidó a gran número de griegos a lo largo de la histora. Esta ciudad tiene magnetismo". Por supuesto, si cada día se disfrutara del breve momento de quietud que a media tarde se respira en el patio interior del Museo Greco-Romano, mientras una niña corretea entre columas milenarias  ante la imponente presencia de un busto de Marco Antonio, del siglo I a.C., Alejandría sería el destino perfecto para abandonarse definitivamente a la calma.
Se dice que su antigua biblioteca, aún más rica e importante que la de Antenas y la de Antioquía, fue organizada bajo la decisiva ifluencia de Aristóteles a modo de clásico gymnasium. También se cuenta que el encargado de su gestión era designado directamente por el rey (el primer bibliotecario fue Demetrio de Falera), que llegó a tener 10 grandes salas de investigación y lectura, varios jardines, un zoológico, una sala de disección y un observatorio. Se componía de dos edificios, el bruchium y el serapeum, en cuyos interiores se encontraban multitud de estantes (armarías) y de habitaciones ocupadas por escribas y artistas que copiaban con pulcritud los manuscritos; estos cobraban según el número de líneas que realizaban al cabo del día. La leyenda insiste en que allí se guardaron hasta 700.000 rollos de papiros. Incluso, en tiempos de Ptolomeo III Evergete, se levantó una segunda biblioteca pública, complementaria de la principal: la llamada Biblioteca-Hija.
A lo largo de los tiempos, en la Biblioteca de Alejandría trabajaron y teorizaron lo más grandes sabios de la antigüedad. Filólogos versados en gramática, historiografía y mitografía; también, filósofos y científicos que abrieron nuevos horizontes a las matemáticas, la astronomía, la geografía y la medicina. Aristarco, el primero en proclamar que la Tierra gira alrededor del Sol; Hiparco, quien midió el año solar con gran exactitud; Eratóstenes, el primero en medir la circunferencia de la Tierra; Euclides, geómetra insigne; Arquímedes y Herón de Alejandría, mecánicos audaces y creadores de artilugios revolucionarios... Y hasta una brava mujer, Hipatia, gran matemática y astrónoma, cuyo martirio estuvo ligado a la propia destrucción de la Biblioteca siglos después de su creación. Hipatia fue su última directora. Tras su asesinato a manos de una horda de fanáticos, su memoria y su obra quedaron enterradas en el olvido.
Esa destrucción resultó especialmente cruel. En realidad, la antiga Biblioteca de Alejandría fue varias veces arrasada a causa de las guerras, la negligencia y sobre todo, el miedo que el saber provoca en los déspotas y en los ignorantes con poder. Sudecadencia arrancó definitivamente bajo el dominio de Roma. Ardió por primera vez en tiempos de Julio César (47 a. C:), durante una acción militar; en aquella ocasión, se cree que se perdieron 40.000 obras acumuladas por la dinastía de los Ptolomeos a lo largo de 250 años. Ya en nuestra era, y bajo el poder de diversos emperadores (Domiciano, Caracalla, Valeriano y Aureliano), la biblioteca fue gravemente dañada en diversas ocasiones. La segunda gran destrucción se debió a una orden del emperador cristiano Teodosio I (391). siglo y medio más tarde, Teodoroa, esposa de Justiniano, puso fin al sueño de Alejandría. En 619, los persas arrasaron una tierra casi yerma. En 641, la capital de Egipto se trasladó definitivamente al área que hoy ocupa El Cairo. La agonía de esta ciudad de leyenda ha durado, al cabo, casi 1.400 años.
"Hasta los años 70, la Biblioteca de Alejandría no parecía más que un sueño, el mero recuerdo e un pasado remoto y espléndido. Cuando el doctor Mustafá El-Abbadi, un insigne historiador, publicó un libro titulado La antigua Biblioteca de Alejandría, vida y destino, removió algunas conciencias y algo se puso en marcha: la ilusión de recuperar para nuestra ciudad una gran institución en cuanto a la calidad de sus servios y la riqueza de sus fondos. Había que vover a situar a Alejandría en el mapa de la cultura. En 1974, el presidente de la Universidad de Alejandría, el doctor Mohamed Lotfi Dowidar, fue el primero en abandonar abiertamente y con realismo la posibilidad de revivir la institución". De esta manera, con moderado entusiasmo, explica Layla Abdel Hady el orígen de la nueva biblioteca que a punto está de obrir sus puertas.
Desde el pasado mes de octubre, esta mujer menuda y enérgica, encargada de la organización y el funcionamiento de los servicios de librería (bajo las órdenes del director de la nueva institución, Ismail Serageldin), disponen con mano de hierro la labor de más de 150 empleados en la gran sala y en otras tres estancias adyancentes: las dedicadas a los jóvenes (de 12 a 18 ños), a los niños  (de 6 a 12 años) y a los ciegos.
Layla reconoce que luchan contra el timepo "Queda poco para la inaguración, apenas dos meses, y aún hay mucho por hacer. Aunque sólo llevamos cuatro meses trabajando en le interior de la nueva biblioteca, ésta es, en realidad, una carrera de fondo que comenzó de manera definitiva en 1987, cuando la Unesco se implicó directamente en el proyecto. En 1990, si firmó la Declaración de Asuán, el documento base para la recuperación de la institución, y en 1998 se puso la primera piedra de este gran edificio. Desde entonces, no hemos dejado de esforzarnos con el objetivo de devolver a la ciudad su antigua esplendor. Además, tenemos la suerte de estar junto a uno de los campus de nuestra Universidad. Los cerca de 70.000 estudiantes universitarios de Alejandría se verán especialmente beneficiados. De hecho, puedo segurar que toda la ciudadanía está por completo entusiasmada. Desde hace algunos meses, la gente de aquí se está preocupando de conocer bien el que será uno de los grandes símbolos culturales de Egipto. Las visitas diaras son incesantes", explica.
De los cuatro millones de volúmenes que el nuevo espacio es, en la actualidad, capaz de albergar (en un futuro se podría alcanzar la cifra de ocho millones), hoy los fondos de la biblioteca cuenta con 200.000. Por ello, Layla Abdel Hady agradece cualquier donación, por modesta que sea. Precisamente así, gracias a las donaciones, es cómo la antigua biblioteca acumuló buena parte de sus tesoros: cada viajero que llegaba al puerto de Alejandría o ponía un pie en la ciudad era obligado a dejar los manuscritos originales que traía consigo; a cambio, se le daba una copia de los mismos y su nombre era inscrito en un registro como propietario de tales documentos. Hoy, las donaciones llegan desde diversos rincones del mundo. En unas vitrinas de la gran sala de lectura se exhiben, entre otros, un papiero del Museo Egipcio de Turín, una colección de libros en miniatura de grandes autores rusos editada en Moscú, un facsímil de los viejos manuscritos de la Biblia escritos en el siglo IV, donado por el Vatincano, y dos copias manuscritas del Corán: una de 1212, originaria de Marruecos, y otra de 1238. En el Museo de los Manuscritos, uno de los cuatro que ocupan parte de las instalaciones de la biblioteca, figuran 8.000 documentos de gran valor.
En su despacho del Ministerio, bajo un retrato del presidente Mohamed Hsoni Mubarak, el titular de la cartera de Turismo, Mamdouh El Belta Gui, reflexiona en voz alta sobre la posible repercusión que la apertura de la nueva Biblioteca de Alejandría tendrá en la economía del país: "Egipto ha ofrecido, a lo largo de los años, arte y grandes monumentos. En los últimos tiempos hemos querido diversificar nuestros destinos. Hemos potenciado el turismo religioso, como la Ruta de la Sagrada Familia, el turismo de la playa y el de aventura, el turismo deportivo y, por supuesto, el llamado eco-turismo. Ahora, cuando a partir del 23 de abril la biblioteca funcione de nuevo, es de esperar que localidad de Alejandría lleguen viajeros con intereses intelectuales muy concretos. Esto será un gran acontecimiento".
Ese previsible interés intelectual al que se refiere el ministro ha despertado la esperanza de buena parte de los jóvenes de Alejandría. Azza Ali Ezzat, un estudiante de Turismo y miembro de la plantilla de la nueva biblioteca, reconoce que su ciudad se encuentra ante una oportunidad única para reconstruir su aura legendaria. "Aquí se están haciendo grandes esfuerzos para recuperar la categoría que ostentó en la edad antigua. No sólo se trata de hacer de ella un lugar más limpio, más ordenado, más saludable, como se viene intentado desde  hace algunos añños; hay que implicarse en la gran repercusión cultural que la biblioteca va a tener". Cuando explica esa repercusión, Azza utiliza la propia simbología arquitectónica del edificio al que todos los días acude. "Esta biblioteca tien una forma esférica porque representa el Sol -cuenta-. Y al igual que el Sol nace cada mañana, los nuevos conocimientos surgen con él. Es la fuente de la sabiduría y la sabiduría será el nuevo reclamo de mi ciudad, tal y como ocurrió siglos atrás".
Si como Borges escribió, citando a Ralph Waldo Emerson, "La biblioteca es una especie de gabineta mágico donde están encarnados los mejors espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de la mudez", ya sólo queda viajar por las galerías de la Nueva Biblioteca de Alejandría y pasar las páginas que atesora. Será entonces cuando llegue el esperado despertar de la ciudad, tras una noche demasiado larga y terriblemente oscura.  

Texto: Isabel Gutiérrez. Publicado en ByN DOMINICAL 
"



 
     Login
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.

     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de
· Noticias de heathcliff


Noticia más leída sobre :
Teoría de los génerosliterarios


     Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


     Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible






El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea algún material que no debería estar aquí que nos informe de ello.


Nuestros fines son meramente culturales

Rogamos a los usuarios que citen las fuentes cuando aporten materiales externos.

Se permite copiar cualquier texto de esta web, simplemente citando la fuente.


No obstante, todos los textos son propiedad de sus autores.

Verba volant
scriptum manet
`
Copyright © 2005 by Francisco Burzi. This is free software, and you may redistribute it under the GPL license. This software comes with absolutely no warranty. El texto original de los créditos ha sido modificado sólo por razones de seguridad. Apoyamos sin reservas al autor y la creación de software libre
Página Generada en: 0.27 Segundos